¡mi Vida!

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alí rumbo al parque, estaba muriendo de hambre, (hablando metafóricamente) y lo peor es que no tenía dinero para comprar nada. Y si robaba comida o dinero no tenía la fuerza suficiente para corres y escapar..

Me senté en un asiento del parque mientras sacaba mi teléfono para llamar nuevamente, tal vez ahora si tenga suerte y me atienda la llamada.

El número que usted a marcado.. empezó a decir la maldita contestadora, así que colgué, ya me sabía de memoria lo que diría.

Donde estas? Necesito saber de ti! ¿Dime que pasó, que ya no quieres saber de mi? Te amo, por favor ven..

Mande el mensaje para luego guardar nuevamente el celular en un bolsillo. Deje caer mis manos a los costados de mi cuerpo y apreté el asiento con ellas, mientras levantaba la vista al cielo.. estaba tan bello el cielo, despejado y tan azul.

Ven, juliette sentemonos aquí- dijo Derek guiandome debajo del árbol..

-pero no puedo, sabes que tengo que ir... bueno tu sabes a que..

-no tienes por qué hacerlo, tu puedes elegir.. - dijo el mirándome con esos ojos que ve daban tanta confianza.

-claro que no puedo elegir, si no hago lo que el quiere ti sabes muy bien lo que pasará. - dije resignada, tenía que hacer lo que Richard quisiera de lo contrario mi madre pagaría.

-denuncialo... mencionó así de fácil.

-que? No puedo hacer eso... - dije y levante mi rostro para mirar el cielo a través de las ramas y hojas del árbol..

-si lo hago, igual mi madre pagará, el no está solo, y siempre me lo ha dicho, así que simplemente no puedo.... tengo... miedo.. - dije y el me abrazo, haciendo que yo ocultará mi rostro entre su cuello y su hombro mientras lloraba por la vida tan perra que me había tocado..

-tranquila.. yo estaré siempre para ti.. - me consoló mientras acariciaba mi espalda..

-Puedo sentarme aquí? - pregunto un hombre haciendo que dejará mis recuerdos a un lado..

-ah?.. si, si, claro.. - dije tomando mi mochila que estaba a un lado de mi y colocándola sobre mis piernas.

El hombre se sentó a mi lado y me sonrió, yo me quede como tonta observando su perfil, era blanco ojos verdes, cabello negro, nariz perfilada, mandíbula cuadrada unos labios perfectos, finos pero provocativos y rosados, paso la lengua por los labios y le dio un brillo que me hipnotizo más, sonrío de medio lado, y creí que estaba en presencia de un ángel, puedo jurar que destellos de luz salían de el.

-se le ofrece algo señorita? -pregunto aún sonriendo, y no era una sonrisa arrogante, era más bien dulce, cautivadora.

-que? Eh, no, no..- dije y fije mi vista al frente, mientras sacudía la cabeza y pensaba donde estaría Derek, y recordaba que el si fue un ángel conmigo, el vino a darme un poquito de luz, alegría y esperanza en mi vida, no pude evitar que una lágrima rodará por mi rostro al recordar que no lo había vuelto a ver..

Limpie la lágrima con la palma de mi mano, y de repente un olor maravilloso inmundo mis fosas nasales.. giro mi rostro hasta donde proviene el exquisito olor, y grande es mi sorpresa cuando me doy cuenta que el olor proviene de una bandeja que acaba de abrir mi compañero de asiento.. quise morir.. sentía tanta hambre que creo que sería la causante de un agujero negro, que empezaría en mi estómago y me iría consumiendo a mi primero y luego al resto del mundo.

-quiere un poco? - dijo mi compañero de asiento. Creo que me quede mirando mucho su comida.. que pena... necesito una servilleta para limpiar la baba.. pensé.. mis mejillas se tornaron rojas de la vergüenza que me dio, baje el rostro y mire mis pies.

-no, gracias no tengo hambre.. - respondí mientras una voz en mi cabeza me decía que era mentira.. pensé después en robar su bandeja de comida y salir corriendo, pero descarte la idea, no habría ni dado dos pasos cuando ya el estaría cerca de mi, se veía atlético y no le tomaría ni dos segundos atraparme y más con lo débil que estoy.

-segura? Insistió el hombre.

-si, si. - dije aun más roja, pero en ese momento mi estómago decidió intervenir e hizo un extraño sonido que creo que lo podrían escuchar en otro planeta.. exageró! pero si fue un sonido fuerte..

-creo que miente.. - dijo el hombre para estallar en una fuerte carcajada.

Me puse peor que un tomate al escucharlo, pero al mirar por el rabillo del ojo como el reía y como su manzana de adán, bajaba y subia con cada carcajada que hacía, me olvidé de la pena y me quedé observándolo, y deseando pasar mi mano por su cuello y sentirla.

-acepte un poco, esto es mucho para mi.. - dijo después que parar de reír, y la pena volvió a mi.

-no, gracias, no debo....

-no está envenenada, yo también comeré de ella, así que es segura.. - mencionó dividiendo de su comida en dos...

De verdad no quería aceptar su comida, pero tenía demasiada hambre, y no tenía dinero, ni fuerza para conseguir con mis medios, así que con toda la pena de mundo acepte lo que el me dio..

-no tengo más cubierto que este.. - dijo mostrando el tenedor que el tenía en su mano.



yesce

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En el texto hay: amor, violencia, bebes

Editado: 07.01.2019

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