No te vi, te reconocí ©

Tamaño de fuente: - +

Inseguridades del pasado

Estamos abrazados en la entrada del apartamento, yo sigo en mi nube sintiendo que floto, logro abrir los ojos cuando noto la sonrisa de Diego sobre mi boca. Se aleja un poco para verme y acaricia mi mejilla con su pulgar, se siente tan bien el estar así entre sus brazos que podría acostumbrarme a esto con facilidad.

―¡Por Dios, nena! Se sintió tan jodidamente bien.

―Estoy de acuerdo.

Yo también pienso igual, lo miro a los ojos y me muerdo el labio porque quiero que me bese de nuevo, si antes me gustaba, luego de saborearlo sé que esa boca se convertirá en mi adicción.

Él se inclina una vez más, pero justo cuando está por besarme otra vez un carraspeo de garganta nos hace apartarnos, Celeste está en la puerta del edificio y nos observa con una mueca divertida.

―Buenas, buenas, ¿cómo me los trata la vida?, ¿interrumpo?

« ¿Qué no vez que sí? » Quiero gritar, pero no lo hago, mantengo la calma y sonrío. Ella me conoce bien, sabe que cuando estemos a solas voy a matarla por ser tan inoportuna.

―Hola, Celeste. No, no interrumpes, nos estábamos despidiendo, ¿verdad?

Diego me da una sonrisa ladeada y asiente.

―Yo ya me voy, la llevé un rato a almorzar, pero aquí te la traje enterita.

―¡Bendito sea Dios! estaba muy preocupada por mi bebé. ―Se lleva las manos al pecho con dramatismo―, gracias por traerla entera y por regalarle una cita agradable ―le guiña el ojo.

―¡Celeste! ―Me quejo y la fulmino con la mirada. Diego se echa a reír y yo juro por lo bajo que la mataré.

―Bueno, ahora si me voy. ―Se acerca a Celeste y se despide dándole un beso en la mejilla, camina hasta donde estoy y se inclina hasta rozar peligrosamente con sus labios mi oreja―, estamos en contacto ―susurra y besa mi frente marchándose sin más.

De pronto me quedo congelada en el sitio, ¿estamos en contacto? el susto se apodera de mi sin poder evitarlo, mi cabeza comienza a reproducir recuerdos; he salido un par de horas con él y luego lo dejé besarme.

¿Cómo se me ocurrió dejar que me besara en la primera salida? ¿Habrá otra salida? Él no dijo te llamo más tarde o el día x, un «estamos en contacto» no significa nada para mí, esa es la frase favorita de los idiotas para decirte: gracias, pero ya no estoy interesado.

Ya me ha pasado antes, con la gran diferencia de que quien la dijo la última vez, era mi novio de tres años y rompió en mil pedazos mi corazón dejando vacío y desilusión al no ponerse en “contacto” nunca más, desapareció de la faz de la tierra luego de soltarme esa misma frase en la puerta de la casa de mis padres.

A raíz de eso levanté un muro para todo éste tipo de situaciones, no quiero volver a experimentar lo que significa un corazón roto, pero creo que estoy realmente jodida porque viéndolo marcharse hasta el auto, lo único que deseo es volverlo a ver; de alguna manera ha logrado derrumbar un poquito de ese muro.

El brazo de Celeste rodea mí cuello, apoya la cabeza de lado contra la mía y por inercia abrazo con una mano su cintura, observamos a Diego irse.

―¿Qué pasa, Mika?

―¡Me gusta! ―digo tristemente.

―¿Y qué está mal?

―El «Estamos en contacto»

―No todos son como Tony.

Suspiro, de verdad quiero confiar en que él es diferente.

―No lo sé, Celeste, no debí haber dejado que me besara. Tuvimos una tarde especial, pero seguro no lo vuelvo a ver.

―Claro que lo volverás a ver, tonta, es tu alma gemela, no puedes dejarlo escapar ―sentencia.

―Acabas de decir las mismas palabras que le dijo el tío Alfonso a Diego.

―¿El tío Alfonso? ¡Ah no, comienza a contarme todo! tengo el presentimiento de que es un hombre muy sabio.

Me río, siempre sabe cómo hacerme sentir mejor.

Después que entramos nos acomodamos en el mueble de la sala, no sin antes equiparnos de helado para poder contarle todo lo que había pasado en la salida con Diego, le cuento desde lo sorprendida que quedé al entrar al local hasta lo que por imprudente interrumpió en el pasillo.

―¿Y qué hará trabajando en un bufete de abogados? si quisiera se ganaría la vida como los Hermanos a la obra decorando locales.

Echo mi cabeza hacia atrás y suelto una carcajada, los hermanos a la obra es un programa de televisión que siempre vemos porque nos encantan las decoraciones que hacen, de paso nos recreamos la vista con lo sexys que son.



Crln25

Editado: 31.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar