Mi último suspiro

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Capitulo 1

Sentía que mis pulmones se quedaban sin oxígeno, se contraían entre sí intentando adquirirlo, era en vano cada intento, la mano en mi cuello obstruyen el paso de este que tanto me hace falta, un ardor en mi espalda se hizo presente y antes de que mis ojos perdieran la batalla entre permanecer abiertos o cerrados pude distinguir la tinta roja de mi cuerpo fluir y es ahí donde veo todo, menos la persona que me hacía daño, no tenía la menor idea de quién podría ser capaz de hacerme esto, creí haber sido bastante buena con todos a mi alrededor, escuché pasos alejarse rápidamente dejando todo limpio, pero me era imposible voltear a ver el rostro de las personas, ví a Dimitrick entrando rápidamente, me tomo sobre sus brazos y con la camiseta que tenía puesta cubrió la herida de mi espalda, todo era dolor, aún no podía recobrar el aire por completo, sentía mi boca seca, tomó mi rostro entre sus grandes manos 

— Estarás bien querida — Lágrimas recorrían sus mejillas, se agachó por completo hacia mí, sus labios tocaron mi frente, estos temblaban y daba repetidamente pequeños besos.

Sus ojos grises enfocaron los míos, poco a poco todo se volvía borroso, con todo lo que me quedaba adentro intenté hablar, y él notó mi desesperación por hacerlo, notó que mi cuerpo bajaba de temperatura y me acercó más al suyo para no perder más calor, sabía que yo era todo para él, que sí yo no permanecía a su lado el se derrumbaría, al fin y al cabo era la única persona que tenía en su vida, esa tarde no sólo se iría mi alma, sino también la de Dimitrick y no quería hacerlo, no quería hacerle daño, quería disminuir el dolor que estaba sintiendo pero yo ya no podía más, mi cuerpo desangrado y mis pulmones sin aire indicaban una sola cosa, yo ya no pertenecía a ese sitio, con él, que era la única persona que me importaba en ese mundo, mis ojos poco a poco se iban haciendo más pequeños pero no quería cerrarlos aún

— Te quiero preciosa— acariciaba mi cabello sin parar, su llanto era cada vez más desesperado

— Yo igual — pude pronunciar con detenimiento — Dimitrick...— Tome más aire, estaba desesperada

—No hables pequeña — Sabía que debía hacerlo, pero su preocupación por mí no me dejaba

— Yo... Su brazo — Tome más aire, pero no quedaba más fuerza en mi — Una... Coronilla — Fue todo, el dolor calmó, ya no sentía nada, ya no veía nada, mi último suspiro fue intentando descifrar una pequeña pista sobre lo ocurrido, ya no pude ver sus ojos, ese gris que tanto me volvía loca desde el principio, escuché un sonido bastante agudo, me hubiera gustado sentirlo por última vez y lo ví todo, cada detalle como fue que me volvió loca, probablemente esa fué mi perdición.

*******

Mi apellido es muy reconocido por el lugar, eso es lo que menos me preocupa, por mi fuera me desharia de él lo más pronto posible, odio a mi padre con todo mi ser porque él fue quien llevó a la desgracia a nuestra familia.

Era noche, regresaba de dar una vuelta con Luca, quien era un gran amigo para mí, estaba cruzando el parque y antes de terminar pude ver un auto muy familiar para mi

— Lucas, ¿Lo ves? — él asintió mirando a la dirección del auto — Aconpañame — caminó detrás de mi, antes de llegar salió del lugar con una pelirroja— Ya ví de que trató su junta de trabajo con los rusos — miré con rabia y caminé hacia él sin dudar, Luca intento detenerme pero me solté de su agarre.

No pude pronunciar nada, mis ojos se llenaron de lágrimas y salí corriendo del lugar con Luca detrás de mi intentando consolarme, cuando llegué a la puerta de mi casa dejé a Luca afuera, sólo quería estar sola, cosa que no lograría si el estaba presente, cuando me adentré a la casa, subí poco a poco, desgranada y ví la recámara de mi madre entre abierta, con curiosidad en mí caminé poco a poco, sabía que mi madre no acostumbraba dejar de la manera las cosas, sabía lo que estaba escuchando del lugar, gemidos mis padres se ponían los cuernos entre sí, ninguno tuvo el valor para terminar las cosas correctamente

— ¡Sal de ahí! — más lágrimas salían de mis ojos — Ambos son iguales

—Cariño mírame — intenta tomar mi brazo pero yo lo retiro antes de que pueda hacer tacto

— No me toques, porque no vas con papá para ver lo que también está haciendo — Su rostro cambio a uno más serio, caminé a mi habitación y cerré la puerta con fuerza.

En esa noche, cuando mis padres se encontraron todo era discusión, hasta que me quedé dormida.

Al día siguiente, en mi buró encontré una nota 

  " Querida Allisson, espero que algún día perdones a las personas que te hicimos daño, eres demasiado bondadosa para guardar rencor, no puedo hacerme cargo de ti, cuídate. 

                                                 ~Con cariño, tu madre"

Ella se fue de la casa, y me dejó para quedarse con él, tenía 16 años , no podía hacer más, jamás la he perdonado, igual que a mí padre, la pelirroja vive aquí, es una criada de mi padre, el señor Del Junco.

Ambos me traicionaron a mi, jamás lo pensaron, me causaron dolor y la única persona que me ayudó a salir de la crisis fue Luca antes de que se fuera a vivir a la universidad, no sé mucho de él, escasas llamadas nos unen, ahora solo vivo al día, si pudiera regresar el tiempo, nunca hubiera cruzado ese parque de regreso a casa.



Nayeli Fonseca

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Editado: 09.08.2019

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