No hicimos algo xxx

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Capítulo Veinte

Pasaron los días y yo no tenía noticias de Laín, ningún mensaje ninguna llamada, nada en lo absoluto. Le marqué en varias ocasiones pero no me respondía, marcaba al celular de su mamá pero tampoco contestaba.

La situación me estaba desesperando por completo. Mi madre me pidió en repetidas ocasiones que me tranquilizara que no me pusiera de paranoica, dijo que Laín estaba de luto que quizá por ello no quería hablar con nadie, que lo entendiera y le diera su espacio.

Entendía su dolor, claro que sí, pero necesitaba que al menos un mensaje me respondiera o me volvería loca.

Todos habíamos visto como se comporto su padre, a estas alturas quizá mando a Laín otra vez a una escuela militar o quizá algo peor.

Subí a mi habitación e intente relajarme, me puse a escuchar música mientras cerraba los ojos. Había hablado con mis padres para decirles que lo que quedaba del semestre lo haría en línea, no quería pisar de nuevo una escuela de aquí. Después de una larga charla aceptaron o bueno mi padre nada más porque mi mamá no estaba muy conforme.

No había salido de casa esos últimos días así que ya era momento.

Tomé mi chamarra y mi bolsa y empecé a caminar con dirección a lo que era la librería.

Después de un rato llegué me paré en lo que era la entrada, ya no quedaba nada, no había sido un incendio pequeño pues había arrasado con todo.

— Fue una tragedia ¿no es cierto?

Volteé a ver quién me hablaba. Un chico estaba parado a mi lado contemplando igual que yo.

— Lo fue. — respondí.

Antes de que aquel extraño siguiera haciéndome platica me retiré de ahí, fui a una cafetería que estaba cerca a perder el tiempo. Mientras me traían mi capuchino revisé mi celular pero nada, no había señales de Laín, le marqué de nuevo pero me mandaba directo al buzón.

Tomé tranquilamente el café mientras veía a la gente pasar, cuando acabé pagué y salí de ahí.

Al salir de la cafetería choque con una persona, en el impacto le tumbe su bolso, me agaché a recogerlo y a dárselo, para mi sorpresa aquella persona era Lis. Traía a su bebé en brazos.

— Lamento lo de Norbert.

— Gracias. — dije simplemente y continue mi camino, no quería hablar con ella. 

Empecé a caminar de nuevo a mi casa, a cada rato revisando mi celular.

Cuando llegué después de cenar y jugar con mi hermana un rato en la play station me metí a bañar, al salir me eche algo en el cabello me senté en la cama y lo comencé a secar, en ese momento mi madre entró corriendo.

Nos miramos pero no me dijo nada, quería decirme algo pero no podía.

— ¿Mamá que pasa? — pregunté.

— Ay dios mío Sofí... — la forma en que me miraba no me gustaba.

Me levanté, empezaba asustarme.

— Sera mejor que te quedes sentada.

— Mamá, dime que sucede.

Ella se acercó a mí, estaba temblando.

— Recibí una llamada, era el padre de Laín.

— Continua... — dije con voz nerviosa.

— Tuvieron un accidente automovilístico.

Negué.

— Ay por favor, dime que no es cierto.

— Desde hace días Laín está gravemente herido en el hospital.

El corazón se me detuvo, todo me dio vueltas, sentía un dolor profundo en el pecho. Esto tenía que ser una broma, esto no podía estar sucediendo.

— Tenemos que ir, tenemos que irnos ya. — dije dirigiéndome a la puerta tambaleante.

— Sofí tranquilízate. Necesito primero que te calmes.

— ¡Es Laín! ¡Cómo quieres que me calme!

Mi celular vibró, lo tomé cuando leí el mensaje , un frio me recorrió. ¿Qué demonios estaba pasando?

<<Uno menos en la lista. Cuídate que el idiota ya no está para protegerte>>



Fa Wayne

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En el texto hay: romance, romance drama humor

Editado: 01.10.2019

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