Mi salvación

Tamaño de fuente: - +

V

Seré bueno, seré bueno.

Y amaré al mundo como debería.

Seré bueno, seré bueno,

por todo el tiempo

que nunca pude serlo.

(I'll be good – Jaymes Young).

 

Thayer sacó un momento su celular para teclear un mensaje a Maxine, preguntando si todo estaba bien. Su hermana la respondió a los cinco minutos diciendo que acababa de cenar y que estaba por meterse a la cama. Últimamente se preocupaba mucho más por ella, sobre todo luego del incidente. Quería saber en qué estaba metida, ayudarla si lo necesitaba, aunque la chica ya no escuchara sus consejos tanto como antes. Incluso Thayer se estaba esforzando para pagarle la universidad, a pesar de que ella le pidió tomarse un año libre para pensar a que quería dedicarse porque no tenía idea sobre qué carrera seguir. El mundo juzgaba a Thayer Hemming y siempre señalaba sus errores, recordando todo el tiempo que era un muchacho problemático. Casi nadie era capaz de ver todo lo que hacía por Maxine, lo mucho que se esforzaba para darle la mejor vida, tomando responsabilidades que no le correspondían. Quería ser una mejor persona, luchaba por serlo aunque a veces el mundo ni siquiera le diera una chance.

 

Acomodado en el sillón, se quitó la chaqueta dejando ver la remera manga corta que tría puesta. Madison notó el detalle en cuanto ingresó a la sala, con los refrescos y la caja de pizza que acababa de llegar. Thayer atinó a ponerse de pie para ayudar, pero Mad lo detuvo.

 

—Está bien, puedo con esto— aseguró, dejando las cosas sobre la pequeña mesa frente al sillón y se sentó a un lado de Thayer. Claro que, marcando cierta distancia entre ambos. Era un sofá largo, había suficiente espacio para los dos. La chica le entregó un refrescó, él lo abrió y bebió de inmediato. — ¿Crees que podrás arreglar las cosas con tu novia? Siento que fue mi culpa que discutieran— preguntó Madison, quién en vez de beber, primero había elegido dar un bocado a la pizza.

—Sí, se arreglarán. Lexie y yo últimamente tenemos muchas discusiones estúpidas. Como la de hoy— comentó, al mismo tiempo que extendía la mano hasta sostener una porción de pizza

— ¿Muchas?

—Aunque no parezca. Trato de entenderla, porque sé que la universidad la tiene muy estresada, pero es como... Si nunca llegáramos a estar de acuerdo— dejó de hablar para comer, y luego bebió otra vez.

—Entonces las cosas no están tan bien entre ustedes— murmuró Madison, quién estaba intentando escucharlo y opinar desde el punto de una amiga, obviando el pequeño detalle de que ella sentía cosas por él. No quería robarle el novio a Lexie. O bueno, quizás en la parte más oscura y en la pizca de maldad que todos llevamos dentro, Madison si quería quitárselo.

—Sí, no, en realidad no lo sé— se encogió de hombros, no encontraba una respuesta concreta para definir su relación con Lexie en ese momento. —Pero hace mucho tiempo que estamos juntos y siempre hemos encontrado el modo de superar los problemas.

—Eso es genial— dijo Mad que tras beber un sorbo, sonrió sin mostrar los dientes. Lo tenía tan cerca y estaban comiendo pizza juntos mientras hablaban sobre sus vidas, como si fueran mejores amigos. Dentro de Thayer se despertó la duda de si Madison tenía novio o no, sin embargo por alguna razón desconocida para él, no estaba seguro de si quería saberlo o no. Suprimió su pregunta y no dijo nada. Así estaban bien.

 

Ambos extendieron las manos para tomar un pedazo de pizza. Sus brazos rozaron y una sensación cálida los invadió a ambos. Se sentía bien, tanto que ninguno se habría incomodado si sus brazos quedaban así por el resto de la noche.

 

♡♡♡♡♡♡♡

 

— ¿Te gusta leer?— Thayer estaba frente a la gran biblioteca que los Cooks tenían en la sala. Habían terminado de cenar, Mad continuaba en el sofá observando como Thayer descubría su biblioteca. Su espalda ancha estaba en la vista de ella y aunque estaba cansada porque el sueño empezaba a invadirla, no quería que esa noche terminara.

—Sí, me encanta. Aunque la biblioteca es de mi papá, él me contagió el gusto por los libros— le contó. —¿Vas a ponerte a leer algo?— pronunció con una sonrisa divertida, cargada de intriga.

—Justo encontré lo que buscaba— giró él de pronto con un libro en una de sus manos, mostraba una expresión de satisfacción. Como si acabara de obtener lo que quería.

— ¿Qué es?— siguió curioseando pero no alcanzaba a leer el título del libro. Thayer volvió a sentarse a su lado y Madison trató de descubrir lo que decía una vez más.

—Es una historia que mi mamá solía leerme, muy seguido.



queenev

Editado: 24.07.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar