Mystic Valley

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Capítulo 8 | Mentiras y sorpresas

Sentía la mirada de mi padre clavada en mi nuca. Estábamos en el despacho del director , ahora se siente demasiado pequeño y agobiante, algo bastante irónico conociendo las dimensiones de la habitación. Estaba sentada en uno de las sillas que estaban frente al escritorio del director con todos los ojos puestos en mí. El director me miraba con preocupación desde su asiento, mi hermano me miraba con extrañez, la novia de mi padre con confusión y a mi padre... ni le miraba pero supongo que sus reflejaban una ira increíble. Yo solo miraba al suelo intentando evitar las miradas de todos, sobretodo la de mi padre. Me habían pillado en una enorme mentira, jamás había hecho esto y para una vez que lo hago, van y me pillan. Las consecuencias suponía que serían terribles. Debía intentar salir de la situación como fuese, aunque tuviese que contar una mentira más gorda aún y enfrentarme al peligro de que me descubrieran.

-Alaia... -Comenzó el director - Creo... creo que debes una explicación a tu padre...

-¡Y usted también! -Respondió mi padre dirigiéndose al director completamente enfadado, cosa que pilló al director desprevenido o simplemente le sobresaltó el tono alto de mi padre- ¡Me dijo que estaba en un campamento de estudiantes para mejorar sus notas! ¡Usted también me mintió!

-Se lo pedí yo. -Intervine. 

Todos me miraron sorprendidos. Por fin había abierto mi boca después de un largo e incómodo silencio.

-¿Cómo? ¿Por qué? -Preguntó mi hermano, quien recibió una mirada asesina de mi parte por ser un bocazas.

-Realmente es verdad que tenía que estudiar, sabía que si volvía a casa no estaría centrada y no estudiaría nada. -Mentí.

-Seguramente era estudiar al chico de antes, ¿no? -Respondió mi hermano- ¿Cómo ha dicho que se llamaba señor director ?

-¿Quién? -Preguntó el director tensamente. 

-El chico de antes.

-Krilian... -Dijo el director con un tono de voz casi inaudible, algo extraño en él. 

-¿Qué más? -Preguntó mi padre enfadado y curioso. 

El director me miró y pude ver la incomodidad en su cara, ¿realmente estaba incómodo por decir el nombre de Krilian?

-Strack. Krilian Strack.

Todos nos quedamos helados por la sorpresa, ambos tenían el mismo apellido. Ahora tenía tanto sentido que él y Krilian se parecieran tanto, son familia, aunque era una pena que Krilian no hubiese sacado el carácter tranquilo del director. 

-¡¿Es su hijo?! -Gritó mi padre sorprendido y alzando una ceja. 

-Es mi sobrino. -Dijo el director aún más incómodo. Se podía ver que no quería que supiéramos eso. 

El silencio volvió a hacerse mella en la sala. Entonces... ¡Krilian era el sobrino del director ! Aunque vuelvo a repetir, es una pena que no tenga el carácter de su tío. Tal vez haya salido a su padre, pero no entiendo la razón de ocultar sus lazos sanguíneos, tal vez el padre de Krilian se lleve mal con su tío... O simplemente no tengan entre tío y sobrino muy buena relación. La única diferencia que tenían ambos eran los ojos, la largura del pelo y las dimensiones. Krilian era más alto que el director y parecía un armario ropero. El director era más bajo que él... y más delgado. 

-Volviendo a lo principal. -Interrumpió mi padre al silencio- Si querías estudiar, ¿por qué no querías vernos? ¿Por qué le pediste al director para no vernos?

¡Oh Dios! Tenía que pensar rápido. No sabía qué decir, miré al director mordiéndome el labio inferior completamente apurada. Acababa de pensar en una mentira, se lo explicaría al director más tarde.

-Es que...la verdad es... Krilian y yo estamos saliendo y quería estar con él estas vacaciones, y como él no se iba a ir de aquí me quería quedar y me daba mucha vergüenza decíroslo, por eso pedí al director que me ayudara, pero él no sabía que Krilian y yo estamos saliendo. Le mentí diciendo que quería ir a un campamento sobre astronomía y necesitaba estudiar para una prueba de acceso que hacían y que como quería darte una sorpresa, le pedí que si venías no te dijese dónde estaba y que no me pudieras ver. -Mentí lo mejor que pude, aunque realmente mi mentira no tenía ni pies ni cabeza, ¿lograrían creersela?

El silencio volvió a surgir en la habitación y miré al suelo nerviosa, después tendría que darle explicaciones al director , claramente si se creían la mentira. Levanté un poco la mirada y miré al director quien tenía una expresión neutra, en ese momento el miedo me invadió. 

-Podías habérnoslo dicho desde el principio en lugar de haber montado esta situación. En ocasiones pareces estúpida. -Dijo mi padre bastante más tranquilo pero indignado por no haber confiado en él. 

-Bueno... Visto lo visto todo solucionado, ¿no? -Intentó quitar hierro al asunto el director - Alaia tendrá un castigo acorde con la situación que hemos tenido y la próxima vez...

-¡No habrá próxima vez! -Gritó mi padre y todos le miramos sorprendidos- Ella se viene ahora conmigo, la saco de este internado.

-¿Qué? ¡No! -Me quejé.

-Disculpe señor Otxoa. -Dijo el director mientras se levantaba del asiento y se acercaba a mi padre con una tranquilidad en su cara bastante extraña para él, iba a hacer algo- Creo que la medida disciplinaria que está intentando tomar es excesiva como castigo. Sólo ha ocurrido una vez y no considero que sea tan grave como para sacarla del internado. -Hizo un gesto con la mano- ¿No creen ustedes también? -Se giró hacia mi hermano y la novia de mi padre quienes le miraban como zombies.

-Sí... -Dijeron ambos al unísono y con voz baja y adormilada.

-¿Y usted señor Otxoa? -Se giró hacia mi padre- ¿Qué dice?

-Me parece... bien... -Respondió mi padre como si estuviese en un trance.

-Bien. Ahora regresarán ustedes tres a su casa, dejando a Alaia aquí. Se olvidarán de todo esto y tendrán el recuerdo de hablar con Alaia en la biblioteca mientras estudiaba.

Los tres salieron del despacho sin decir nada. El director cerró la puerta del despacho y me miró con expresión neutra.



Esti

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En el texto hay: magia, seres mágicos, romance y traición.

Editado: 06.12.2019

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