Noche Infernal

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Las sirenas resonaban mientras se acercaban poco a poco. Una patrulla fue la primera en llegar al lugar y brindó ayuda al grupo de chicos con la situación.

Unos minutos después llegó una ambulancia y dos patrullas más. Esta vez habían atendido el pie de Adam, el desmayo de Phoebe y la espalda de William.

Anna estaba respondiendo a algunas preguntas que le hacían un par de policías. Sus uniformes azules oscuros como la noche la intimidaban, pero no lo suficiente como para contar lo sucedido. Aunque ella deseaba con todas sus fuerzas poder responder con la verdad, puso la razón antes de dejar que sus palabras escaparan presas del miedo. Si ella decía la verdad, la tacharían de loca y si sus amigos decían lo mismo pensarían que la llamada de auxilio fue solo una muy mala broma de Halloween que les había salido mal y todos se meterían en problemas. Lo cual era el menor de sus problemas comparado con lo que sucedía en realidad.

Afortunadamente para ella, sabía actuar muy bien. Después de todo ella estaba en el grupo de teatro de la escuela desde hace años y se sentía capaz de mentir sin levantar sospechas. Solo era cuestión de sudar el tono de voz y las palabras adecuadas.

Observó una vez más a ambos policías, parecían pasar los cuarenta. Un par de arrugas en sus expresiones le daban un toque de seriedad al asunto del interrogatorio.

Antes que le hiciesen otra pregunta, un policía mucho más joven y delgado, bajó apresurado de una patrulla que acababa de llegar. El chico tenía el cabello muy corto, su uniforme le quedaba algo grande pero no parecía tomarle importancia. Bajó con dos vasos y dos bolsas de papel que contenían algo de comer y se las dio a los hombres que le hacían las preguntas. Habría que estar ciego para no notar que el chico era nuevo en la estación de policía y por ahora solo lo usaban para el delivery.

Los hombres mayores tomaron un sorbo de sus bebidas y mandaron al novato a ayudarles preguntando los datos de los heridos. Una vez que se fue, las miradas de ambos hombres se centraron en Anna otra vez y esto le dio un escalofrío.

—Señorita —dijo uno de los hombres, el de bigote prominente — volviendo con las preguntas; ¿Sabe dónde se encuentra el guardabosques Mikael Shaw?

—No.

Los hombres intercambiaron una mirada, el otro le dio un sorbo a su bebida y siguió preguntando.

—¿No fue usted quien realizó la llamada pidiendo ayuda?, ¿Nos puede explicar exactamente lo sucedido?

—Cuando los llamé, me encontraba en la caseta del guarda Shaw. En ese momento unas criaturas salvajes nos atacaron y él trató de defendernos a toda costa. Así que nos dijo que pidamos ayuda y que él nos protegería del peligro por la espalda, y eso hicimos. Corrimos sin detenernos y en cierto momento, ya no lo vimos más —Mintió.

Anna observó que los de la ambulancia estaban tratando a Phoebe que aún no despertaba, lo cual ya era preocupante. William estaba conversando con los paramédicos antes de que se retiren y se la lleven al hospital. Intuyó que estaba dando los datos de los padres de Phoebe para que les den aviso.

—No creo que las personas desaparezcan así nada más, señorita Thomas. Hemos enviado un grupo de cuatro oficiales a la caseta del guarda Shaw y nos han informado de destrozos, hay huellas de una aparente pelea —el hombre de bigote se cruzó de brazos sin quitarle los ojos de encima a Anna. Ella apostaría a que cualquiera en su situación hubiera confesado ser culpable de cualquier crimen, incluso si era inocente — ¿podría decirnos que sucedió en realidad o necesita que llamemos a sus padres desde la estación?

Su pulso se aceleró, tal vez ella no estaba creyendo lo suficiente en su propia mentira. Así que preparó su voz temblorosa y sacó a flote un par de lágrimas para que crean que la tienen en sus manos.

—Les juro que digo la verdad dijo fingiendo que se le cortaba la voz —. Fueron unos osos salvajes los que nos atacaron. Nosotros estábamos saliendo del lago y vimos como varios osos salieron del interior del bosque, eran muy grandes y peludos y nos perseguían sedientos de nuestra carne. Atacaron la caseta cuando nos escondemos ahí, hirieron la espalda de mi novio y provocaron que mi amiga se cayera y quedase inconsciente —se limpió las lágrimas y trató de recuperar la compostura pero su miedo real en el interior de su ser estaba tomando terreno. Intentó respirar lentamente para recuperar la calma.

Los policías se quedaron mirándose el uno al otro, posiblemente creyendo que habían sido muy duros con una chica de diecisiete años. Anna sabía que si les decía lo que en verdad había sucedido jamás atenderían el problema como es debido, así que era mejor que envíe a los policías a buscar osos salvajes para que estén armados cuando encuentren a las verdaderas bestias. Su plan parecía funcionar y debería sentirse aliviada si no fuese porque sentía una presión en el pecho que la ahogaba al tiempo que las imágenes de la muerte de Shaw a manos de la criatura voladora se repetían como una película eterna.

Los policías avisaron que habían terminado las preguntas y llamaron al novato mientras la ambulancia se llevaba a Phoebe que seguía inconsciente.

William se acercó lo más rápido que pudo a Anna y la abrazó muy fuerte. El calor y el alivio que él le transmitía la reconfortaba, a su lado se sentía más segura que antes y su respiración poco a poco se iba aliviando.

—¿Necesitas que traiga tu inhalador? —le preguntó William mientras la tomaba delicadamente del rostro.

Ella se quedó mirando un rato un raspón que William tenía en una de sus mejillas, posiblemente se lo había hecho mientras escapaban. Recorrió todo su rostro hasta verse reflejada en sus verdes. De alguna forma se sentía aliviada de no estar pasando aquella situación sola, tener a William a su lado era justo lo que necesitaba en ese momento.

Desearía mil veces quedarse observando su rostro y perderse en lo profundo de su miranda antes que enfrentar su nueva realidad que había cambiado por completo. Los cambios bruscos nunca habían sido lo suyo, eran lo más doloroso para su mente.



Jeanfranco S. M.

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En el texto hay: adolecente, monstruos, suspenso

Editado: 26.08.2019

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