Nada más queda

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Capítulo 11: Vistas al futuro

Luego de una profunda charla con Bianca, decidí volver a la sala principal. Bajé las escaleras de madera, al levantar la mirada, aún estaba Sean en el sofá, ya vendado, y Beatrice, junto con la pequeña Victoria. De pronto, Marcus abrió la puerta y entró a la base, todo empapado por la lluvia y con la pala en la mano.

—Vaya, al fin te pegaste un baño, viejo —bromeó Sean.

—Por lo menos lo hago, no como tú —respondió Marcus.

Tanto Beatrice, Sean y Marcus como yo largamos unas carcajadas tras escuchar lo que Marcus dijo. Éste último se percata de mi presencia y me mira de pies a cabeza, como si hubiese notado algo raro en mí.

—¿En serio elegiste la ropa de Robert? —preguntó mientras cerraba la puerta principal.

—No tenía opción —respondí.

—Ah... Yo te prestaba algo, me hubieras dicho. 

Marcus abandonó la sala y fue hacia el patio trasero a dejar la pala. Enseguida volvió de nuevo y fue hacia un perchero que había en la pared en la que estaban colgadas unas camperas. Él colocó la suya toda empapada, apartada del resto. 

—¿Dónde están mis hijos?

—Heather en la cocina, Connor en su habitación, creo —comentó Sean.

—¡Connor! ¡Baja un momento por favor!

Luego de llamar a su hijo, Marcus se dirigió hacia la cocina a ver qué estaba haciendo Heather, que a juzgar por el olor que había en el momento, estaba cocinando. Decidí acomodarme en uno de los sillones a hacerle compañía a Beatrice y a Sean, quienes estaban sentados observando a Victoria. 

—¿Es su hija? —preguntó inocentemente Sean.

—¡No! Ni siquiera somos pareja —respondió Beatrice.

—Lo que dijo la mujer es cierto —agregué.

—¿Y cómo la encontraron?

—Fue Ethan quien la encontró —me señaló ella.

—Larga historia, en otro momento te la contaré. 

—Hmm, entonces no me queda más remedio que quedarme con la intriga —comentó Sean con una sonrisa en su rostro.

—Es que es larga y ahora tengo pereza—le inventé una excusa.

De repente, Marcus sale de la cocina.

—¿Alguien tiene hambre? Heather acaba de hacer una pizza que tiene una muy buena pinta.

Sean: ¡Al fin! —celebró Sean.

Al momento, Heather salió con un plato con rebanadas de pizza encima de él. Con delicadeza, ella colocó el plato en la mesa que estaba al frente del sofá y los sillones y se acomodó en uno de ellos. La pizza estaba acompañada con mozzarella bien derretida y condimentada con orégano. El olor que emanaba me daba aún más expectativa. 

—¿Y la chica? —preguntó Marcus.

—¿Qué chica? —exclamó Sean.

—La que viene con ellos, la joven.

—Ah... Bianca. Ella fue a descansar un poco —respondí.

—Habrá que guardarle algunas rebanadas —sugirió Heather.

Connor bajó por las escaleras y ya se hizo presente en la sala. El chico tomó asiento y ya con todos sentados, Marcus accedió a tomar una porción, dijo "provecho" y empezó a comer. Su hija y Sean le siguieron, luego Connor fue el siguiente y por últimos Beatrice, Victoria y yo. El queso mozzarella hacía un poco difícil sacar la rebanada de pizza, pero con un poquito de esfuerzo pude quitarla y probar un bocado. La masa era crujiente, algo salada, pero disfrutable, el queso mozzarella le daba cremosidad y suavidad, la salsa de tomate ofrecía aún más sabor, estaba muy rica. 

—Creo que ahora que estamos todos... bueno, la mayoría, podríamos hablar sobre algún plan —aludió Marcus.

—¿Un plan? —dijo Sean.

—Ellos tienen el mismo objetivo que nosotros, Sean.

¿Ir a Europa? —preguntó mientras me miraba levantando una ceja.

—Sí —afirmé.

Marcus hizo una pausa para finalizar su porción de pizza, y luego siguió hablando.

—Como te dije antes, no tenemos combustible para mi helicóptero, no va a ser tarea sencilla conseguir aquí alrededor, ya hemos ido a la mayoría —comentó Marcus mientras frotaba una servilleta sobre sus manos.

—Hace una semana, fuimos hacia la gasolinera de Foulty Dog, pero estaba ocupada por gente que por poco casi nos mata —añadió Heather.

—¿En serio? —se metió Beatrice en la charla.

—Sí, los bastardos dejaron impactos de bala en el auto de Marcus, luego quedó totalmente destruido. Quizá ahora se hayan ido.

—Y quizá se hayan llevado todo —exclamé.

—Ellos no estaban por la gasolina, ellos estaban por la gente que iba a por ésa gasolina —comentó Sean—. Son como una especie de grupo, le saquean las cosas a la gente, hasta te matan si lo desean, pero principalmente te roban todo. 

—¿Algo así como un clan?

—Probablemente —me respondió Marcus mientras tomaba otra rebanada de pizza.



MikeIlV

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En el texto hay: accion, aventura, futuro postapocaltpico

Editado: 13.05.2018

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