Mi vida entre asesinos 4 : Marcados

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Capitulo 2

Una de las cartas era doble cara. Un rostro blanco y el otro negro.
—¿Que significan?—pregunto entusiasmada.
—La persona que posea esta carta. Será una sola con su oscuridad. No volverá a ser como antes...
Valery sonrió con mucha energía.
—¡Que sea para Bonie!
—¿Estas segura?
—¡Quiero que sea para Bonie!—volvió a gritar.
La ayudante del Mago les puso dos velas enfrente de ellos.
—¿Pues tienes algo de ella...aquí?
Valery pensó y pensó hasta que sacó su diario.
—Ella tocó este diario... ¿Cuenta?
El Mago lo miró por un rato.
—Quizas...—tomo cuidadosamente el diario. Y de él saco un hilo de cabello.—Es suficiente...
Depósito la carta sobre la mesa, luego dejó caer gotas de cera sobre él. Por último puso el cabello sobre el mismo.
Yo sentencio a esta alma descarrilada, tener su propio cuerpo. Su propia vida , muy lejos de lo que fue hoy en día.
Bonie...Bonie....Bonie.

Y con decir la última palabra, todas las luces incluyendo las velas se apagaron.
La noche parecía eterna, pero más fue larga la noche para Bonie Miller.
Mientras dormía, permaneció perdida en una oscuridad que ella no entendía...
 

 

Y con decir la última palabra, todas las luces incluyendo las velas se apagaron       


Todo  comenzó como una simple  pesadilla. No estaba  en condiciones  de saber  sí el mismo  era  real  o no. Mis manos  no paraban  de temblar, mi cabello  se había  ensuciando  y por lo cual,  el mismo  tenía  impregnado sangre y barro. Corría  hacia  un bosque, en donde  me interné . Me escondía, no sabia  por qué. Pero  cada  vez  que escuchaba  ese grito desgarrador, tenía  el impulso  de irme y no dejar  que me hallará. 
Se trataba  de mi misma, como si "esa otra"  me quería  matar. Sus ojos  eran totalmente  negros, y en sus manos, un cuchillo,  el otro  una bolsa  negra. Me aterraba  saber  que no podía  hacer  nada. Tampoco  entendí  como es que llegue  a eso... 
De repente otro  grito. 
«¡No!... No por favor... ¡¡¡Déjame  en paz!!! » 
Todo  el tiempo  la escuchaba, empezaba  uno y se hacía  escuchar   el otro. Gritos  de muchas  personas, cada  una de ella  pedían  ayuda. Y luego... Silencio. 
Eso me indicaba  que esa Yo  estaba  cerca. Tenía  que volver  a correr. 
«Mierda... Me duele  los pies» 
Como había  dicho, no sabía  sí era o no . 
Pero  no encontraba  a nadie. 
Estaba  sola. 
Mientras  más  me alejaba más  el cielo  se tornaba  rojo  sangre. Mi ropa  se teñía  más  de negro  y yo me sentía  más  ahogada  en un espeso jugo  negro  que salían  solamente  de mi estómago. 
—Por favor... Ayúdame... —alcance  a decir, antes de que aquella  Yo  me viera  desmayar  al suelo. 
Después desperté, abrumada y confundida. Mi rostro  estaba  cubierto  por sudor  y se veía  que había  llorado  sin parar. 
—Otra  pesadilla... 
Enjuague  mi cara  y volví  a la cama. 
Respire  profundo y solo permanecí  mirando  un punto   fijo. Y pensando  en otras  cosas  para  no tener  que recordar  esa pesadilla. 

 

 

Al día siguiente algo había  cambiado  en el ambiente, como si todos  me esquivaban.  Pero  solo mis  dos  amigos  no me dejaban  de lado. 
—¿Viste  eso?, De un día  para  el otro  te tachan  de rara.—dijo Kevin. 
—¿Por qué? 
—No lo sé, pero ni si quiera  supe  de Valery  durante  estos  días. 
—Y saben  una cosa —mostré el celular  con el mensaje —No se quién  pudo  haber  sido, pero  tengo  el presentimiento  de que algo  muy  malo  me pasará. 

En la tarde, mi tía  se fue  a comprar  por unos  minutos. Y solo esos  minutos  fueron  lo suficiente  para  que yo sufriera  un ataque  de nervios. 
Y todo pasó  cuando  sentí  dolor  en mi espalda. 
Al principio  pensé  que era un golpe  que me había  dado, pero  el miedo  fue poco  en comparación  de eso. 
Un círculo  y una estrella  en el centro. 
Es lo que tenía en la espalda. 
Era como si alguien  hubiese  tomado  una navaja  y me cortará  para  formar  ese dibujo  que en sí  era perfecto.
Obviamente  jamás  me haría  tal cosa. 
Pero  la situación  se puso  de mal  en peor. 
Cuando  yo me miraba  al espejo, para ver  lo que tenía. Mi imagen  se distorsiono . El grito  que había  escuchado  en mis sueños  se hizo  presente, tal fue  su poder que rompió  el espejo y dejó  ver  en su hueco  mi Yo de las pesadillas, ella seguía  gritando. Pero  su boca  estaba  ancha, provocado  que me causará  un escalofrío  de pies  a cabeza. Y desde luego, gritar. 
Cuando mí tía  llegó  y lo que hizo  fue  a llamar  a emergencias. Yo les explique  lo ocurrido  y ellos no supieron  como explicarlo.
Más tarde, fuimos  a la casa  de un tío  mio. En donde  solo repose  mi cabeza  en la almohada. Abrumada  y desconsolada, no quería  cerrar  los ojos. El miedo  se llenaba  en cada  espacio  de mi cuerpo. Y las cosas  en el colegio también iban  empeorado. 
Todos  me molestaban, me tiraban  cosas. Ya nadie  me atinada  ayudar  cuando  se me caían  las cosas  al suelo. Valery  ya se había  cambiado  de colegio  y eso solo supe  por el murmullo  de algunas  chicas. Mi condición  iba  mal  y solo Allan  me consolaba. 
—Ya pasará... —me abrazo —Pronto  dejarás  de sentir  dolor,  solo ignóralos. 



Tamara. A

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En el texto hay: mividaentreasesinos, sobrenatural, sangre

Editado: 11.08.2019

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