Mi Stalker

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54. "Estaremos siempre juntos"

Liz

—Bien, Jaaziel, volvemos en unas horas. No quemes el lugar y no nos esperen despiertos —dice Mía agarrando su bolso mientras yo me pongo un poco de brillo en los labios.

—Eh, eh, eh. ¿A dónde se van ustedes dos? —dice Chris saliendo de uno de los cuartos. Alquilamos un departamento por dos semanas, lo que implica muchos cuartos, armar desastre y más.

—Pues, un amigo nos invitó a una fiesta, es de mala educación rechazarlo —dice Mía y río poniéndome unos tacones no tan altos, siempre buscando excusas, aunque sí nos invitó un amigo. Mía no quiso decirme quién era, pero acepté. Dijo que era un amigo de secundaria que yo conozco bien, pero no me dispuse a adivinar, no me lo diría al fin y al cabo.

— ¿Qué amigo? —dice Jaaziel picarón y ríe cuando mi mejor amiga se sonroja, siempre quiere molestar a Mía.

—Voy con ustedes, seré su guardaespaldas —dice Chris, miro a Mía y asiente con la cabeza.

—Chris, amor —me acerco a él, no duda ni un segundo en poner sus manos en mi cintura. —Acompáñame al baño —tomo su mano y volteo a ver a Mía, quien está aguantando la risa cuando llevo a Chris al baño.

— ¿Qué vas a hacer?

—Nada, ¿no puedo besar a mi novio? —sonríe, beso sus labios muy rápido y lo empujo al baño, cerrando la puerta con seguro desde afuera.

— ¡Oye, Liz!

— ¡Perdón! Pero es necesario -digo dándole la llave a Jaaziel. —Si puedes dejarlo ahí unas horas más, te pago 25 billetes.

—Cien.

—Cincuenta, no más. No seas abusivo, que te trajimos aquí.

—Ok, ok, solo váyanse antes que se escape tu novio.

—Bien, chau —beso su mejilla y se queja cuando le queda brillo, Mía y yo nos vamos de ahí para irnos a la supuesta fiesta que organizó un amigo.

*** ***

Había olvidado lo hermoso que se ve el mar a las seis de la mañana. Con la fría brisa, la orilla sin personas y el sentimiento de libertad completa. Apoyo mis brazos en la baranda mirando este paisaje, cómo quisiera tener mi cámara aquí, sería una linda fotografía.

Mía está a mi lado, revisando quien sabe qué en su celular. Tal vez fotos de Cameron Dallas o James Rodríguez. Nuestros padres no saben que estamos aquí, mucho menos que vinimos con los chicos, aunque dejamos a Christopher en el hotel, encerrado en el baño, Jaaziel se encarga de vigilarlo hasta que Mía y yo nos divirtamos lo suficiente. Y este fue un viaje planeado solo entre nosotras y Jaaziel.

Tuvimos más libertad para hablar y chismorrear entre nosotras como las súper MAPS que somos. Porque hay cosas que solo nosotras debemos saber, y con los muchachos es difícil hablar de todo eso.

—Escuché que eras la mejor de Ingeniería Aeroespacial —digo.

— ¿Estás orgullosa de mí?

— ¿Sigues preguntando eso? Es más que obvio, Mía —sonrío mirando hacia el mar de Mykonos, sintiendo la brisa de la mañana. —Hasta mejoras a Jaaziel.

No puedo creer que estuvimos toda la noche despiertas en una fiesta donde no conoces a casi nadie. Fue una fiesta algo rara, no recuerdo casi nada. Por un lado habían alienígenas, dinosaurios y quien sabe qué.

—Así acaba esto —la miro. —Vinimos a Mykonos después de todo, ¿no? —dice.

—Un poco tarde, pero lo hicimos, venir de vacaciones a Mykonos.

—Pudimos haber venido hace cuatro años, cuando cumplimos los dieciocho y nuestros padres nos dieron más libertad.

— ¿Sí? Dudo que hubieran accedido, Mykonos son las Islas del Sexo.

—Estuviste con el princeso todo el tiempo.

—Casi no me dejas estar con él, sigues insistiendo con que es el fruto prohibido -río mirando el pequeño mirador de madera en el que estamos.

Algo alejado de donde había empezado esa fiesta de locos, aquí hay más paz que allá, donde creo que siguen con la música y la parranda.

— ¿Cuándo le dirás? —dice Mía luego de un rato.

— ¿Decirle qué a quién?

—Ush, tú sabes. Al princeso.

—No sé, cuando tenga que decirle, pero será pronto, eso seguro.

Asiente y no hablamos por un buen rato. Sé que tengo que decirle a Chris sobre esto, pero tengo razones para no haberlo dicho antes. Y una de ellas es que había olvidado mencionarlo cuando no estaba Mía, es la única que sabe además de Jaaziel. De ahí, nadie sabe.

—Yo soy la jefa de todos. Como la Alpha, luego sigue Chris -dice mi mejor amiga.

— ¿Él sería el Beta?

—Claro, es obvio.

— ¿Quién es tu "mate"? —la miro algo burlona.

—Cameron Dallas —dice risueña. —Y tú la mate del princeso.

—Claro que sería su mate.

— ¿Sabes? A Dani le gustaría estar aquí.

—Seguro, pero está muerto.



Elizabeth Barzola

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En el texto hay: amor, amistad, equitacion

Editado: 26.08.2018

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