No Apto para menores

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Capítulo Ocho

Estaba inmóvil mirando la pantalla del celular, no podía permitir que aquello siguiera pasando, me levante de la cama y salí de la habitación, no habían pasado ni siquiera diez minutos.

Baje a toda prisa y me dirigí rápidamente con mi madre.

— ¿Dónde está ese cretino? — pregunté molesta.

— Cuida tu vocabulario, y si te refieres a Eddy eso debes saberlo tu — respondió con cierta burla en su voz.

— ¡Mama! ¿Cómo puedes decirle eso a Eddy? — reclame molesta.

— Te hizo sufrir, eso me basta para no tenerlo en un buen concepto, así somos las madres — iba a decirle algo pero levanto la mano haciéndome callar. — Respete tu decisión de querer seguir manteniendo la comunicación con él, pero no me puedes obligar a que yo lo acepte de nuevo.

No quería seguir con esa conversación y menos tener que estar escuchando a mi madre hablando de mis cuestiones amorosas, resultaba ser un tanto incomodo.

— Mira, yo hablaba de Laín, ¿dónde está ese pervertido?

Mi madre dejo de partir las verduras y me miro seria.

— ¿Pervertido? Puedo saber porque le dices así a ese muchacho.

Por fin, este sería el momento en el que me podría deshacer de él.

— Conocí a Laín hace ya varios días, mucho antes que tu, lo vi en la librería del Sr. Norbert, es más que claro que no me agrada porque se ha portado de una manera incorrecta conmigo.

— Continua — dijo mi madre.

— Me ha mandado mensajes desagradables y me acosa— dije para rematar, aunque en cierto sentido era la verdad.

Mi madre me miro con un gesto que no logre descifrar.

— Muéstrame esos mensajes — ordenó.

Saque mi celular y simplemente le pique a la conversación que tenia con él, al menos los pocos mensajes que quedaban ya que el resto se habían eliminado cuando borre su conversación.

Mi madre me miro y luego a la pantalla de nuevo.

— ¿Estás loca? Si tu aquí estás hablando sola.

— ¿Qué? — pregunte quitándole el celular y mirando.

¡Qué cobarde! Ese idiota había eliminado los mensajes que él me mando.

— Te estoy diciendo la verdad, Laín no es lo que parece, no es un chico de fiar, no es como todos creen y te lo voy a demostrar.

Salí de la cocina y lo empecé a buscar.

— Ya se fue — grito mi madre. — Me pidió que lo disculpara pero que el Sr. Norbert lo necesitaba.

Regrese a la cocina mientras mi madre retomaba el partir de sus vegetales.

— Sofí, no porque una persona no sea de tu agrado debes inventar cosas de esta, no conozco del todo a Laín pero es un buen muchacho, el Sr. Norbert me contó cosas sobre él y ha pasado por situaciones muy difíciles

Mire a mi madre y me cruce de brazos, eso ya me lo había dicho.

— Si no quieres intentar hacerte su amiga está bien, lo entenderé — sonreí pero en cuanto termino de hablar mi sonrisa se esfumo. — Pero entonces ya no quiero que le hables tampoco a Eddy, si dices que Laín es una mala persona Eddy lo es mucho mas.

— No puedes hacer eso, no puedes condicionarme.

— No lo hago, pero no puedes juzgar a alguien sin siquiera darte la oportunidad de conocerlo.

Siguió partiendo sus vegetales mientras yo me iba enojada a mi habitación, cerré la puerta con furia y me tire en mi cama.

Todo por un simple libro había entrado a mi vida aquel demente, y ahora no me podría deshacer de ninguna forma de él.

Un par de segundos después me entro un mensaje y justamente era de él.

<<Sueña conmigo pequeña 😇>>

<<Gracias pero no quiero tener pesadillas>>

<<Entonces sueña como la tía Alicia intenta planear en secreto el asesinato no solo del señor Montenegro si no de su propia hermana>>

No se cansaba de estarme contando parte de la historia ni se cansaba de molestarme.

<<Déjame en paz, cretino, pervertido y cobarde>>

<<En primera pensé serias mas ingeniosa con tus insultos y en segunda no es de cobardes borrar mensajes Sofí, simplemente que no pensé que fueras del tipo de chica que va a quejarse con su mamá, tú fuiste la que inicio todo esto>>

Me quede releyendo el mensaje por varios minutos, en ningún momento le había dicho porque lo consideraba un cobarde, eso ya me daba miedo.

No respondí el mensaje y decidí bloquearlo pero antes de hacerlo me llego otro inmediatamente.

<<No temas Sofí, pese a que no soy una persona normal tampoco soy un acosador psicópata, me entere que le dijiste a tu madre de mi por un informante infiltrado que está más cerca de ti de lo que te imaginas>>

Mi mente empezó rápidamente a pensar de quien me estaba hablando pero no lograba acertar de quien se trataba.

<< ¿De quién hablas? ¿Por qué dices que yo fui la que inicio todo esto?>>

Tardo unos minutos en responderme hasta que me entro un mensaje nuevo.



Fa Wayne

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En el texto hay: romance juvenil, secretos, apuestas

Editado: 01.01.2019

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