Mil maneras de amarte

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Capitulo 11

      Tocan la puerta y Yianina va a abrir. 

  • - Señorita trajeron esta flor para usted.- dice una de las empleadas.
  • - Gracias Marie,- esta le da una sonrisa. Yianina cierra la puerta y se apresura a abrir la targeta, por un momento penso que había sido Damián. La lee y ve que termina con las iniciales de Odlanier. Un suspiro salió de sus labios. Como podía ser tan tierno y a la vez tan patán. Cierra sus ojos y recuerda el sabor de sus besos. Cuanto daría por sentir una cuarta parte de esa sensación cuando Damián la besa. No se asemeja, es un especie de mezcla que la hace olvidar hasta su nombre. Yianina se acuesta en su cama pensando en lo bonito que sería que todo entre ellos fuera bien.
  • En la sala de estar esta Odlanier esperando alguna reacción de la chica rubia de diamantes azules que lo tenía loco. Nada sucedía, no bajo, no le envio un mensaje, no paso absolutamente nada. Se sentía frustrado ella no corría a sus brazos como estaba acostumbrado. Tenía que hacer algo y era pronto, antes que se le ocurriera volver con el Damián. No podía permitir que el estupido ese se la volviera a ganar. Escucho la puerta sonar y se asoma por la ventana y ve que es de la floristería. Sale corriendo.
  • - Yo abro- grita para que la Marie no aparezca. Abrio la puerta encontrando a dos chicos con dos ramos de flores en las manos cada uno. - ¿en que puedo ayudarlo?
  • - Son para la Señorita Yianina Newman.- dice uno de los chicos.
  • - Ella mando a decir que no deseaba ningunas flores. Y que les diga a el que las mando que nunca más se vuelva a acercar. Que la olvide para siempre.- miente y los repartidores se miran entre sí.
  • - ¿Y como sabe quien las manda?- pregunta uno de los chicos.
  • - Fácil, mi prima me dijo que se peleo con su exnovio. Y cuando le planté la posibilidad de que el enviará flores me encargo a mi que las devolviera. Es mas que obvio que son de el.
  • Los chicos se creyeron todo la mebtira y mas cuando Odlanier le dijo el nombre de la persona que las envio y vieron que era Damian la misma persona. Se fueron y pasaron el mensaje. En ese momento Odlanier se sintió triunfante. Era su única oportunidad para que al fin ella lo aceptara a el. Subió rápido, toco la puerta de la habitacion y la vio abrir la puerta, sus ojos somnoliento lo hiceieron sonreír. Entro sin pedir permiso, bajo la mirada estupefacta de la chica. Vio la rosa al lado de su almohada junto a la targeta y se sintio un super héroe.
  • - ¿Que rayos haces aqui?- pregunta Yianina
  • - Te vine a ver, ya que no aguantaba, nesecitaba mirarte a los ojos. Saber si te gustó la rosa.
  • - Si Odlanier, si me gustó, gracias ya puedes irte.
  • - Yianina, por favor vamos a llevar la fiesta en paz.- dice acercándose a la chica mientras ella caminaba de espaldas.- solo te pido una oportunidad, puedo ser como tu quieres que sea.
  • - Odlanier acabo de terminar con Damián, no creo que se vea bien lo que me propones. No soy ninguna mujer de la calle.- choca con la pared y el aprovecha para encerrarla ente su cuerpo y la pared.
  • - Yianina me tienes loco, por ti daría todo. No me importa lo que piensen los demás. Solo lo que sintamos y yo siento que mi lugar correcto es estar contigo.
  • - Odlanier yo... - no termina de hablar cuando siente sus labios apresando a los suyos. Pone sus manos en el pecho del chico y él la toma de la cintura. El beso se prolonga y de uno tiernos se convierte en uno lleno de pasión. Donde sus bocas se hicieron unas y sus cuerpo respondian a cada caricia. Se separaron para tomar aire pero este no la solto, se mantuvo con ella en su pecho y el puso su mentón sobre su cabeza y la abrazo lo más fuerte que pudo.
  • - ¿Yianina, quieres ser mi novia?- dice sorprendiendo a la chica- Por favor dime que si, no resistiré un no.- la chica lo miro a los ojos y solo asintió.
  •      Yianina en su corazon sabía que lo quería, aun no lo amaba,  tal vez,  pero si lo que sentía por él era fuerte. Lo anbelaba, deseaba sus labios unidos a los de ella. En ese momento Odlanier fue el hombre más feliz de la tierra. Le había costado golpes, desprecios y hasta amenazas estar con ella. Sabía que no sería facil conquistar su corazon pero estaría allí para buscar la manera de lograrlo. Se había dado cuenta que ella era todo lo que el deseaba, lo que el necesitaba. Volvio a poseer su labios está vez de forma exigente, como si ella le perteneciera de alguna forma. Su beso se fue intensificando, él la alzó para que ella enrredara sus piernas en su cintura, así lo hizo y comenzó a caminar sin despegar sus labios de los de la chica. La llevo hasta la cama y la puso con cautela. La mira a los ojos pero más que pasión vio temor.
  • - ¿Yianina estas bien?- ella niega- ¿te hice algo malo?- vuelve a negar- ¿pues que, por que esa carita?
  • - Soy virgen- la madre que lo parió, no podía ser cierto esa hermosa mujer que tenía frente a el era virgen y sería solo de el. En ese momento cayo en cuenta de lo que estaba a punto de hacer. No podía hacerlo, si era cierto eso, él necesitaba que se entregará a él por amor. Cuando ella estuviera preparada. Quería que fuera especial. Asi que separo de ella con una tierna sonrisa se sento a su lado.
  • - Esperaré el momento perfecto para hacerte mi mujer. Hoy no es el momento, amor, quiero que lo desees tanto como yo. Que en tus ojos vea que eres totalmente mia. Hasta entonces te respetaré.- dos lágrimas salieron de sus ojos pero este se las limpia.- no llores pequeña, te quiero y quiero que tu tambien me quieras.
  • - Yo tambien te quiero- dice dejando un beso en mejilla del chico. Este la abraza e inhalar su olor para grabarlo en la mente.
  • - Si quieres para que no te sientas mal, no digamos aún lo de nuestro noviazgo. No me mal intérpretes, yo soy feliz por que lo seamos pero quiero que cuando todos los sepan te sientas cómoda dando la noticia.
  • - ¿En verdad tu eres Odlanier? ¿Donde dejastes al verdadero Odlanier, al posesivo y cavernícola?- dice la chica sin poder creer las palabras del chico. Se comporto como todo un caballero civilizado. Su corazón se lleno de alegría al sentir que él tomaba sus sentimientos en cuenta. Él la miro a los ojos con una sonrisa enorme en sus labios.
  • - Me prometi que si me dabas la oportunidad cambiaria y la mejor manera es demostrandotelo.- dice y le da un beso corto en los labios- Eres hermosa, ere mi hermosa. Vamos a bajar a cenar. ¿te parece bien?- ella solo asintio, se paro y retoco el cabello y salieron cogidos de la manos. Bajaron las escaleras, se miraron cómplices de su secreto y hicieron como que nada estaba pasando, entraron por separados al comedor pero en sus ojos se veía esa luz que solo a dos enamorados se les podía notar. Reinaldo los mira y rapido se da cuenta que los chicos ocultan algo. Solo espera que todo sea para bien. Ellos eran jóvenes y aun tenian que aprende mucho.



Delisee36

Editado: 14.08.2019

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