Ni tan princesa, Ni tan príncipe

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CAPITULO 15. Bienvenidas princesas

*******  En el mismo momento de la propuesta**************************

El temor al fracaso es algo tan poderoso, que nos hace aferrarnos a la tibidiez de la seguridad, a veces se esta tan comodo en los terminos medios, que ignoramos los beneficios de mejorar, tan solo por evitar el riesgo.

Creo que comienzo a oir rumores entre las personas que nos acompañan, sucede que aún no se que responderle a John, y haciendo sondeos mentales de la situacion, siempre quedan cosas mejores que tener si decido aceptar la solicitud; pero, y si, en lugar de eso, pierdo una hermosa amistad y un apoyo invaluable, por la esperanza de una relación que ya de por si viene acompañada de cierto grado doble  de dificultad. Aunque por su puesto que él ha sido mejor padre, que él propio padre de mis hijas, tambien se debe pensar que las cosas de verdad que pueden cambiar en cualquier momento.
Bueno, ahora entienden por que las personas ya comenzaban a murmurar, mi debate mental era un poco mas extenso que el de cualquier mujer enamorada, a la que le hicieran una propuesta de este tipo, lo que me lleva a pensar también, si esto es una propuesta de noviazgo, ¿como será de matrimonio?. 

Andrea camina sutilmente hasta mi, mostrando una enorme sonrisa, mas grande de lo habitual, por lo que intuyo que es demasiado falsa,  se pone de pie a mi lado,  recoge un mechon de cabello que cuelga sobre mi rostro, ubicandolo detras de mi oreja, murmurando en el proceso. 

-Tany, amor, ¿quieres ir al baño?

Le miro tan extrañada como divertida, y le respondo entre risas

-Yo no, ¿tu si?

-Tany, cariño, es que hay una mancha que se esta notando en tu pantalon, como si de verdad tuvieras que ir al baño.

Mis ojos parecen desencajarse de mi cara, miro rapidamente a mi alrededor antes de encontrarme con la escena en mis pantalones, inexplicablemente estoy literalmente destilando agua por mis piernas, pero no entiendo como sucedio, no tengo ningún deseo de orinar. En mi cerebro algo se conecta, y al parecer tambien a john y  a mi padre, por que en instantes estan levantandome de la silla.

Andrea nos observa desde atras, y le hago una seña para que se acerque. 

-No creo que esto sea ya, puedes por favor atender a las personas...

Casi no logro terminar la oracion cuando una punzada de dolor se esparce desde mi bajo vientre, hasta  la espalda, culminando por mis piernas,me retuerce tanto que siento la necesidad de agacharme, es algo que antes no habia sentido. Levante mi rostro para encontrar a los ojos de john, buscando un poco de calma, que me diga que todo este bien.

-No te preocupes amor, es algo normal del proceso. Te quiero, lo sabes. Eres muy fuerte mi amor. Tu puedes...

-¿Estarás a mi lado?

-Por supuesto hermosa, sabes que así será aunque no me respondas aún mi propuesta.

- Es que tengo miedo de perderte, john.- las lagrimas comenzaron a rodar por mi rostro sin dar espera.

Toda la conversacion sucedia en el trayecto hasta el auto, con mi padre y andrea a cada lado.

-Como dices eso, entiendeme que yo te amo. No puedo alejarme de ti, ni de ellas, no es posible. Solo dame la oportunidad de estar a tu lado, como deberia ser. 

Asiento entre dolor y lagrimas, tal vez no es la respuesta mediocre que merezca su maravillosa propuesta, pero  en medio del entorno tormentoso en el que nos encontramos, es lo mas puro y sincero que puedo ofrecerle. Un beso corto cierra la propuesta y culmina la conversación.

Despues de eso todo sucede muy rapido, recuerdo muy poco del enredo que se armo en la clinica, con mi padre y john gestionando todo para que sucediera rapido y con la mejor atención. Entre las conversaciones pude oir que el médico obstetra comentaba que por poco llegabamos con las bebes en las manos, fue un parto precioso, nada de complicaciones, dolores dentro de lo que cabe tolerables,  y el amor mas grande de mi vida, surgiendo desde mi interior, junto a dos hombres llenos de amor hacia mi y hacia ellas. 

Esa noche casi no dormimos, ni ellas, ni yo, ni mi padre, ni john; solo admirabamos por largos momentos a los rostros  identicos de mis dos hermosas hijas. 

Fue un amanecer tan bello, todo se sentia tan perfecto, las gemelas fueron valoradas por varios especialistas, teniendo en cuenta el apresurado naciemiento, no hubo mayor complicacion que la de pasar la noche en su encubadora, por precaución, más que por necesidad. 

 

 

 



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En el texto hay: diferencias sociales, felicidad, amor real

Editado: 20.12.2018

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