No cierres los ojos ©

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Capítulo 10

He logrado conseguir todo lo que necesito para hacerlo caer, la información esta copiada y respaldada en varias memorias que guardo cuidadosamente en sitios estratégicos, nos tomó nueve horas poder romper y eliminar cada uno de los códigos que protegían los formatos, pero tenemos todo.

—¡Tenemos todo! —Celebro Henry levantándose del sofá y dirigiéndose a mi cocina.

—Por supuesto, los datos de Dominic fueron una ayuda esencial para que culmináramos prontamente. —Hable observando que mi mejor amigo vuelve con una botella de vino y con dos copas en sus manos.

—Le enviaré un regalo por la ayuda. —Menciono depositando las copas en la mesa del living y abriendo la botella—. Traicionar a la empresa donde trabajas merece mucho.

Asentí, viendo el líquido ser vertido en cada uno de los vasos. Lo que ese hombre hizo por Stewart es impresionante, dar cada detalle sin importar que puedas perder el empleo o recibir un castigo peor, es extraordinario.

—¿Por qué te entrego lo que pediste? —Pregunte tomando la copa que él me está acercando.

—Me debe mucho, Nathan. —Respondió bebiendo un poco de la bebida —. Cuando Dominic no tenía empleo, tuvo problemas financieros y casi pierde lo más preciado para él, su familia.

 —¿Su familia? —Mi rostro refleja incredulidad, me dificulta un poco creer que un hombre tan fuerte y dedicado pueda perder su familia.

—Sí, la familia de su esposa, casi le arrebata a su hija y amada. —Dijo sosteniendo fuertemente la copa.

—Y tú interviniste dándole un préstamo, y pagando sus deudas. —Declare bebiendo la última gota de la bebida.

—Por supuesto. —Afirmo volviendo a llenar las copas de ambos.

—No me impresiona. —Me acerque un poco a Henry—. Siempre has tenido un corazón bondadoso.

Stewart sonríe feliz, formando en sus mejillas esos hoyuelos que lo hacen irresistible, sus ojos miran los míos profundamente, pidiendo algo que no soy capaz de descifrar pero que me impulsa a besarlo suavemente.

Nuestros labios se juntan, la sensación es indescriptible, siento mil emociones que antes se me habían arrebatado, pero que ahora quiero demostrarle a él que las produce.

Lo tome de las caderas, intentando acercar más nuestros cuerpos, necesito apreciar su perfecta anatomía contra la mía. Él presintiendo lo que quiero, tomo la iniciativa e irrumpió el beso para colocarse encima de mí, con sus piernas a cada lado de mi cadera.

—Nathan. —Musito con su voz más grave y respiración acelerada.

—Henry. —Murmure colocando mis manos en sus caderas, sin apartar mis ojos de esas esmeraldas que se están convirtiendo en mi perdición.

—No podemos hacer esto. —Pronuncio apartando la mirada—. Solo han pasado una semana desde que te enteraste de la infidelidad y un día de que dejaste atrás a Zean.

Me percato de cómo sus sentimientos están evitando que cometa lo podría ser un error pero es error que deseo cometer.

—Lo sé. —Asegure levantando su quijada pero sus ojos evitan verme—. Y te aclararé que no quiero tener sexo contigo.

Su mirada enfoca mi rostro serio, percibo las lágrimas que quieren escapar y la molestia que debo estar abrumando a su corazón, y antes que dijera algo, continúo con mi declaración.

—Quiero hacerte sentir lo que nadie ha hecho, deseo explorar cada rincón de ti. —Susurre suavemente, depositando un beso en su cuello y alejándome para ver su esmeraldas.

Su sonrisa expresa pasión y sensualidad, su lengua recorre sus labios y sus hermosos ojos demuestran anhelo, quiere cometer este error tanto como yo.

—Esto es un error. —Se carcajeo quitando mi camisa y dejando a la vista mi pecho.

—Es nuestro error. —Proclame cargándolo y llevándolo a mi habitación.

Nuestros miembros se rozan en el camino, los besos se vuelven más pasionales, las lenguas recorren cada espacio de nuestras bocas. El calor aumenta y necesito más de él.

Lo deposite en mi cama al entrar en mi habitación, le arrebate la camisa y recorrí su piel lentamente con mis manos, percibo la suavidad y cuidado que esta tiene, lo cual no me sorprende.

—Tú piel es tersa, mi esmeralda. —Le dije al oído para después recorrer con mi lengua su oreja—. Me encanta como te retuerces bajo mi toque.

Su pequeño gemido provoco que mi excitación aumente, la fricción de nuestros miembros y el toque de nuestros pechos es el placer más exquisito que he experimentado.

Igual al de Zean.

Ignore la voz que resuena en mi mente y me dedique a darle placer a Hen, en este instante lo importante es él y sus sentimientos.

Me separe para desabrochar sus pantalones, los nervios comienzan a invadir mi sistema, no es mi primera vez pero es la primera vez que tomo la iniciativa. Suspire para relajarme y aparte sus pantalones, dejándolo solo en ropa interior, su cuerpo es perfecto.

—Eres perfecto. —Exprese con una sonrisa que lo hizo sonrojar para continuamente volverlo a besar lentamente, adentrando mi lengua en su boca degustando cada sabor en mi paladar.

Mis manos trazan su rostro, cuello, curvas, caderas,  piernas para finalizar en su entre pierna que acaricio tímidamente, escuchando los suspiros que escapan de sus labios entre medio del beso.



Soulfire

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En el texto hay: infidelidad, lgtb, traiciones y venganza

Editado: 03.01.2020

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