¡no soy una Dama!... Trilogía: Damas Rebeldes "1"

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En Busca de una Dama

Ser rechazado desde pequeño no es algo que pueda considerarse precisamente agradable, todos me miraban con asco, hasta mi propio padre, menos tú o eso creía... Yo me volví frío, insensible, muchas mujeres me odian (no las juzgo, yo lo haría si estuviera en su lugar) siempre buscan lo que no puedo darles, me han dicho de muchas formas, libertino, insensible, idiota, imbécil,  desgraciado sin corazón, soy un mujeriego de lo peor, puedo darme el lujo de serlo y me agrada.

No me importaba  nada de ellas después de tenerlas, ninguna me ha cautivado para querer tenerla más de una vez, las siento iguales incluso insípidas. No me juzguen sin saber que sucedió conmigo para llegar hacer lo que soy hoy.

 
Atentamente: Bill Adamson.

 

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Londres, Inglaterra 1747.

—¡Vamos BillBallena! ¿Acaso eres tan gordo que no te puedes mover por ti mismo? —se burlaba el estúpido de David.

—¡Déjame en paz! —grité furioso, no me gustaba gritar, lo odiaba.

—La bola de grasa habla —ella se ríe tan fuerte, al escuchar su voz, aquella voz que me encantaba por ser dulce y gentil ahora solo me hacia sentir amargura.

Confié en ella, se suponía que eramos amigos,  que hipócrita me fuí a encontrar detrás de esa vivaz mirada verde, Moly, aquella bonita rubia de ojos verdes, la cual tenía mi misma edad, trece años.

—Oh, míralo, quiere llorar —Moly solo se burlaba de mí.

¡No lo soporto más! ¡lo odio! ¡lo odio! ¿¡Por qué soy como soy!? Detesto mi apariencia, aborrezco ser un gordo espantoso del que todos se burlan y miran cuando entro a un lugar. Yo no pedí ser así, me miran con asco, me menos precian.

—Mejor déjalo Moly, esta ballena ya me aburrió. —Los dos se van dejándome ahí, solo, mis manos se aprietan en puños, corrí a esconderme como el cobarde que era. No puedo enfrentarme a ellos, no puedo enfrentarme a nadie

Corría por el bosque,  el único sitio donde nadie me molestaba, el único lugar en donde puedo estar en paz lejos de las burlas, los insultos. Al llegar a mi lugar secreto. Grité con tanta frustración, sacando a flote todos esos sentimientos mezclados.

—¡Y tú eres tonto o qué! ¡Me asustaste! —me paralicé al escuchar la segunda voz. Volteo y me encuentro con una muchacha, de baja estatura y en su rostro se ve que es unos pocos años mayor —¿Qué haces aquí tan solo niño?

—¡Eso no te importa!—ella se acerca y pasa su mano por mi mejilla, me aparté y fruncí el ceño por su atrevimiento.—Estabas llorando. ¿Por qué?

Esta muchacha es una entrometida, que se meta en sus asuntos y me deje a mí con los míos..

 —¡Déjame!—grité. "No debo confiar en nadie, todos mienten y lastiman".

—¡Oye mocoso ingrato! Solo me preocupo por tu bienestar y me tratas de esta manera. —Una pequeña risa se me escapa al verla hacer una mueca —Te vez adorable cuando sonríes, ¿Cómo te llamas?

No sé si decirle mi nombre, no quiero que se burle de mí como lo hace David.

—Si no quieres decirme, esta bien, pero si te interesa saber, mi nombre es Tamina Monzarret, hija del Lord Fergus Monzarret —se presentó con una sonrisa en sus labios llenos.

—¿Qué hace la hija de un Lord por aquí sola? —pregunté curioso.

—Conociendo la ciudad, mis padres y yo, nos acabamos de trasladar y decidí salir un... ¡Oye! Te estoy contando detalles de mi vida y tú nada que me hablas de ti, cacheton.

Me enojo por ese apodo.

—No te molestes, el hecho de que estés gordo a mí no me importa, diría que eres muy tierno con esos ojos tan azules como el mar y tu cabello rubio parece oro frente al sol, eres un niño muy guapo —Me sorprendo de que ella me encuentre atractivo.

—Gra...Gracias, fuí muy descortés contigo, lo lamento, me llamo Bill Adamson, mi padre es el conde de Griffin.

—Me agradas Adamson, creo que nos llevaremos bien y... ¿Me dirás por qué llorabas?

—No.  —respondo de manera brusca.

—Ya me lo dirás,  después de todo tenemos mucho tiempo para conocernos. —Dijo con una brillante sonrisa, que lejos de ser fingida,  podría jurar que era sincera.

¿De verdad esta niña quería estar conmigo?  

Esperalo...



Gabriela aramillo

Editado: 28.07.2018

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