Noche Oscura

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CAPÍTULO 18

—¿De qué querías hablar? —preguntó Connor sentándose en frente de Alexia.

—Me he enterado de algo y quiero saber si es verdad —respondió para tomar un bocado de su platillo.

—¿Qué? —soltó.

—Solo es algo que me comentaron.

—Deja de alargar el maldito tema y ya dime para qué me has hecho venir —golpeó la mesa mirándola a los ojos—. Tengo más cosas que hacer.

Alexia brincó por el golpe.

—¿Que puede ser más importante que tu novia? —demandó molesta.

—¡Eso no es de tu incumbencia! —bramó enojado levantándose—. Habla o me largo en este mismo momento.

—Ayer me tope con Ezequiel y me dijo algo interesante —soltó de pronto para detenerlo.

—¿Qué te dijo? —preguntó frunciendo ligeramente el entrecejo.

—Quién era tu vecina —lo miró a los ojos—. Connor, no quiero que te relaciones más con ella.

—¿Es en serio? ¿Me hiciste venir aquí para hacer una estúpida escena de celos?

—Ella no es lo que parece, lo digo por tu bien —dijo en tono suplicante.

—¿Que más te dijo? ¿Con qué tonterías te lleno la cabeza ese idiota? —apretó la mandíbula furioso por como todo termina girando en torno a Ezequiel.

—El solo me ha dicho que Nerea es tu vecina. Connor, hablo en serio, ella es peligrosa.

—Ni siquiera la conoces bien, ¿cómo puedes decir eso?

—Claro que la conozco, trabajamos donde mismo y… —guardó silencio al recordar todo lo demás— sé que no está en un buen camino.

Connor enarcó un ceja.

—Deja ya tu teatrito de celos, en serio, no te queda.

—¿Celos? ¿Piensas que hago esto por mis malditos celos? Esto no tiene nada que ver con mis celos, por mi métete con la tipa que quieras.

—Es más que obvio que es por celos, Alexia.

Ella guardó silencio un momento y entonces habló:

—Tu sabes que mi pasado no es nada lindo y gracias a ello aun tengo que lidiar con algunos problemas.

—Espera, acordamos no contar ninguno de nuestro problemas. ¿Por qué de pronto sacas el tema?

—Cierra la boca y escucha —Connor asintió y volvió a sentarse de mala gana. Quería irse pero la curiosidad de lo que le diría le estaba ganando—. Actualmente estoy pagando por mis errores del pasado, hace poco unas personas no muy buenas comenzaron a seguirme y presionarme para que vuelva. Una noche, mientras escapaba de ellos me tope con Nerea y en mi desesperación le pedí que me ayudara.

—¿Y solo por que no te ayudó, la tachas de monstruo? —cuestionó incrédulo.

—Me ayudo, lo reconozco, pero ella acabó con una vida como si eso fuera nada.

Él levantó las cejas un poco.

—Me estas tratando de decir que es una —miró en derredor con seriedad corroborando la seguridad del entorno y entonces artículo la palabra “asesina”.

Ella asintió una vez con el terror pintado en todo su rostro.

Connor la escudriñó un momento para luego soltar una carcajada.

—Alexia, no era necesario que te inventaras esta ridícula historia para intentar alejarme de ella —lo fulminó con la mirada, él la ignoró y prosiguió—. Pero, dado que has llegado al punto de contar estas locuras, me parece que deberé actuar como la buena persona que soy y prometer que mantendré más distancias con Nerea, si eso tranquiliza a mi celosa y posesiva novia.

—Estoy hablando en serio —espetó seria.

—Yo también —sonrió de forma amable.

***

En el camino a casa, Nerea había leído las especificaciones de lo que debía de hacerle a Nicholas, solo eran dos, torturarlo y mencionarle quienes estaban detrás de su desgracia.

Soltó una pequeña risa nasal y cerró la carpeta.

—¿Que te pide? —preguntó John mirándola de reojo.

—Lo típico, torturar y revelar quien lo pidió.

—¿Qué clase de torturas planeas emplear en él? —inquirió curioso.

—No lo sé —respiró profundo y miró por la ventana—, supongo que lo emocionante de las torturas es ir planeando sobre la marcha —sonrió débilmente, pero desapareció a causa de su creciente malestar.

—Mejor me callo, que me das cosa cuando estás en modo asesino —sacudió la cabeza para espabilarse las imágenes de su pensar—. Y ¿puedo saber qué es lo que tienes? Es la primera vez que en serio te veo mal.

—No lo sé —respondió mirando sus manos para corroborar que no tenían marcas—. Es la primera vez que me siento tan mal —admitió volteando a verlo.

—¿Has ido con algún doctor? Puedo decirle al jefe que te consiga a uno de los mejores del país para que te revise.



Didem Anka

Editado: 26.01.2020

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