No pude evitarlo

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Capítulo 18| Dama de honor

Soundtrack: Si j’étais son soleil. Olivier Dion

 

 

Salgo de hotel junto con Axel y pedimos un taxi que nos llevará. A la maravillosa y fantástica Torre Eiffel.

                                                      

Se estaciona el auto y pagamos. Luego miro hacia arriba y está en toda su magnífica gloria, la Torre Eiffel.

 

Estoy que lloro de alegría y Axel me toma de la mano y la besa.

 

La besa

 

Morí

 

Que feliz soy.

 

Le pido a Axel que me tome una foto.  Y luego le pido que se tome una selfie conmigo y él acepta pero quedaría genial si no las tomarán desde afuera.

 

Hay una chica tomando fotografías y le pido que nos tome una y ella que es francesa acepta con su adorable acento.

 

Toma una hermosa foto y procedemos a subir el elevador que tiene la Torre.

 

Cuando estamos en el extremo. Se ve toda la ciudad. Y es tan hermosa.

 

Los jardines de Luxemburgo, Notre dame, todo. Uno de mis sueños se ha cumplido. Siempre he sido una obsesionada con esta cultura y el idioma aunque no lo hable, me parece maravilloso.

 

Miro por los binoculares que se encuentran allí y no puedo creer todo lo que veo, parece más un sueño que en verdad yo esté aquí.

 

Luego de unas cuantas fotos súper turística, nos quedamos viendo los alrededores, hasta que de momento escucho un silencio y la gente mirando un mismo sitio. Vemos a una pareja besándose, en ese instante el chico se hinca sobre su rodilla y saca una pequeña cajita, supongo que le está pidiendo matrimonio. Ella grita que sí y se besan muy apasionadamente.

 

Yo los veo ensoñada.

 

Que románticamente hermoso.

 

— ¡Qué cursi! —dice Axel.

 

Yo lo miro estupefacta. —Claro que no. —Respondo. —Es hermoso.

 

—Ah, claro que sí, habló la romántica empedernida en ti.

 

—Es muy hermoso. —Vuelvo a recalcar. —Además, supongo que un día te tendrás que casarte y vas a tener que pedir matrimonio.

 

Él se queda viendo hacia el frente y luego voltea de nuevo a mí. —No lo sé. Para hacer eso hay que estar muy enamorado. Y tener la certeza de estar con la persona correcta y no creo que yo pueda amar a tal magnitud o encontrar un amor tan sincero como el de mis padres.

 

Es increíble que piense eso. —Axel mejor dejemos el tema, vamos a tener un montón de discrepancias y terminaremos peleándonos. — asiente y queda terminada la conversación.

 

Pasamos un día de puro turismo y en una de esas decidí hacerle un pequeño regalo a Axel. Se lo entregaré más tarde.

 

Nos vamos a una panadería y pedimos los famosos Croissant y unas Milhojas rellenas con crema pastelera.

 

—Me casaré con esta comida. —digo.

 

——Úneme al plan. —dice Axel. —Nos iremos a las Vegas, ya.

 

— ¿Qué pasó con lo que decías que no te ibas a casar? —inquiero dándole un bocado al delicioso hojaldre.

 

—Olvida que dije eso. Haz como si nunca lo dije. Me casaré con esta milhojas.

 

Como desearía ser esa milhojas.

 



Paola Valentine

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En el texto hay: drama, amor, amistad

Editado: 26.02.2019

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