Nieve Cristalina (bts, Boys Love, Yaoi)

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Capitulo 3

Capítulo 3

Jimin salió del salón de prácticas sonriendo como un tonto afortunado, corriendo con todas sus fuerzas. La brisa alborotaba su ropa y cabello cobrizo. El cielo oscuro resaltaba las estrellas más hermosas, lejos, y a la vez tan cerca. Alcanzó a ver a Yoongi y se apresuró hasta tomar su brazo. – ¡Yoongi! – Llamó más emocionado de lo que pretendió.

Yoongi volteó a verlo, su esencia joven y vulnerable saliendo con sorpresa. ¿Cómo podían considerar peligroso a alguien tan especial como él? Yoongi retrocedió deshaciéndose de su agarre. Jimin sintió la falta al punto de extender su mano pero Yoongi se apartó más. – ¿Qué diablos te pasa? ¿Por qué me tocas tan confiadamente? – Su expresión confusa fue sustituida por una sonrisa burlona.

Jimin pestañeó tratando de mantener su sonrisa. – Yoongi-hyung… ¿Te gustó mi baile? – Preguntó sintiendo que el temor escalaba su pecho. Pero debía haber algo, lo que sea. De lo contrario Yoongi no lo habría venido a ver.

Yoongi resopló mirando a otro lado. Se sacudió el pelo negro mientras Jimin miraba afligido como se exasperaba. – Oye…– Se acercó a Jimin de manera abrupta haciendo que retrocediera un paso. – ¿Por qué debería gustarme tu baile? ¿Por qué deberías importarme tú? Eres tan egocéntrico que diste por sentado que estaba allí por ti. Patético. – Resopló.

Jimin ensanchó los ojos como si le hubiesen dado una bofetada y Yoongi sonrió dándose por ganador de este encuentro, esperando que jamás volviera a repetirse. Se volteó para irse pero Jimin sujetó su muñeca con una mano temblorosa. Yoongi miró de su pálida mano a sus expresivos ojos café. – Porque eres mi amigo. – Respondió con tristeza. La vista hizo que Yoongi se sintiera ansioso y molesto, muy molesto. Sacudió la cabeza apartando su mano.

– ¿Cuántas veces tengo que despreciarte para que encuentres tu dignidad? –

– Yoongi, sé que no haces esto porque quieres. Tu orgullo no te deja ver que mis palabras son sinceras…

– ¡Ya basta! – Alzó sus manos como si fuera a pegarle, pero Jimin no se movió una pulgada. Debía haber algo allí, por favor.

–Es cierto que te mentí, es cierto que quería alejarme la primera vez. Pero también es cierto que al conocerte, al ver quien eras en realidad… esa noche bajo el cielo estrellado, yo…– Jimin se quedó sin palabras mirándolo a los ojos. Extrañaba tanto estar con este chico, si pudiera retroceder el tiempo… por Yoongi tenía este tipo de pensamientos ilógicos todo el tiempo.

Yoongi tenía una mirada dura, pero debajo de esa fachada estaba la persona maravillosa de la cual Jimin no podía olvidarse. Este chico en apariencia desapegado, era muy protector. Este chico violento, solo estaba tratando de protegerse; este bruto, tenía un alma muy gentil. Su corazón dolía por él, porque lo había lastimado, porque temía haber hecho un daño irreparable.

Sus miradas estaban sobre el otro, sus respiraciones alteradas. Jimin solo quería darle un abrazo y volver a como era antes, antes de que se fuera todo a la mierda por su culpa. Lagrimas se derramaron de sus ojos, estaba tan avergonzado y arrepentido, quería apartar su mirada pero sabía que al hacerlo Yoongi podría irse como siempre lo hacía.

Yoongi alzó su mano contemplando el bonito rostro de Jimin, sus tiernos ojos y mejillas. Sus dedos tocaron la cálida piel, la suavidad atrayendo sus nudillos hasta la barbilla. Jimin mordió su labio inferior mientras pequeñas lágrimas corrían por sus mejillas, cerró los ojos con pestañas temblorosas. Yoongi acunó sus mejillas, secando sus lágrimas. “Es cierto que las estrellas son hermosas, pero no importa que piensen los demás de ti, o que pienses tú, a mis ojos brillas más que cualquiera de ellas, Yoonie.” Yoongi cerró los ojos y besó esos labios sin ser consciente de ello hasta sentir la calidez estremecer su cuerpo entero.

Su alma, su corazón y su cuerpo se unieron repitiendo un deseo tan intenso, una fuerte sensación entre el dolor y la plenitud ¿Qué estaba haciendo? Separó sus labios de los suaves de Jimin, pero la sensación seguía hormigueando aun después de abrir los ojos y recordar la realidad. – Jiminie… mírame. –

Jimin abrió los ojos, sus mejillas de un bonito color rosa mientras trataba de leer las expresiones de Yoongi, buscando respuestas a esta locura, respuestas que Yoongi no tenía. – Tus amigos millonarios estarían encantados con follarte, pero yo no dejaré de ser heterosexual y mucho menos por alguien tan hipocrahhh joder! – Jimin golpeó su rostro interrumpiendo su discurso desalmado.



Kougami Haruka

Editado: 12.10.2019

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