Nacido para ser Villano (libro 1)

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Capitulo I

Cuando el mundo vio la luz del día por primera vez se dice que dios creo a todos los seres vivos, el designo sus fortalezas y debilidades a cada uno y los hizo de tal manera que se complementaran entre sí para llevar una vida de paz y armonía.

Dios creo a dos razas que llevarían al mundo en la dirección correcta: Los Dioses Blancos, seres de luz y armonía, fueron creados como seres perfectos dotados de un bello par de alas de color blanco; en cambio, los Dioses Negros, fueron creados como seres de sombras y oscuridad sin ser bendecidos por las alas pero si dotados con una abrumadora belleza. Dios creo a ambas razas con el fin de que entre ambas condujeran a la paz. Pero creando diferencias también se crearon rencores y envidias, las almas de los dioses blancos se tintaron de vanidad y envidia ante la belleza de los dioses negros, y estos a su vez empezaron a corromperse de odio y celos de las alas de los otros, llevando a si a una guerra que causo dolor a su creador.

Maldecidos por sus crudos y crueles actos Dios se permitió crear a los seres prohibidos, Monstros majestuosos, bestias inimaginables y criaturas amorfas empezaron a recorrer el mundo causando muerte y destrucción a su paso sin discriminar por raza, de esta manera se les trato de corregir. Pero los dioses habían sido dotados de grandes poderes y fuerzas inalcanzables por lo que valiéndose de ellos mismos habían decidido acabar con los seres prohibidos sin apoyarse mutuamente.

De esta manera se creó a la tercera raza, una raza débil y sin grandes poderes, la raza humana se creó como la única raza que no tenía manera de defenderse y que tenía que depender de las otras.

Pero pese a todo, cada raza tomo a su manera la vida de los humanos: Para los dioses blancos, que vanidosos de su sangre pura impidieron el mesclar sangre de otras razas con la suya, la opción fue educarlos y enseñarles a defenderse, otorgándoles poderes menores y concediéndoles el nombre de "Semi-dioses" a aquellos que lograban demostrar ser merecedores de ellos, mientras que los demás humanos eran tomados como sirvientes. Para los Dioses Negros la opción más factible fue el mesclar sus sangres, naciendo niños con la mitad de una y la mitad de otra, y dependiendo de la sangre que dominaba en el pequeño eran llamados "Sema Dioses Negros" o "Semi humanos", y gracias a la fluidez de los humanos para hablar, se les empezó a conocer a los dioses blancos como "ángeles" y a los dioses negros como "Demonios".

De esta manera al rededor del mundo se crearon los llamados "Reinos Blancos", "Reinos Oscuros" y los "Reinos Humanos". Cada reino se distinguió de los demás, algunos eran democráticos, otros eran rebeldes, y algunos pocos eran instancias militares.

Pero los mayores reinos se crearon a partir de la fuerza de dos dioses que tomaron en sus manos la seguridad del mundo. Ambos reyes nunca fueron amigos pero tampoco enemigos, simplemente cooperaron entre ellos para un fin común: Terminar con la "Plaga" que eran los seres prohibidos.

Es evidente que no era posible que solo dos seres terminaran con un castigo divino, pero lograron lo que ninguno pudo, reunieron a lo más peligrosos y fuertes seres prohibidos y fueron encerrados en un oscuro bosque, que media más de lo que cualquier reino media, y se impuso una barrera especial a su al rededor para que ninguno escapara que solo los miembros de la realeza tenían permitido abrir y se le fue concedido por nombre "Averno: El reino prohibido" a aquel lugar tan lúgubre.

Aquel día se perdió la vida de la reina blanca, pero fueron los cimientos para que surgieran dos poderosos reinos, en un futuro enemigos, que serían los más temidos y respetados por todos los otros reinos, El Reino Blanco liderado por el Rey de luz I, rey de un reino estrictamente de ángeles, y el Reino negro liderado por el Rey de sombras I, rey del reino de Demonios.

La tranquilidad que se vivió no fue mucha pues pese a que los seres prohibidos habían sido vencidos, el odio entre ángeles y demonios no hacía más que aumentar y la tensión era palpable.

Así fue hasta muchas generaciones después cuando el Rey de Luz XVIII, El Caballeroso Rey Barclay, dios blanco del Hielo, junto a su esposa la Reina Élise, diosa blanca de la vida decidieron visitar al Rey de las sombras XVII, el Gallardo Rey Emory, dios de las sombras y la penumbra para firmar una paz entre ambos reinos.

Paz que estaba muy lejos de cumplirse.



Isavett449

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En el texto hay: familia, aventura, comedia romance

Editado: 05.04.2019

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