My wonderwall.

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Capítulo 15.

Narra Sam

Maldición, me llevaría años encontrarla en el centro comercial. Antes de decidirme en venir debería haber pensado que el lugar tiene como seis pisos y que por lo general suele estar repleto de gente. Eso me ponía aún más impaciente, sin contar que Ben caminaba a mi lado y todo el tiempo me preguntaba porque motivo estábamos allí. Estaba claro, no podía decirle que seguíamos a la hermana de Zac, porque luego tendría que explicarle todo ese asunto y simplemente no tenía ganas de hacerlo. Así que opté por mentirle, diciendo que yo solo quería dar un paseo. Después de todo, no es tan difícil engañar a Ben porque a decir verdad es bastante ingenuo, aunque nunca quiere perder detalle de nada. Iba hablándome de algo que no entendía porque no estaba prestándole atención, ya que miraba atento hacia todos lados, con la intención de ver a Lenna en algún punto. Eché mis ojos a tiendas de ropas, zapaterías, librerías, joyerías, cada negocio que encontraba a mi camino pero no la veía. Mierda, ¿Por qué tengo que ser tan jodidamente impulsivo? A veces detesto no saber cómo quedarme tranquilo y además ¿qué hacía preocupándome tanto por ella? Zac debería ser quién la sigue, yo no, no soy su hermano, no tengo la obligación de evitar que la pase mal. Pero a pesar de que yo tenía eso bastante claro, estaba ahí, dentro del shopping, buscándola casi como un loco. Supongo que mantenía mi postura porque Ben estaba a mi lado y tenía que “comportarme.”

—Hey ¡mira! ¿No es esa la hermana de Zac?— mencionó mi amigo observando hacia el puesto de comidas. De inmediato dirigí mi sentido visual hacia aquel lado y vi a Lenna con su grupo de amigos, sentados alrededor de una mesa.

—Oh sí, es ella— afirmé “restándole importancia”. Ella estaba sentada al lado de Craig. — ¿Qué tal si comemos algo? Digo, justo estamos aquí— propuse. Al fin la había encontrado y por esa razón no tenía pensado irme.

—Claro, tengo ganas de una hamburguesa extra grande— y yo tengo ganas de… nada, nada. Sam, contrólate. Asentí a sus palabras y nos ubicamos en una mesa un tanto alejada de ellos, justo a las espaldas de Lenna. No quería que me reconocieran, sería demasiada coincidencia. Pero si llegaban a verme, me las arreglaría de alguna forma.

Hicimos nuestros pedidos —sin prisa alguna— y nos quedamos esperando a que llegaran. Yo simplemente tenía los ojos clavados en Lenna y todo su grupo.

— ¿Qué miras?— cuestionó mi acompañante.

—Nada— ni si quiera me molesté en dejar de mirar hacia allí. Es que, no lo sé, no podía hacerlo.

—Oye, entre nosotros, está bien buena la hermana de Zac ¿cierto?— fruncí el ceño. ¿Qué carajos?

—Cállate. Es la hermana de Zac— ¿por qué justo teníamos que hablar de Lenna? Okey, todo el asunto empezaba a sobrepasarme.

— ¿Y eso qué? Él no está aquí.

—Eso es obvio. Si él estuviera aquí, ya te habría golpeado por lo que dijiste— murmuré para que dejase de hablar sobre eso. — ¿Qué hay de la banda? ¿No conseguiste alguna nueva presentación?— pregunté para cambiar de tema. Era irónico, le hablaba a él pero seguía con mis ojos puestos en otro lado.

—Sí, hay algunas opciones. Tenemos que juntarnos todos y elegir lo que nos conviene— de verdad me alegraba que tuviéramos nuevas opciones, pero no tenía mi cabeza en eso en aquel momento. De pronto observé como Craig atinaba a deslizar su brazo por los hombros de Lenna, con la clara intención de abrazarla, pero ella enseguida lo apartó.

—A Lenna no le gusta que la toquen— se escapó un de mi boca un pensamiento transformado en susurro que por suerte, Ben no llegó a oír del todo bien.

— ¿Qué?

—Nada, nada— rápidamente traté de tapar lo que acababa de hacer. Que idiota. ¿Por qué la abrazaba? ¿Con qué derecho? — ¿Qué decías de la banda?

—Que podemos elegir entre todos lo que más nos conviene.

—Ah, sí, claro— asentí y di el primer mordisco a la hamburguesa que acababan de traernos. ¿Para qué ordenaba comida? Era obvio que no podría disfrutar tranquilo, mi atención estaba totalmente en otro lado. Traté de relajarme y disminuí mi mirar obsesivo, porque iba a volverme loco si seguía tratando de adivinar lo que hablaban y si ocurría algo entre ellos. Pero mi postura de “chico calmado” cambió por completo al ver que Craig se ponía de pie dando un beso en la mejilla a Lenna y luego caminando hacia no sé dónde. Era el momento perfecto para aparecer y aclararle algunas cosas.



queenev

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En el texto hay: accion, amor

Editado: 04.04.2018

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