Mystic Valley

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Capítulo 13 | El reencuentro

Tras el incidente, Krilian se fue rápidamente del internado. Al día siguiente hubo un gran revuelo porque los padres de esos alumnos vinieron a recoger sus cosas y digamos que... los gritos de los padres resonaron por todo el internado. Ni siquiera pidieron disculpas. Por el resto... la semana pasó demasiado lenta y aburrida, tuvimos que intervenir en algunos conflictos, pero últimamente las criaturas mágicas se habían mantenido tranquilas, incluido Tenten.

El viernes llegó y yo volvía a los dormitorios cuando me crucé con el director , quien observaba unos pájaros volar entre las ramas de los árboles de los jardines antes de llegar a los dormitorios de las chicas.

-¿Señor director ? ¿Qué hace usted aquí? -Pregunté dudosa.

Él bajó la mirada y la posó sobre mi. Desde luego daba un cambio increíble de cuando está enfadado a cuando está tranquilo. Ahora parece un monje budista, completamente relajado.

-Ah... Alaia... -Sonrió y volvió a mirar a los pájaros- Iba a salir este fin de semana del internado y me preguntaba si querrías venir conmigo.

-¿A dónde va?

-¿Qué crees?

-¿A su casa?

-Exacto. -Bajó de nuevo la mirada y pude ver que en sus ojos cambiaba un poco ese sentimiento de tranquilidad a ira- Krilian se ha vuelto a juntar con mala gente. Si su regreso es el lunes debo evitar que pase más tiempo con ellos.

-¿Y por qué no ha ido antes?

-Porque te pedí ayuda para llevar a Krilian por el buen camino, y no quería que perdieras clase. Soy el director y no puedo permitir eso. Por cierto, déjame de llamar "Señor director ".

-¿Y cómo le llamo?

-Viktor.

-De... acuerdo. -Me quedé pensativa- ¿Y qué hago con Tenten? Routh puedo llevarla perfectamente... pero Tenten... no es precisamente algo pequeño.

-Oh, que venga también. A mi madre le hará mucha ilusión ver a un osito tan adorable.

-Adorable hasta que le cabreas.

-Cierto... -Se rió- Ven a mi despacho en una hora.

-Pero si no he dicho que vaya a ir...

-Lo harás. Krilian y tú estáis destinados.

-Eso... Suena muy raro señor direct...

-Eh, no, no. Viktor.

-Sí, eso, Viktor.

Él se dio media vuelta y se alejó de los jardines, desde luego me iba a resultar difícil llamarle por su nombre... ¿Por qué se empeñaba de pronto en que le llamase por su nombre y que estuviese cerca de Krilian?

Llegué a mi habitación y observé a Routh tumbada en el escritorio completamente cansada y a Tenten dormido sobre la cama. Había cosas tiradas por el suelo. Parece que habían comenzado una batalla y el osito había ganado.

-¿Routh? ¿Qué ha pasado?

-Alaia... -Routh alzó la cabeza de forma dramática- Tenten es un monstruo...

-¿Que habéis hecho esta vez? 

-Él quería jugar... pero se le fue de las patas... casi me mata...

Volvió a apoyar la cabeza sobre el escritorio y yo puse los ojos en blanco.

-Desde luego eres muy dramática... ¿Y si te doy una magdalena rellena de mermelada de fresa? -Saqué una de uno de los cajones del escritorio.

-¡Entonces revivo! -Gritó Routh ilusionada.

Tenten abrió los ojos al escuchar la ilusión de la pequeña hada, lo cogí entre mis brazos y le acaricié la cabeza.

-Procura la próxima vez no hacer un desastre en mi habitación. -Me respondió acurrucándose entre mis brazos- Además, hoy tenemos que irnos.

-¿A dónde vamos? -Preguntó Routh.

-El director me ha invitado a su casa.

-¿Uy? ¿Vas a ver a Krilian?

-Supongo.

-Ni se te ocurra hacer cosas de mayores con él. Debes mantener aún tu inocencia.

-¡ROUTH! -La tiré un cojín que había en mi cama, por poco todas las cosas de mi escritorio dejan de estar sobre él- Por Dios, Krilian y yo no somos nada, no pienso hacer nada con él.

-¿Te gusta?

-¿Eh? ¡No! ¡No me gusta!

-¿Por qué te pones nerviosa?

-Porque siempre que me hacen esas preguntas me pongo muy nerviosa.

-¿Segura?

Routh sonrió de forma extraña y Tenten me observaba. Sin poder evitarlo sentí mis mejillas arder.

-¡Bueno, ya! ¡Voy a preparar la bolsa!

Cogí una bolsa y comencé a meter ropa para un fin de semana. Routh y Tenten me observaban. Routh sabía lo que pensaba, en cambio Tenten no, menos mal que ese osito no sabía hablar porque seguramente se metería conmigo como Routh.

Cuando llegó la hora me dirigí hacia el despacho del director completamente en silencio. Routh estaba en su forma de pulsera y Tenten estaba tranquilo en mis brazos, era un poco incómodo llevarlo en mis brazos a la vez que llevar la bolsa. Cuando llegué el director estaba leyendo un libro con el ceño fruncido en la puerta del edificio. ¿Qué hacía fuera del despacho?

-Señor direc... digo Viktor...

-¡Ah! -Alzó la vista- Que bien, ya has llegado. Vamos, que nos están esperando.

-¿Quiénes?

-Los caballos.

-¿Caballos?

Seguí al director , quien iba tarareando una canción desconocida para mí. Llegamos a la entrada del internado y vi un carruaje con unos caballos de colores un tanto extraños... eran del mismo color que Tenten, azul oscuro. El pequeño osezno se revolvió entre mis brazos. Yo le intente tranquilizar acariciando su tripita como podía. Subimos al carruaje, realmente nunca había subido a uno.

-Alaia, te veo un poco sorprendida. ¿Nunca has subido a un carruaje?

-No, a coches sí, pero a carruajes nunca.

-Nosotros no utilizamos coches. Respetamos un poco la naturaleza. Como puedes ver utilizamos carruajes o solo los caballos.

-¿Entonces no hay coches en los lugares que vivís?

-Claro que los hay, no sólo vivimos magos, también viven gente como tú. Lo único que hay pocos.

-Oh... ¿Pero no es más rápido el coche?

-Sí, y menos peligroso. Pero no solemos utilizar el carruaje. Solamente cuando vamos acompañados o con mucho equipaje. -Me quedé pensativa ante esa aclaración- Solemos utilizar más los caballos o nos teletransportamos.



Esti

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En el texto hay: magia, seres mágicos, romance y traición.

Editado: 06.12.2019

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