No cierres los ojos ©

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Capítulo 22

La penumbras de la noche dominan el apartamento, mi sonrisa maligna se oculta en la oscuridad pero el reflejo de mis ojos destaca la satisfacción de tenerla a mi merced, amarrada e inconsciente, sin saber que en mi mente circula los pensamientos pecaminosos de tortura.

Un sonido de mi móvil hace que aparte los ojos de mi víctima y los centre en el mensaje que he recibido.

"Necesitamos hablar. H"

Un suspiro pesado se escapa de mis labios, no puedo atrasar más lo que va acontecer, debo ser sincero con mi pequeño de ojos verdes.

"Mañana contactaré contigo para reunirnos, Hen"

Guarde el aparato y centre mi atención en Brooke, sus facciones se contraen, avisándome que pronto recobrará el sentido. Sus ojos se abren lentamente e intenta moverse, más le es imposible y el miedo comienza alertarla, observa a su alrededor buscándome, lo cual le facilito al dar unos pasos y detenerme ante ella.

—Hola, Brooke. —Salude tomando su quijada para que mirará mis ojos.

—¿Qué es lo que quieres, Nathan? —Pregunto mordiendo su labio y demostrando la frustración que siente—. No tengo nada que sea de tu interés.

—Claro que lo tienes, princesa. —Solté su quijada y me aleje unos pasos, dándole la espalda—. Tienes respuestas a varias incógnitas de temas que necesito.

— ¡No voy a decirte nada! —Bramo furiosa, forcejeando con las cuerdas.

—Por tú bien, te recomendaría responderlas. —Avise peligrosamente, dando vuelta y enfocándola.

—No eres capaz de matarme. —Afirmo segura de sus palabras.

—Nunca dije que tú serías la afectada. —Sonreí caminando hacia ella y colocándome tras su espalda.

—¿Qué quieres decir con eso? —Su cuerpo tiembla con mi cercanía, el temor emana de su sistema.

—Quisiste ser inteligente perjudicando la empresa y tranquilidad de mis padres, pero fallaste. —Susurre en su oído tenebrosamente—. Si no respondes a mis preguntas, atacaré a tus padres.

—¡No te atrevas! —Grito desesperada, con las lágrimas deslizándose en sus mejillas.

—Sabes lo que tienes que hacer.

Di vuelta a la silla y acerque mi rostro al suyo, la mujer fuerte y presumida ha desaparecido, la vulnerabilidad y preocupación son su enemigo, pero los que me otorgan la respuesta anhelada.

—Lo haré. —Bajo la mirada, cerrando los ojos, su rostro manchado de resignación me guio a sentir el triunfo.

Me aleje mostrando una sonrisa de superioridad, tome otra silla colocándola enfrente de ella, abrí una de las botellas que traje conmigo y la serví en una copa, deleitándome con el sabor de alcohol.

—¿Por qué intentaron atentar contra mi empresa? —Pregunte mirándola fijamente, sosteniendo la copa en mi mano derecha.

—Porque necesitaba una manera de que te alejarás de Zean. —Respondió fríamente pero sin levantar su mirada.

—¿Por qué quieres que me aleje de Zean? —Levante mi ceja, no comprendo por qué alejarme sino mantenemos ninguna conexión desde que estuve en New York.

—Porque él te ama. —Ironizo subiendo la mirada, mostrando el odio que me tiene.

No aparto la mirada, su respuesta no me ha sorprendido, con las declaraciones en el hospital me ha quedado en claro los sentimientos de Moore, más no soy capaz de disculpar que se haya metido con Graham.

—No es un motivo para hacer lo que has hecho. —Mencione bebiendo de mi bebida.

—¡Si es un maldito motivo! —Grito furiosa, mi tranquilidad ha logrado que pierda la cordura— ¡Mis planes no se completaron porque aunque lo haya amenazado con quitarle todo si no estaba conmigo, tú...! —Sus palabras se cortan dándose cuenta de su error.

—¿Qué acabas de decir? —Apreté mis labios y me levante, dejando caer la silla, sintiendo cada fragmento de tranquilidad quebrarse frente a mis ojos.

No responde, su respiración se acelera e intenta buscar una salida. Un gruñido surge de mi pecho, la copa que se ubicaba en mis manos es estrellada contra la pared obteniendo un grito lleno de terror de ella.

—¡Me dirás en este instante que plan estabas ejecutando! —Exclame, acercándome y colocando mis manos en sus brazos, apretando el agarre.

—Mis padres lograron entrar en el sistema de la empresa de Zean, desde ese instante comenzó las amenazas. —Revelo lastimeramente y cerrando los ojos.

Me alejo de ella, su piel quema mis manos, mi vista se nubla y mi voz anhela que libere los gritos de frustración que dominan a mi sistema. Tanto dolor y sufrimiento por la infidelidad, nunca fue culpa de él, Zean es inocente de cada acción que ha ocurrido.

—Soy un bastardo. —Murmure sintiendo mis lágrimas bajar lentamente, recordando el daño que le produje con mi entrega a otro hombre, como su mirada se apagaba y se llenaba de misericordia, exclamando que fuera mentira.

—Déjame ir. —Pide débilmente—. Ya no me queda ninguna información que pueda afectarte.

—Has hundido a dos hombres que se aman por tu avaricia y egoísmo. —Susurre sin sentimiento, levantando su quijada conectando nuestros ojos—. Haré que sufras como tú nos has hecho sufrir.



Soulfire

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En el texto hay: infidelidad, lgtb, traiciones y venganza

Editado: 03.01.2020

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