Mi sensual compañera (1)

Tamaño de fuente: - +

Primer recuerdo y sentido de libertad

-¡Maldita sea Hana!—grita Víctor asustándome y haciendo que mi corazón se estruje de remordimiento, escucho gruñir a Franco y mi corazón se acelera, lo abrazo para que no se atreva a levantarse.

-¿Por qué demonios le hablas de esa forma?—dice entre dientes, veo colocar sus manos en puños.

-¿Cómo has podido caer tan bajo? Te he criado, alimentado y conseguido trabajo para que sobrevivas a este mundo, aun así te dije que no aceptaras acostarte con ningún imbécil, ¿¡Por qué lo hiciste!?—veo furia en sus ojos, hace un momento eran color café ahora son rojos y mi cuerpo tiembla del terror que siento al verlos de esa forma, muestra sus colmillos y sus manos se vuelven puños.

-Sabias que tarde o temprano pasaría cariño, ¿Qué esperabas de una humana?—me enfurece la forma de hablar de Carmín pero me sorprende la risa de Franco.

-Tu mujer es una hipócrita, tu querido hermano hizo negocios conmigo por petición de ella para que me estrenara a esta mujer bajo de mí y déjame decirte que se los agradezco de sobremanera—dice con tranquilidad y confianza.

-Quiero que te largues—dice Vic entre dientes.

-Me iré, pero me llevare a MI mujer conmigo—se acerca a pasos rápidos y Franco se levanta haciéndome jadear por salir de mi con brusquedad, se coloca delante de él dejando a la vista su esplendoroso y tonificado cuerpo.

-No sabes lo que dices, es como mi hija, la recogí de la calle desde niña, borre su pasado que la hacía tener pesadillas y la cuide, la alimente y la traje conmigo para protegerla de todos los que quieren hacerle daño y sé que tú eres uno de ellos—le dice con rabia y yo me quedo perpleja.

- No seas idiota, estará mejor protegida conmigo que con tus lambe botas—le lanza un puñetazo pero Franco lo esquiva, al lanzarle otro le sostiene la mano con fuerza.

-No sabes quién es ella, de quien es hija y lo que su madre te quito—niega con la cabeza sonriendo.

-Claro que lo sé, es por eso que estoy aquí—dice con seguridad.

-Sabes que la madre de Hana es nada más y nada menos que Johanna Dark y de Savelio Santoro, ella una humana cazadora de sobrenaturales y el un hombre lobo, ¿Sabes quién mato a tu familia?—veo como Franco tiembla y yo quiero levantarme para irme de aquí—su madre, ella mato a tu familia gracias a su padre quien les dio el paradero de ella y les informo que había destruido su manada solo para que la mataran, la pequeña Hana tenía solo 9 años y no entendía que sucedía, su madre la escondió en un sótano bajo tierra y se desato una catástrofe en su hogar, hasta que Johanna exploto la casa con todos adentro, las armas volaron por todo el lugar y fueron clavadas en todos quienes murieron desangrándose—mientras más dice mi cabeza me duele.

-¡¡¡No!!!—un grito sale de mi garganta cuando miles de imágenes pasan por mi mente haciéndome retorcer, el dolor es inhumano, siento que no puedo respirar-- ¡¡¡Aaaaaahhhh!!!—mis ojos arden y dentro de mi hay algo que gruñe y me lastima.

Sus ojos me miran con pesar, ¿Acaso mami esta triste? No quiero que llore, no la quiero ver dolida, ha sufrido tanto, cada vez que llega a casa tenía más heridas.

-No quiero seguir en esto, renuncio—murmura tomando su cabello y caminando de un lado a otro.

-Mami—se detiene para mirarme de nuevo pero veo lágrimas en sus ojos lo que hace que mi pecho duela.

-No quiero esta vida para ti mi Luz, eres todo lo que tengo, te amo mi niña—se arrodilla para abrazarme y comienzo a llorar.

-No llores mami—acaricio su espalda y le doy un beso en su cabello, de repente la puerta es derrumbada y por ella entran dos enormes lobos, mami se levanta y me esconde detrás de ella.

-¿Qué quieren?—dice con voz temblorosa, creo que está asustada al igual que yo.

-Venganza—dice la voz de un hombre, lo observo y el mira con odio a mi mami, pero desvía la mirada hacia mí y puedo ver dolor en ellos.

-¿Por qué lo haces Savelio? Nos has abandonado y ahora vienes a matarnos, quieres desaparecernos, no puedes pensar un poco en nuestra hija— la mira furioso.

-Tu familia mato a la mía sin piedad alguna, ¿¡debo tener consideración con ustedes cuando ellos no la tuvieron!?—ruge y yo me aferro a mi mami asustada.



Mary

Editado: 25.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar