Muñecas de papel

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1 ~ Amor primero

Lunes por la mañana, no sentía que fuera a ser un gran día, simplemente un día típico en mi rutina ya aburrida, pero desde que desperté eh sentido un cosquilleo en las puntas de mis dedos. Y eso me inquieta, es como si me dieran el impulso de querer correr y correr, no sé a dónde, pero si sé porque, para tocar, sentir... apreciar algo.. o a alguien.

Es la primera vez que siento este extraño sentimiento recorrerme y por eso me siento intranquila, no soy de creer en supersticiones ni nada parecido, pero tenía un presentimiento.

Al ingresar al comedor, como siempre me encuentro en soledad y una nota en el refrigerador.

-"Ana, no llegaré hoy, dobló turno, come adecuadamente y cuidate al salir" - Una intento de sonrisa surco mis labios al leer la nota, aún se toma el tiempo de dedicarme una nota diaria cuando no pude verme. El tiempo que compartimos últimamente se ah reducido mucho, pero ella trata de dar lo mejor si. Así que yo la apoyo.

Suspiro y procedo a realizar un pequeño desayuno, que consiste en cereal con un poco de fruta y leche.
 

Y aún con esa inquietud latente, salgo de mi casa con intención de dirigirme a la escuela. 
 

En la parada que queda a diez minutos de mi casa tomo el autobús y tomo asiento en el único lugar libre al lado de la ventana. El bullicio que me rodea me fastidia hasta cierto punto que preferi ponerme mis audífonos dejandome llevar por Snuff de Slipknot, tarareo la melodía y muevo mis dedos al ritmo. Perdida en mi misma, miró por la ventana y veo el reflejo de alguien sentándose a mi lado, no le tomo mucha importancia y sigo en mi mundo.

Pero en menos de un minuto siento nuevamente esa inquietud invadirme, y mucho más fuerte que antes, mis dedos están impacientes y mi corazón late rápidamente. Busco con la mirada ese algo que me esté ocasionando esta extraña sensación, volteo hacia la calle y nada fuera de lo normal, al interior del autobús y es cuando caigo en cuanta que se ah quedado casi vacío. Miro a mi lado y por un segundo mi respiración se para, siento una punzada en mi corazón, la chica más linda que eh visto en mi vida cabecea justo a mi lado.

A lo largo de mi vida nunca le había tomado importancia a mi sexualidad, porque nadie me había llamado la atención.

Pero hay estaba, con el estómago hecho un nudo de sólo tenerla tan cerca de mi. 
Su respiración era tranquila, su cabello cubría un poco su rostro, pero aún así podía apreciar su belleza, sus pestañas eras pequeñas y lindas, perfectas.

Sus labios entreabiertos eran demasiada tentación para mí.

Mi cordura se fue muy al carajos, no lo resistí, con un ligero rose toque su mano que mantenía en su regazo sosteniendo su mochila, causando que sintiera una corriente eléctrica que  corría de la punta de mis dedos a mi pecho. Extasiada de estas emociones y al ver que no reaccionaba, no me pude resistir y coloque mi mano en sus tersos labios, apenas un pulcro roce que quería ser más que eso y la catástrofe siguió.

El autobús pasó por un bache ocasionando que me tambaleara, al estar más encima de ella que en mi asiento, me fui de lado y caí a los pies de mi primer amor, literal...






 


 


 



Eliz§

Editado: 27.11.2019

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