Noche Infernal

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El grupo tardó una hora en llegar al lago, pues habían tenido que atravesar una parte de la ciudad para llegar hasta el bosque y desde ahí tenían que caminar hasta la caseta del guardabosques Shaw, quien ya conocía a los chicos porque solían ir al lago muy seguido.

Entre algunas bromas y conversaciones que tuvieron a lo largo del camino repasando momentos anteriores que habían pasado juntos o momentos específicos de sus infancias, el camino se les había hecho más corto. William se mantenía junto a Anna cargándola en su espalda mientras ella lo abrazaba por la firmemente y se acercaba cada cierto momento a darle un beso en la oreja. Él se sentía el chico más afortunado del mundo por sentir la calidez de cada beso que le daba la pelirroja.

Llegada la hora, el frío estaba casi desapareciendo del todo y el sol ya se dejaba ver en lo alto del cielo, tan potente como siempre.

William se detuvo para bajar a Anna de su espalda cuando llegaron al claro donde estaba la caseta del guardabosques. Algunas aves canturreaban alrededor y en el pequeño comedor afuera de la caseta, habían un par de aves que salieron volando de inmediato al ver a los chicos llegar.

—Lástima, habría sido una foto maravillosa —dijo Phoebe, sacando su móvil. Miró la hora mientras avanzaba y respiraba hondo —. Aire fresco.

—Te reto, Adam. Una carrera hasta el lago, el primero en llegar gana... Bueno solo gana —dijo Charlie y, acto seguido, se sacó la camiseta dejando al descubierto su delgado pecho blanco y sus brazos larguiruchos.

Adam se sacó la camiseta dejando a la vista su cuerpo, que solo era un poco más relleno que el de Charlie.

—Acepto —dijo Adam.

—Yo decido el premio —propuso Phoebe —. Al que gane le daré uno de mis pastelillos de chocolate que traje para hoy.

Las chicas hicieron la cuenta y luego vieron alejarse a Adam y Charlie hacia el lago que estaba solo a unos metros más allá. Corrían empujandose uno al otro hasta que se perdieron entre algunos árboles del camino.

William solo sonrió y pensó en que después les daría el alcance a esos dos y harían la competencia de clavados. Por ahora tenía que encontrar al guardabosques Shaw para avisarle que estarían en el lago. Le parecía extraño que no lo hubiesen visto en el comedor como siempre lo encontraban devorando alguna hamburguesa extra que le traían por delivery.

El guardabosques Shaw era un señor calvo y regordete. Solía dar la bienvenida a la gente que llegaba al lago y dar charlas interesantes sobre la naturaleza, el cuidado y conservación de el medio ambiente, los hábitats naturales, etc.

En el último año hasta se había encariñado con el grupo de chicos ya que la gente no solía ir tan seguido al lago como ellos y se veían muy seguido.

—Will, iremos a cambiarnos para entrar al lago —avisó Anna —te vemos en el lago.

William tocó la puerta de la caseta esperando respuesta.

—Sí, claro yo los alcanzo en un momento.

Anna y Phoebe se adelantaron a cambiarse y dejaron solo a William. Nadie había respondido a la puerta. Miró a su alrededor. Solo se escuchaba el canto de algunas aves, las hojas de los árboles sacudiéndose lentamente y, a lo lejos, las voces de Adam y Charlie.

Dejó su mochila en la entrada y abrió la puerta de la caseta y llamó al señor Shaw pero tampoco hubo respuesta. En la entrada de la caseta habían algunos volantes que hablaban sobre la flora y fauna de Vitania, otros sobre la importancia del cuidado del medio ambiente, y más publicidad, todos tenían la etiqueta de Corporación BIO.

A su derecha había un estand con recuerdos del lago Swanenburg; un par de gorras, camisetas y animales de arcilla de todos los precios y tamaños.

—Señor Shaw —llamó William, pero nadie respondió.

Se acercó a un mostrador y encontró un par de folletos tirados. Más allá había una mancha roja carmesí en el suelo, parecía que habían arrastrado algo hacia adentro de una habitación.

William se quedó totalmente paralizado viendo la mancha en el suelo. Su mente no sabía que decidir en ese instante, todo en su ser estaba entrando en pánico, sus manos empezaron a su sudar y sintió su corazón darle un vuelco y bombearle adrenalina. Tal vez le habían hecho algo malo al señor Shaw, tenía que avisarles sus amigos. Retrocedió despacio, paso a paso. Y, cuando se dio la vuelta, una figura grande, oscura y peluda estaba de pie en la puerta. Era un oso.

El chico cayó al suelo de la sorpresa y ahogó un grito. Miró a sus lados y se arrastró para poder correr hacia la salida trasera o alguna ventana pero se detuvo en el instante en el que le pareció escuchar una risa. Cuando miró otra vez al animal, se dio cuenta de que era un disfraz, debajo de esa máscara peluda el señor Shaw estaba riendo a carcajadas.

William maldijo en voz alta. Se sentía patético, sintió su flujo sanguíneo volver a la normalidad poco a poco y al final rió junto al señor Shaw. Solo para disimular.

—Debiste ver tu cara muchacho —dijo el guardabosques Shaw recuperando la respiración después de reírse —. No me divertía así en mucho tiempo.

—No fue tan divertido —refunfuñó William.

El señor Shaw se acercó a William y le dio una palmada en el hombro mientras iba detrás del mostrador de la entrada.

—Tranquilo muchacho, solo quería asustar a alguien con esto, después de todo esta noche es Halloween y no quería quedarme con las ganas este año —se disculpó el señor Shaw. Abrió uno de sus cajones y sacó barritas de chocolate con relleno de fresa. Se las dio a William —Para ti y tus amigos, hijo.

William sonrió y tomó las barras de chocolate. Le agradaba el señor Shaw, aunque por el susto y por hacerlo sentir patético por unos minutos, lo había odiado. El señor Shaw había sido amigo del padre de William. Cuando los padres del muchacho murieron en un incendio en Helden. El señor Shaw se hizo más cercano a William, lo invitaba a venir seguido con sus hermanos menores al lago a pasar un buen momento. Habían fines de semana cuando era más pequeño en el que se quedaban a acampar o salían muy temprano a observar a los animales salvajes en lo profundo del bosque.



Jeanfranco S. M.

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En el texto hay: adolecente, monstruos, suspenso

Editado: 26.08.2019

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