Mil razones

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Capítulo Siete: AMELIA

AMELIA

 

—Un Martini seco por favor.

Apunto en mi libreta la bebida de Jason, uno de los clientes regulares del Club, eso se me figuro puesto que desde que llevo aquí lo he visto casi todos los días. Asiento con la cabeza y le dedico una sonrisa afable. Hoy la noche estaba bastante tranquila, y no me refiero a que no hay muchas personas porque no es así para nada, en realidad como es fin de semana se llena más que en los días de semanas. Tranquila para mí es como todos los clientes estaban en sus propios mundos, riendo, charlando de cualquier cosa, como por ejemplo sobre béisbol, escuche mencionar algo de Yankees y Mets, la verdad no entiendo en lo absoluto de deportes, pero parecían muy entretenidos con eso. También conversaban sobre asistir al Atlantic Antic a finales de septiembre al parecer es un festival callejero de Brooklyn, eso me llamo la atención, y me entusiasmaba saber más, tome nota mental para preguntarle a Sarah de que iba todo esto más a fondo y tal vez también ir y pasar el rato.

Kylie preparó el Martini que está compuesto por ginebra y vermú lo sirvió en una copa, al entregármelo y antes de llevármelo recordó poner una aceituna cruzada, le di las gracias y se lo lleve a Jason. Miley, Tamara y Adam estaba dando vueltas por todo el club sonriendo a todos los clientes animando más la noche que tenemos por delante. Podría acostumbrarme a este ambiente tan agradable más rápido de lo que pensaba. No para siempre claro está, pero por el momento estaba bien.

Me acerco a la barra y descanso un poco. Me froto la rodilla izquierda la cual me lastime por idiota al caerme de la mesa, de suerte no me he roto el cuello. Me rio de mi misma al recordarlo, a veces suelo ser muy torpe pero creo que esta vez me he pasado. No voy a culpar de mi idiotez a Gavin, aunque su voz me tomo de sorpresa que reaccione abruptamente.

Ahora que tengo en la cabeza a ese ogro de jefe me pregunto dónde se habría ido. Hace dos horas aproximadamente que salió y todavía no ha regresado.

—Mira esto, chica nueva —Adam aparece frente a mí y por poco me hace devorar los billetes que poseía, me aparto un poco hacia atrás.

El pelirrojo está feliz de la vida contando los billetes verdes.

—Me han dado el doble de propina solamente por mostrar estos hermosos dientes blancos y brillantes —me dice sin apartar los ojos en su dinero.

—Pues felicidades —respondo.

—Te invito una copa —me dice y sin esperar respuesta de mi parte, le pide a Kylie dos Cousin Scotty.

—No sabía que debíamos pagar también —digo mirando mientras Adam le da unos dólares a Kylie, ella los toma y los coloca en la caja. Kylie mezcla Bourbon, Carpano Antica y jarabe de agave en una coctelera, me fijo detenidamente como prepara las bebidas con dedicación.

—Evidentemente debemos pagar por lo que consumamos aquí, a Gavin no le gusta que tomemos de gratis —me responde Kylie por Adam.

Asiento con la cabeza cuando nos entrega los vasos con el líquido.

Con Adam y Kylie nos reíamos de todo un poco después de tomarnos unos tragos los cuales no tengo ni idea que eran. De vez en cuando Tamara se nos acercaba para reprendernos por estar haciendo nada en vez de trabajar, pero lo hacía para recordarnos donde estábamos y que si se aparecía Gavin nos llevaríamos un sermón y si estaba de malas un despido, pero todas maneras estábamos atentos a cualquier señal de él, así que no nos preocupábamos mucho. Kylie mientras preparabas diferentes bebidas alcohólicas y otras sin alcohol alguno me contaba un poco de ella, tiene veintitrés años, esta soltera, no cree en cosas de amor y cuando menciona la palabra frunce la nariz, me decía que su gran sueño era algún día mudarse a Los Ángeles, California, le fascina las playas que esta posee. Nueva York también tenía hermosas playas como Brighton Beach y Cedar Grove Beach pero ella prefería las de la costa oeste. Adam por otro lado cuestionaba el favoritismo que tiene Kylie por California, según él, esa ciudad no es tan extraordinaria como La gran manzana. Discutieron sobre ese tema por alrededor de unos quince minutos, yo dejo que se enfrentaran sin ponerme de parte de nadie.

La noche continua yendo calmada hasta que se hicieron las doce en punto, finalizando mi horario de trabajo. Gavin no había vuelto todavía.

Recojo mis cosas, y antes de salirme del club reviso mi celular donde tengo varias llamadas perdidas de Sarah. Me preocupo de inmediato y le marco velozmente.

—Dime —es lo primero que dice Sarah con despreocupación.

—Oye, ¿estás bien? Vi tus llamadas, lo siento mucho por no haberte respondido, no tenía el celular conmigo encima.

Sarah habla pero a otra persona. Luego me responde:

—Sí, estoy bien. Intentaba comunicarme contigo temprano para decirte que ir a buscarte a las doce y media. Esperaba en el club que en un rato ya estaré por ahí.

—Bueno, aquí te espero.

—Perfecto, prima.

Y finaliza la llamada.

Ya que me quedaba media hora aquí adentro aprovecharía para saldar ese rato en que estuve charlando con Adam y Kylie donde no atendí a los clientes. Dejo mis cosas aun lado de la barra para tenerla a la vista y comienzo a ir mesa en mesa. Me lleve algo de propina generosa por parte de algunas mujeres amables y otras no tanto. Me estaba dando cuenta que las persona que vienen aquí lo hacen para desconectarse del mundo exterior, y de sus mentes que solo gritan papeles y trabajos y gritos. Con razón este es uno de los clubes/bar más famosos de la ciudad, el ambiente es placible. Media hora después ya el sitio se estaba vaciando.



Itsaldanat

Editado: 24.01.2020

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