Muñecas de papel

Tamaño de fuente: - +

2 ~ La unión de mis sentimientos

Vergüenza...

Nunca en mi vida me había sentido tan avergonzada, sentía mi rostro arder y puedo jurar era un estúpido jitomate en este mismo momento.

Como pude haber sido tan torpe como para caer enfrente de ese perfecto ángel!!
Sólo podía seguir corriendo y gritando como loca a la nada, mientras me daba golpes en la mejillas tratando de recobrar la poca cordura conservaba.

Maldito presentimiento, no me ayudó en nada. 
 

~Minutos antes~

Estando en el suelo del autobús orando a cualquier ente todo poderoso que quisiera escuchar mis lamentos, que ella no se haya despertado, aún cuando unas pocas risas de niños al fondo se escucharon, señal de que mi caída había sido muy estrepitosa.

Con la cabeza gacha, esperando mi fin, una mano se poso amablemente en mi hombro - "Te encuentras bien?" - aahhh maldita sea su voz era tan hermosa!. 
Suave, pero madura rozando en lo aniñado.

Seguía en mi trance cuando me dirigió la palabra nuevamente - "Puedes levantarte por ti sola?" - podía notar su tono preocupado en su voz y eso sólo me avergonzo más.

Levante la mirada, y pude apreciar sus bellos ojos color ámbar verme con preocupación y algo que no supe nombrar, sólo fue un instante para cambiar su semblante mirando a otro lado. Y antes de poder responderle unos brazos fuertes me levantaron del suelo, un sujeto alto y con la cara más seria que haya visto esa mañana me sonrió con burla, maldito.

-" Si perdona, el suelo me llamaba!" - perfecto había soltado una de mis estupideces enfrente del amor de mi vida, ya llévame Dios mío!...

En ese instante, parecieron mis suplicas ser escuchadas porque el autobús se detuvo, sin mirar atrás simplemente baje corriendo, aún faltaban 2 estaciones para mi bajada, pero poco me importo.

Mi cabeza era un lío.

~

Al llegar a mi instituto, caminar me constaba, mis piernas me temblaban por correr toda esa distancia definitivamente dejo estragos en mi cuerpo que para nada estaba acostumbrado a ejercitarse, con trabajos cambiaba de aula cada hora. 
Al ver una melena larga y rizada dirigirse hacia mi, corrí a abrazarla sin preguntar me devolvio el abrazo. Necesitaba a mi mejor amiga y ella lo sabía.

-"Me dirás que sucede Ana?" - alce mi rostro que tenía oculto en su cuello e hize un puchero.

-"Grissss~" - hize el ridículo enfrente de mi futura esposa" ella solo rió de mis palabras y me aleje indignad - "no te rías!, es serio!"- le di un ligero golpe en el brazo y sólo se rio más de mi - "Parece que no entiendos Gris, podría convertirme en monja!"-

Me sonrío dulcemente y continuó "entonces me dirás que paso?"

Con un poco de pena, emtrelace mi manos y moví mis dedos con nerviosismo - "la vi en el autobús..."- me incito a seguir con su mirada, trague la saliva que no sabía tenía en mi boca - "y después de caer enfrente de ella corrí como si no hubiera mañana..."- no espere su respuesta porque en ese momento mi cerebro hizo clic.

Me puse a alborota mi cabello, sin preocuparme por enredarlo, las ventajas de tenerlo corto - "Maldita sea, no sé nada de ella y yo sólo corrí!!"- la frustración me estaba alterando. 
Hasta que sentí un sape en la parte trasera de mi nuca. - "Oye!!"- grite y volte encontrando a mi mejor amigo con el entrecejo fruncido.

- "Nada de malas palabras señorita" - rodé los ojos ante su tono de padre protector.

- "Calla padre pedofilo"-, se llevó las manos al pecho fingiendo dolor - "Me lastimas Ana sólo salí un vez con Jenny y sólo es un año menos a nosotros, podrías dejar de molestarme con ello?"-me miró batiendo sus pestañas queriendo verse dulce, todo lo contrario a su verdadera personalidad, Elian podría engañar a todos, menos a nosotras.

-"Por supuesto que no, porque debería de desaprovechar la oportunidad de molestarte? " seguimos en nuestra riña, que se fue tornando en golpes de mi parte hacia él especialmente. 
Gris sólo nos observaba y se reía de nosotros. 

Ese momento con mis amigos me hizo olvidar momentáneamente el ridículo que hize.

Para dejarme con una nueva incógnita, como la encontraré? 
No lo sabía, pero si que lo haría.

Nunca me había sentido así y no pienso dejarla ir.






-Eliz§



Eliz§

Editado: 27.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar