Mil maneras de amarte

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Capitulo 4

Odlanier entra el restaurante italiano donde los guardias le dijeron que estaba la chica, pide una mesa para dos ya que andaba con Roxana su novia. Esta toda emocionada porque su amorcito la llevo a uno de los restaurantes mas prestigiosos de la zona. La busco por todo el local comprendiendo que para sorprenderla había pedido el área VIP, eso no se lo esperaba pero debía hacer algo, quería verla con sus propios ojos. No permitiría que ningún idiota se le acercara a su chica. Se vio pensando y muy lejos de molestarse se rió de sus pensamientos.

- Quiero mesa en el VIP- dijo sin más haciendo que el mesero parará en seco.

- Señor esa área hay que reservarla con tiempo.

- Seguro encontrarás una mesa para nosostros- pone un 100 libras en el bolsillo del mesero. Este busca la lista y encuentra una mesa adecuada para el.

- Sigame- dice el mesero. 
    
      Los llevo al Área VIP donde al fin la vio. Sonrió al ver que desde su mesa tenía vista directa a donde está ubicaba.  Roxana no comprendió pero no le importaba, estaba con su impresionante novio en un restaurante de lujo "seguro es para pedirme matrimonio" pensó la chica toda emocionada por la ocasión. Cuando Odlanier la llamo y le dijo que irían a cenar que se pusiera el mejor vestido nunca pensó en que la llevaría allí. Ellos llevaban más de un año saliendo y se le hacia justo que ya le propusiera comprometerse, en ese año ella le había aguantado, varias infidelidades pero no le importaba. El era de ella, siempre terminaba suplicando que lo perdonará. Además a que tenía dinero para el y para mantener un país entero. Eso ayudaba a la reconciliación. El mesero apunta su pedido y sale.

- Y bien, porque esta inesperada sorpresa. ¿Celebramos algo en especial?- pregunta buscando la respuesta esperada

- ¡Ahhh!- se sobresalta cuando siente las manos de ella sobre las de él.- ¿Que decias?

- ¿Que celebramos?- vuelve a preguntar, ahora un tanto molesta- ¿Porque demonios me trajiste aquí?- pregunto mas fuerte llamando la atención de los comensales más cercanos.

- No puedo tener un detalle con mi no...- no termina de decir- maldito imbécil.- este aprieta los puños.

- ¡Queeee! ¿De que hablas?- pregunta al mismo tiempo que mira al punto de donde su amado novio está mirando.- pero que demonios.

    Odlanier se levanta de la silla como toro enbravesido. Siente la mano de su novia pero este no se inmuta. Camina hasta la mesa donde se encuentra la rubia de diamantes azules. Esta lo mira asombrada, que demonios hacia Odlanier allí. Y con cara de pocos amigos. La velada se la estaba pasando de maravilla, Damian le había pedido que fueran novios ya que le interesaba conocerla en serio. No tenía intención de perder la oportunidad de conocerla y menos ahora que había hablado con ella y se veía tan inteligente y bella. No pedía mas a la vida. Ella evidentemente le había dicho que si y en el momento justo en el que unirían su pacto con un beso, apareció ese castaño de ojos azules que tanto le gustaba pero que nunca reconocería en voz alta y menos delante de el.

- ¿Que rayos?- dice levantando su vista para enfrentarlo.

- Nos vamos a la casa.- ordena

- ¿Perdón?- se para frente a el- creo que no entendí lo que dijistes- se acerca mas a el. Damián se para en el medio pero ella lo hace sentar- tranquilo de esto- dice señalando a odlanier- me encargo yo.

- Lo que escuchastes- dice tomandola del brazo, esta lo mira como si hubiera cometido el peor error de su vida.

- Mira, niñito de mami, o me sueltas o hago que te comas las mesas de este restaurante- dice enfrentándose a el sin un astibo de miedo.

- Que te muevas, nos vamos ahora mismo.

- Sueltame y largate, no voy a ir contigo ni en un millón de años maldito imbécil.

- Eso lo veremos- dice pero cuando la va a checar a sus hombros Damian se para y se interpone entre ellos ganándose un puño en medio de los ojos dejandolo nokeado en una silla.

    Roxana mira todo desde lejos viendo como el se comportaba frente a todos dejándola en ridículo. Eso no se lo perdonaría en un millón de años. Aunque si buscaría vengar de esa humillación sea como sea.

   El chico aprovecha el momento de descuido para tomar la mano de Yianina y sacarla del restaurante a la fuerza frente a todos los presentes.

- Que me sueltes, te digo.- dice forsegeando con con el.

- Que te vas conmigo

- Que no voy a ir a ningún lado

     Odlanier para y ella se pone frente a el para restarle con la mirada. Este aprovecha el acto y une sus labios con los de ella en un intento de beso que esta aprovecho para morderme hasta botar sangre, este suelta su agarre y ella aprovecha para cerrar su mano y golpear al chico en un ojo, haciéndolo tambalear pero aun así fue mas rápido y la volvio a tomar ahora con más fuerza.

- Que quede claro que el dueño de esos labios siempre seré yo,-  vuelve a unir sus labios está vez en un beso fugaz donde dejo claro de que hablaba. La monto en el carro poniendo su cinturon , cerro la puerta con seguro poniendo el seguro de niños y corrio  para montarse en su lado.

    Por el camino no hubo una sola palabra, los dos estaban muy enojados. Ella aún no podía creer que el le hiciera eso y el no iba a permitir que ella fuera de otro. Cuando llegan a la casa este se baja y le abre la puerta tomando la del brazo.

- No creas que esto se acabo allí, ahora es nuestro turno de hablar,- ella lo vuelve a enfrentar esta vez riendose en la cara.

- Si no quieres que te deje el otro ojo morado, mas te vale que me sueltes.- dice con toda la altaneria que la caracterizaba.

     El chico se mira en el cristal del auto viendo su labio hinchado y su ojo rojo sabiendo que lo que vendría después seria el morado. Yianina aprovecha su descuido y sale corriendo hasta la puerta de entrada. La abre y se encuentra con cuatro pares de ojos mirándola.



Delisee36

Editado: 18.08.2019

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