Mi Protector

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MI NUEVO DEPARTAMENTO

Capítulo 5 

 

Andrew me había llevado hasta un hotel de lujo, quizás con que intenciones lo había hecho pero no me quedaría allí lo suficiente para descubrirlo. 

  • - Dafne no pienses lo que no es, solo te e traído aquí para que conozcas tu nuevo departamento ya te había dicho que no tengo intensiones de dejarte vivir en un lugar tan deprorable como en el que vives. Aunque no se si sea necesario ya que como mi asistente devo decir que pasaras más tiempo en mi casa que aquí.

 

Odiaba el hecho de saber que el "señor adivino" se anticipaba a todo lo que pensaba y sin pedírsela me diera una respuesta de un momento a otro. 

  • - Ven vamos quiero saber si te gusta.
  •  
  • Con pocas ganas de seguirlo baje de la Limosina y me lleve una mano a la boca al ver lo lujoso del hotel cuando ya estuvimos dentro.

 

  • - Señor Harris. una vos femenina tras nosotros me hizo cerrar la boca de golpe, la cual había permanecido abierta por el asombro de ver tan elegante lugar.
  • La mujer atractiva frente a nosotros que le coqueteaba descaradamente a Andrew le dijo sin dejar de quebrarse en cada movimiento que hacía con su buluptuoso cuerpo.
  • - Señor Harris su suits esta lista ¿Desea algo más?
  • - No nada más Damari y no es para mi es para ella. Espero la trates con respeto ya que se podría decir que es algo así como mi mujer.
  • La chica quedó inmediatamente aturdida por lo que Andrew le había dicho y si ella estaba aturdida yo seguramente había perdido totalmente el conocimiento. Cada palabra que este hombre soltaba me dejaba aún más inquieta.
  • - Lo que necesite señora Harris. Dijo la muchacha guiando su mirada hasta mi y sin disimular su asombro y su cara de pocos amigos. Seguramente por lo que la gente creía de Andrew Harris primero el que jamás se le hubiera visto con una mujer era un indicio para que la gente especulara a sus espalda como por ejemplo que fuera gay, eso sin duda era muy divertido de imaginar, tanto que no pude evitar lanzar una carcajada llamando la atención de la muchacha allí presente y por su puesto la de Andrew que rápidamente se acomodo la garganta con una tos demasiado falsa que dejaba ver su incomodidad.
  • - me gustaría mucho subir a ver la suits
  • - Bien señor le acompaño. Dijo la muchacha con entusiasmo.
  • - No es necesario se muy bien como llegar.
  • La Muchacha lo miró desepcionada y sin decir nada se marchó.
  • Entramos a un ascensor de cristal, con terminaciones de flores y un agradable aroma a frutos rojos.
  • El elevador se abrió de par en par en el piso 32 directamente a la habitación y como una verdadera tonta preguntó.
  • - ¿No hay más habitaciones en este piso?
  • Andrew me miro con una sonriza pícara en su rostro y en modo de burla lanzó una carcajada que estoy segura resonó en todo el piso.
  • - Todo el piso es tu Suits Dafne
  • Abrí mis ojos aun más de lo que ya los tenía dejándolos ver como dos huevos fritos. Aturdida por la belleza del lugar, espantada por lo grande y espacioso que era, más aún para una mujer sola como yo, no creía que fuera necesario que todo ese lugar fuera solo para mi, demasiado para lo que lograría abarcar.
  • Andrew se había acercado lo suficiente para hacerme temblar las rodillas, cuando hubo apegado su nariz contra la mía me dijo.
  • - ¿Así que me crees Gay?
  • ¿Que? ¿Me había oído? Ahora si que estaba en problemas, solo lo pensé ¿como lo sabía?
  • - Los chicos quisieron saber de ti y se pusieron a investigar y descubrieron que jamás se te a visto con una novia por eso la gente cree que eres Gay.
  • - ¿Y tu crees que lo soy?
  • - No lo sé y no es algo que deba importarme la verdad.
  • - Ya te e dicho que solo e amado a una mujer en toda mi vida.
  • - Si creo que si ¿La que se te murió no?
  • - Exactamente, por lo que te agradecería que le dijeras a tus amigos que no especulen sin saber.
  • - Ellos no especulan solo comentaron lo que la gente dice.
  • - Aún así, a mi no me afecta e incluso me causa risa pero no quiero que tu lo creas.
  • - ¿Que te importa lo que yo piense? Solo soy tu asistente.
  • - Eres más que eso y con el tiempo te darás cuenta.
  • - Entiendo pero ahora podrías darme espacio para respirar siento que me asfixio.

Sin notarlo había llegado a estar casi encima de mi, haciéndome imposible tomar aire para respirar y obviamente mi cuerpo se hacía gelatina ante su presencia tan tentadora. 

  • - ¿En que tanto piensas Dafne? Pregunto con algo de descaro.
  • - no es nada en absoluto. Hipócrita seguramente ya sabía de sobra lo que yo pensaba y su sonriza se debía a la legria de saberse tan irresistible ante las mujeres incrédulas por su belleza, tal como caía yo ante sus pies.
  • - ¿Dígame señorita Dafne que le hace pensar que me siento irresistible? ¿Acaso para usted es así como soy, un bombón irresistible? ¿Es asi como me suele llamar su amigo afeminado?
  • ¡Oh por dios! Este hombre tenía oídos hasta en el infierno.
  • - No es que tenga oídos en el infierno, pero estaba enfrente de ustedes cuando el chico me llamó bombón ¿o es que no lo recuerda?
  • Exactamente Aaron le había llamado de esa manera en el preciso momento en el que lo conoció y seguramente este hombre pudo escucharlo. ¿Ahora como sabía lo que yo estaba pensando respecto a aque si tenía oídos en el infierno? De la nada hecho a reír y volvió a interponerse frente a mí de manera imponente.
  • - Ahora dígame, ¿usted siente algo por ese chico llamado Adán?
  • - ¿Porque la pregunta?
  • - Nada, simple curiosidad.
  • - pues señor Andrew no sea tan curioso, nuestra relación es extrictamente de trabajo.
  • - ¿Está usted segura?
  • - muy segura. Trague saliva mientras el se mordía su labio inferior frente a mi.
  • - Si es así, ¿Porque tiembla?
  • - no tiemblo.
  • - Si lo hace
  • De acuerdo tenia que admitir que el hombre tenía razón y no podía controlarme frente a él, el terco impulso por hacer algunas acciones que a mi parecer eran irracionales me hacían temblar de disgusto.
  • - veo que le comio la lengua el gato.
  • - Señor Andrew sus jueguitos están colmando mi pasiencia y si no tiene intensiones de detenerse me veré en la obligación de negarme a trabajar con usted y no es algo que me cause mucho placer hacer puesto que necesito el trabajo.
  • - Recuerda que ya me había dado entender antes que si pretendía despedirla lo hiciera ya que usted no tendría incombeniente de que lo hiciera.
  • - lo recuerdo y aun sigo pensando lo mismo.
  • - no es mi intención despedirla aun cuando nisiquiera a comenzado su primer día como asistente.
  • - entonces solo limitice a mantener una relación de empleador a trabajador a y necesito decirle que pretendo volver a mis estudios si cree que no puede con eso sientase libre de abrirme la puerta cuando a usted mejor le parezca. Con su permiso.
  • Me disponía a marcharme cuando el se abalanzó sobre mi impidiendome seguir avanzando.
  • - Ya le e dicho que esta es su casa, quien debería irse soy yo.
  • - no es necesario, yo pretendo regresar a mi actual departamento ya que no tengo perjuicios en vivir en un barrio humilde como en el que me encuentro viviendo.
  • - no estoy de acuerdo en que siga viviendo en ese lugar y no me refiero a que no sea humilde ni nada de eso, por favor no me malinterprete pero el hecho de que sea un barrio de bajos recursos económicos lo hace peligroso para usted y para cualquiera que pasee de noche por allí. Recuerde que en ocasiones saldrá muy tarde del trabajo o simplemente muy temprano por lo que será riesgoso para usted y como tal me veo en la obligación de anticiparme a los hechos.
  • - Se equivoca usted señor Andrew las veces que llegue tarde a casa jamás me paso nada.
  • - que no haya pasado no significa que no podría pasar.
  • En fin señorita insisto en que se quede, si es que le incomoda mi presencia me retiro.
  • Se dio la media vuelta y se marchó antes de que pudiera volver a quejarme.
  • Recorrí la habitación por todos lados y debo admitir que el señor Andrew conocía muy bien mis gusto pues el aroma penetrante de velas aromatisadas se olía en todo el lugar. La recamara era gigantesca una cama que parecía salida de la palicula de gigantes, el baño estaba rodeado de espejos con un jacuzzi de mármol blanco en el que cabrían más de 5 personas. El tono púrpura del lugar era algo que llamaba demasiado mi atención, ya que sólo alguien que conociera muy bien esa pequeña debilidad mía por el púrpura podría llevarme a un lugar con las paredes pintadas en ese tono. Al igual que las rosas de color blanco que estaban repartidas en todo el lugar, baño, sala, habitación y hasta en el inmenso closet había un jarrón con rosas blancas. Andrew se había tomado el tiempo de comprarme vestimenta nueva, tacones, vestidos, carteras, perfumes, cosméticos y hasta joyas. Lo que era absolutamente innecesario. No sabía que pensar de todo esto y como siempre necesitaba de los consejos de alguien sabio como Aaron y luego de pensarlo decidí llamarle. El móvil timbro una ves y el inmediatamente contestó, tal como si hubiera estado esperando que lo hiciera.
  • - ¡Dafne!
  • - Si soy yo.
  • - Cuéntamelo todo.
  • - Si eso haré, pero necesito que vengas a un lugar ¿tienes donde anotar? Oye pero no quiero que vengas si tienes trabajo.
  • - Tu no te preocupes, ya sabes que yo siempre tengo tiempo para todo y en la estética esta todo bajo control no te alarmes ¿Quieres que llame a Dana?
  • - creo que Dana esta algo ocupada con su nueva conquista así que demosle algo de espacio me conformo con que vengas tu.
  • - Claro dame la dirección.
  • Luego de indicarle el lugar a mi loco amigo, corte la llamada para seguir inspeccionando el lugar. Muchas cosas que yo hubiera deseado tener estaban allí como por arte de magia, la biblioteca repleta de novelas románticas y de época, las lámparas con terminaciones de cristal y ni hablar de las pinturas de artistas famosos como Pablo picazo. En el cuarto un mini componente con un montón de música clásica en su galería.
  • ¡Dios! Andrew Harris tiene que haberme conocido en alguna otra instancia para saber todo esas pequeñas cosas de mi, el orden en el lugar era agradable y me hacía sentir cómoda. La segunda ves que entré en la habitación encontré la salida a un balcón hermoso que daba al mar y en donde podía ver la estatua de la libertad. Sin duda era una vista hermosa, Me había quedado pegada inmóvil mirando el Horizonte cuando el aparato pegado a la pared Sono bruscamente, lo tomé y oi la vos de una chica y supuse que era la misma que le había coqueteado a Andrew durante nuestra llegada al lujoso hotel.
  • - Señorita Dafne un chico aquí la busca, pero el señor Andrew dio órdenes esplicitas en que no podía dejar pasar a nadie a su Suits si no se trataba de el.
  • - Puede decirle al señor Andrew que se meta sus órdenes por donde mejor le quepa, el chico delante de usted es mi mejor amigo y es gay por lo que no creo que usted ni el señor Andrew deban preocuparse.
  • La muchacha al otro lado guardo silencio y creo que le impacto oír mi manera de expresarme pues luego de un rato soltó palabra nuevamente.
  • - Aún así, no puedo si lo hago señorita Dafne podría arriesgar mi trabajo.
  • - No te preocupes asumire la responsabilidad y en este mismo momento llamare al señor y le diré lo que pienso.
  • Tome mi móvil y comencé a marcar al Celular de Andrew Harris pero para mi mala suerte estaba ocupado. La chica con la que había estado hablando, parecía tener una charla muy entretenida ya que no dejaba de reír y podía oír muy claro cuando ella le decía a su interlocutor "usted no se preocupe" "como usted diga" luego de unos minutos recordó que yo aun seguía en la línea.
  • - Señorita Dafne perdón por hacerle esperar, pero el señor Andrew acaba de llamar y a dado su autorización para que su amigo pase a verla y a dado la orden que tomemos sus datos antes de dejar pasar a cualquiera.
  • - Entiendo, pero no veo la necesidad de tanto alboroto los únicos que seguramente vendrán a verme son mis dos amigos Dana y Aaron.
  • - Ahora mismo le tomaré los datos a su amigo y le mostraré como llegar a su Suits y ahora si me disculpa haré mi trabajo.
  • La chica me corto y no pude evitar pensar que era algo arrogante y hacía todo lo posible por seguir las órdenes del gran Andrew Harris a toda costa y seguramente esa habilidad la había obtenido para ganarse al hombre de alguna forma.
  • Estaba en la sala esperando a Aaron cuando el Elevador se abrió y en el preciso momento en que lo vi me arroje en sus brazos como una niña pequeña desesperada por ver a su mejor amigo.
  • - Que tipa más desagradable es aquella que me atendió, en su pura mirada pude ver la envidia que te tiene y si hubieras visto como se le incinuaba la muy zorra, por el teléfono a tu jefe, que tipa más humillada. ¿Y tu que problema tienes? A juzgar por el lugar en el que vivirás deberías estar feliz, te ganaste la lotería con este hombre y eso que solo es tu jefe y aun así te trata como una reina ¿te imaginas como seria si fueras su esposa? Creo que se desviviria por ti.
  • - Hay algunas cosas Aaron que no te e dicho aun.
  • - ¿El que? No niña a mi no vienes con esas, tu me sueltas la sopa en este preciso momento si no quieres ganarte un golpe.
  • Demasiado gracioso fue ver a Aaron sacarse uno de sus tenis con la intención de arojarmelo a la cabeza.
  • - Tranquilízate ahora te lo contaré. Dije protegiéndome con ambas manos de su berrinche de niño.
  • - ¡Desambucha!
  • - el señor y yo nos besamos en elevador que conduce hasta su oficina en su empresa.
  • - estas diciendo que no esperaste ni un día de ser su asistente y te le abentaste ¿Así de perra? Ja y yo que casi te compro lo de querer tomar los hábitos pero tenia que haber adivinado que solo eres una mojigata como todas.
  • Aaron se arreglaba una ceja con la llema de su dedo índice mientras hablaba.
  • - yo no fui la que se le insinuó, es más fue el quien lo hizo no yo.
  • - Si como no y yo soy madona.
  • - ¿No me crees? ¿No que eres mi amigo?
  • - Lo soy querida pero tienes que admitir que suena y es extraño pensar que una chica con tan poco carácter pueda conseguir enamorar a semejante hombre que a simple vista parece ser muy autoritario, posesivo y sobre todo muy demandante.
  • - Aunque no lo creas Aaron mi poca autoestima y mi deseo inútil de ser alguien que no le gusta llevarle la contraria a nadie, con el no rije. ¿Porque crees que pudiste entrar? De no haberme interpuesto a su mandato no hubieras conseguido verme.
  • - ¿Quieres decir que te impones a él?
  • - Si exactamente y no porque quiera si no que siempre logra liberar lo peor de mi y no entiendo porque.
  • - Quizás tu y el tuvieron algún tipo de romance en otra vida.
  • - ¿Que? No juegues ese tipo de cosas no existen
  • - Oh Dafne claro que existen, lo se porque lo e visto y creo que el te recuerda, pero tu a el no.
  • - Lo que dices no tiene lógica.
  • - Si que la tiene que tu no creas en esa lógica es tu problema no el mio.
  • - ¿Que te hace pensar que el y yo nos conocemos de antaño?
  • - porque analizo hermosa, no soy simplemente un cola que busca hombres para acostarse con ellos, yo antes de elegir observo y ese hombre Andrew te miraba con demasiada ternura para ser primera ves que te veía, pero lo que más capto mi atención fue cuando comenzó hacerte preguntas que no venían al caso.



Marytha

Editado: 21.08.2019

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