Mil maneras de amarte

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Capítulo 1

     Las chicas fascinadas, con la casa y la hospitalidad con la que fueron recibidas, caminaron hasta la sala de estar donde encontraron tres mujer y dos hombres.

- Atención a todos, llegaron nuestras nuevas invitadas.- las chicas se ruborizan al sentir los cinco pares de ojos volteando para verlas.

- Hola- simplifica Yianina, mientras Briana se encuentra sumida en unos ojos azules que la miran de igual forma,  siente un codo en sus costillas, haciéndola regresar a la realidad.- saluda, di algo.

- Hola, gracias por recibirnos- dice la menor de las chicas.

- Hermanita- Jeremy camina hasta ella para darle un abrazo.- como has cambiado, llevo cuatro años sin verte.

- Si tu también- dice una seca Yianina.

- Briana, primita te ves... - no termina de hablar cuando fue interrumpido por la voz del chico de atrás.

- Ya Jeremy, hasta hace cinco minuto estabas refunfuñando, dale espacio a los demás para saludar.- Yianina mira al chico de ojos azules y cabello castaño sin decir nada. Sus miradas chocan y se pierden en un millar de sensaciones.

- Hola, Soy Odlanier, bienvenida a la casa, espero poder llevarnos bien.- dice dejando un beso en la mejilla.

- Gracias- contesta sin dejar de mirar esos ojos que aunque muy parecidos a los suyos, hicieron que su corazon diera brinco de alegría.

  Dos de las mujeres se sitúan frente a los chicos y saludan con dos besos a las chicas

- Hola, soy Roxana la novia de Odlanier y ella Lucy la de Jeremy, bienvenidas a Londres. Espero poder llevarnos muy bien.- dicen abrazando a sus novios como marcando el territorio.

  El gesto no paso desapercibido ante Las chicas que no dieron mayor importancia y solo asintieron con su cabezas. Tenían que reconocer que las novias de los chicos parecían modelos salidas de revista y no es que ellas se sintieran feas ni nada de eso, ellas sabían que eran los suficiente bonitas para tener a cualquiera a sus pies. Pero no supieron que les paso en el momento en que chocaron con esos par de ojos azules.

- Bueno, chicos ya dejenlas llegar a mi, tendrán tiempo para conocerse.- escuchan la voz de Diana y ellas sonríen.- Bienvenidas a mi casa chicas. Siempre supe que se convertirían en unas chicas hermosas. Pero no pensé que tan hermosas. Me alegra poderla tener aquí. Esta es su casa.

- Gracias Señora Ortolaza- dicen al unísono.

- Nada de señora Ortolaza, para ustedes soy Diana.- Todas sonríen

- Bien, gracias Diana-  dice la mayor de las chicas, Yianina ya estaba empezando a coger confianza.

- A mi me hacen el favor y me llaman Reinaldo, nada de Señor.

- Como digan- dice Briana.

- Tomen asiento, por favor.- dice Diana con una amable sonrisa señalando las butacas.

   Pasaron la tarde y parte de la noche platicando de sus planes. Conocieron a la servidumbre y cenaron todos como una gran familia, las miradas chocaban a cada rato haciendo que las chicas se sintieran un poco incómodas. Ellos las miraban como buscando algún defecto a esas dos mujeres que tenían de frente sin encontrar ninguno. Para ellos eran perfectas y ellas sin dudas tambien opinaban lo mismo de ellos, con tan solo un pequeño problema, ellos tenían novia y ninguna se impondría entre ellos así que decidieron no buscar más allá de una cordial amistad. En cambio los chicos no pensaban lo mismo. Ellas serían de ellos aunque le tuvieran que vender el alma al diablo. Ellos no acostumbraba perder, siempre obtenían lo que deseaban, eran obstinado y no darían marcha atrás hasta no lograr su cometido.

    Cuando todo acabo, las chicas pidieron ir a sus respectivos cuarto para descansar del viaje, Diana las llevo hasta sus aposentos mientras los chicos se despedían de sus novias.

******

- Pensé que después de la estúpida cena iríamos a bailar- dice Roxana a Reinaldo que no le presta atención.- te estoy hablando al menos disimula.

- Ahh, si, tambien estoy cansado. Lo mejor será que el chofer las lleve.

- No me escuchaste, quiero ir a bailar.- termina la chica de cabellos Rubios y ojos color café.

- Roxana estoy cansado, además mi padre me pidió que por hoy no saliera y lo voy a complacer.

- ¿De cuando acá tan considerado con tu papá?

- Desde hoy.

- Eres un idiota

- Pero así te gusto- dice tomando su cintura para dejar un beso en sus labios. - te veo mañana y te complazco en lo que quieras.- su tono sensual no paso desapercibido.

   La chica asiente y sale de la casa para llegar a la limusina donde el chofer las esperaban para llevarla. Lucy entra seguido de ella para así marcharse con la promesa que al otro día ellos serían solo de ellas.

    Ellos se quedaron hablando mientras bebían un vaso de coñac. Los dos habían quedado prendado con las chicas.

- Por que no me habías dicho que tu hermana era tan hermosa, la última vez que la vi era una mocosa.

- Por que ni yo sabia que se habían convertido en esas dos hermosas mujeres, Dios vistes a Briana, es una belleza natural.

- Si pero para mi tu hermana es la más hermosa.

- Vamos a hacer una apuesta.-

- ¿Cual?

- Vamos a ver quien las conquista primero, yo apuesto a que ella será mía sea como sea.

- ¿Cuanto?

- Mil libras

- Vale, pues mil libras te ganare.

    Los dos chicos salen de la sala de estar y suben a sus cuarto para planear su estrategia de conquista.

********

    La puerta del cuarto de Yianina suena. Esta sale de su cama para abrir.

- ¿Quien?

-Soy yo, Briana, abre la puerta- susurra para que no la escuchen.

- ¿Se puede saber que haces aqui y no durmiendo?

- No podía dormir, vamos a hablar un rato para ver si me da sueño.

- Está bien- se sientan en la cama.

- Bien- dice Yianina abostezando- dime.

- No puedo dormir, cuando cierro los ojos veo la penetrante mirada de tu hermano. No se que me pasa.



Delisee36

Editado: 25.08.2019

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