Muñeco de Porcelana

Tamaño de fuente: - +

Parte 2/3

_Cuánto más debo esperar?

_Un poco más. 

_Cuanto es ese poco?

_Cuanto menos te lo imagines

_Quiero irme contigo ahora. Llévame. 

_No puedo hacerlo aún. No estás preparado todavía. 

_Preparado?...preparado para que? 

_Para ir conmigo. Pero ya pronto lo estarás, ten paciencia. 

_Al menos...puedes decirme tu nombre?

A lo lejos se escuchó nuevamente aquel sonido de la locomotora del tren. Que avisaba su llegada. 

_Aún no. Pronto lo sabras... 

***

Otra vez aquel sueño. Es raro todo esto...

Lo más raro, es que aún no logro recordar su rostro. Es como que una luz brillante lo tapara. 

_Preparado?....

****
Había pasado un mes desde que tube esos sueños. Bajé a la cocina a prepararme algo para comer. 

Gran error. 

Vi a mi padre con una mujer teniendo relaciones en el sofá de la sala. 

Al menos debería haber ido a su cuarto para hacer aquellas cochinadas. 

Segundo gran error 

Me tropecé al enredar mis pies y caí de las escaleras, haciendo que ahora sus miradas iban dirigidas hacia mí.

_OSCAR!! SAL AHORA MISMO DE AQUÍ!.

Bien...no es que tampoco me guste estar presente. Obviamente no lo dije, solo lo pensé.

Me levanté y fui rápidamente hacia mi cuarto. No quería escucharlos. Me daba asco!!

Pero sabía que de todas maneras los escucharía, principalmente a aquella mujer. Me daba escalofrío de tan solo pensarlo. Sin dudarlo tomé un conjunto de ropa y me decidí a salir. No me gustaba mucho, pero prefiero eso mil veces antes de estar aquí. 

Para no cometer el mismo error, esta vez salí por la ventana de mi habitación. No quedaba tan alto, asi que salté y me dirigí a cualquier lugar lejos de ahí. 

Empecé a caminar sin rumbo, sobre algunas calles no tan solitarias, gracias a los niños que jugaban entre ellos. 

Empecé a sentir un poco de envidia. Pero de las buenas. 

Me dirigí por otro lugar, esta vez caminaba por un puente. Y debajo de donde estaba pude notar que había una estación de tren. Los recuerdos de mis sueños aparecieron en aquel instante. Pero aún no lograba recordar el rostro de aquel chico con una voz tan dulce.

Pasaron las horas y ya me encontraba camino a casa. 
Cuando llegué y abrí la puerta con la llave que había sacado minutos antes de saltar por la ventana, noté que no había nadie. Tal vez aquel hombre se haya ido. Ya era de noche, de seguro estaba en un club.

Fui a mi habitación, sin no antes comer ya que no había almorzado ni desayunado todo el día. Tenía mucha hambre, así que me preparé unos Sandwich y una taza de chocolate. 

Ya en mi habitación, me duché y me puse la pijama para poder ir a dormir. No me costó mucho, ya que en unos minutos me fui a los brazos de morfeo. 

***

_Te falta poco.

_Para qué?

_Para que vengas conmigo. Solo...un día más. 

_Solo...un día?

_Si pequeño, solo un día. 

***

Estaba acostado en la cama de mi habitación. Leyendo un libro para distraer mi mente. 

La razón por la cual este en mi habitación leyendo y no viendo televisión? Pues los tres amigos de mi padre estaban en la sala junto con él, teniendo una partida de pocker. 

Empecé a escuchar murmullos y muchas carcajadas de los hombres de abajo. Y al notar como se escuchaban cuando hablaban, podía afirmar que estaban ebrios. 

_Oscar hijo!!~ 

La voz de mi padre me sacó de la concentración que estaba puesta en mi libro. 

_Qué?_respondí simplemente sin emoción alguna. 

_Hijo, voy a salir un rato a comprar más cosas. Te quedas cuidando la casa. 

Y así sin más se fue de mi habitación. Bueno, no tenía ningún problema. Con tal que sus amigos ebrios se queden abajo y yo protegido en mi cuarto, estaría bien.

Eso es lo que pensaba. 



Elena Y. Aranda

#1471 en Fanfic
#6461 en Fantasía

En el texto hay: violencia, homosexualidad

Editado: 17.02.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar