Nuestro Pequeño Secreto (completa)

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[CAPITULO 34]

 

 

 

Ava

 

 

 

13 de noviembre del 2017.

 

 

Me siento mal al no decirle a Ethan donde iba a ir. Pero no me dejaría ir y no iba a permitir eso.

Tengo que arreglar esto yo sola.

Paso mis dedos por mi cabello con nerviosismo y saco las llaves del auto de Ethan de mi bolsillo. Desactivo la alarma de este y me subo antes de que pueda llegar hasta mí, arranco y voy a toda velocidad hasta donde me indica el GPS del celular.

Ya unas cuadras alejada de la casa de Ethan voy bajando la velocidad hasta ser un poco más normal, no quería una multa.

Debo admitir que si tengo miedo, de que mis manos tiemblan y que puedo pensar en que va a pasar lo peor. En conclusión estaba cagada. Pero esto lo hago por mi familia, por mi relación y por nuestro futuro. Yo en verdad no quiero ocultarme más y estas amenazas que estoy recibiendo solo nos atormentan. Y que si no las detengo, si no enfrento, esto explotara en nuestras caras.

Detengo el auto en un semáforo en rojo y observo el celular, tengo varias llamadas de Ethan y decido apagarlo, el podría rastrearme y eso podría ser malo o bueno… si es que me secuestran, aunque no lo creo.

Debo intentar pensar lo más positivo que pueda. Aunque mi cuerpo sea 75% pesimismo.

Levanto la cabeza y avanzo con el auto al ver que la luz esta en verde y todo lo siguiente pasa en cámara lenta. Solo escucho un bocinazo antes de escuchar un impacto metálico y perder la conciencia.

 

 

 

 

16 de noviembre del 2017.

 

 

Mi garganta arde muchísimo y mi primer instinto es intentar abrir los ojos, pero no lo logro. Intento gritar pero ningún sonido sale de mi garganta y está cada vez empieza a picar y arder aun más. Mis oídos tienen un horrible zumbido y mi cuerpo pesa.

¿Qué rayos está pasando?

Escucho una voz exigiendo que me calme, que este tranquila y que todo está bien ¡¿Cómo rayos va a estar bien si no se qué me pasa?!

Mis ojos logran abrirse de golpe y debo a volver a cerrarlos porque la luz es segadora, los cierro y abro un par de veces más para ir adaptando mis ojos a la luz, la garganta aun me arde. Mis ojos se llenan de lágrimas mientras me intento levantar y la enfermera se acerca intentando detenerme. Cuando sus manos me sostienen de varios lados me empiezo a mover de forma frenética para que me suelten.

- Con cuidad, con cuidado. – me exigen mientras me sostienen de los brazos con fuerza para que no me baje de la cama y no me lastime. Intento hablar pero solo puedo balbucear.

Estoy asustada, muy asustada.

Hago una mueca de molestia y de dolor haciendo que ella se aleja por unos segundos para traerme un vaso de agua y extendérmelo. – Bebe, tu garganta esta débil porque estuviste varios días inconsciente. Gritar y sacudirte hará que el dolor se vuelva peor.

¿Inconsciente? ¿Qué es lo que me ha pasado?

Vuelvo a intentar a hablar pero unas monosílabas inentendibles se escapan de mi garganta. Suspiro frustrada y ella ríe levemente, me da una sonrisa dulce y creo que revisa como me encuentro. Quiero gruñirle porque me duele todo el puto cuerpo y ella aprieta y revisa a su antojo.

Este silencio me está matando, pero la enfermera me dijo que si hablaba podía dañar mis cuerdas vocales, que solo debía esperar un par de minutos e hidratar mi garganta hasta que el dolor cese.

- Hay unos chicos aquí afuera, dicen ser familiares. Parecen buenos chicos, algo intensos, pero buenos.

Asiento lentamente y siento como el picor de mi garganta empieza a desaparecer. Me quedo viendo hacia la puerta esperando que alguien entre, pero la enfermera me dice que no es horario de visita por lo cual no pueden entrar. Aclaro mi garganta con algo de dolor y hago una mueca.

- A-agua, p...por…favor.

La enfermera se da vuelta con una gran sonrisa en el rostro, asiente rápidamente y me informa que irá por agua mientras sale de la habitación. Me recuesto y un suspiro sale de mi garganta.

 

 

 

17 de noviembre del 2017

 

 

Observo con fijeza como Ethan intenta mantenerse despierto, es terriblemente tierno y sexy a la vez. Me siento una jodida acosadora, pero me gusta observarlo sin que lo note. Me deja apreciar todos sus rasgos de forma natural y no de una forma forzada, es impresionante que aunque este algo lejos, yo en la camilla y él en los asientos del pasillo. Es una alegría que la enfermera en un descuido haya dejado la puerta abierta dándome la vista directa al pasillo.

El celular de Ethan suena y se levanta de golpe mientras contesta, se pone de pie y se aleja de mi vista. Bufo y maldigo en voz baja, mi voz está de vuelta, algo ronca pero sacando eso está relativamente normal. Al parecer estuve varios días inconsciente por los fuertes medicamentos que me dieron, tuve un accidente automovilístico que si no traía puesto el cinturón de seguridad, habría terminado en una tragedia. Lo bueno es que no me ha pasado nada del otro mundo, tuve una cirugía para extraer un pedazo de metal incrustado en mi costado y para intervenir con mis dos costillas rotas. Después de eso solo golpes, magullones y moretones.

Espero ansiosa que Ethan regrese y cuando lo hace esta con dos muchas. Inmediatamente mi ceño se frunce y entrecierro los ojos, una de las muchachas levanta la vista hasta mí y me da una dulce sonrisa sacudiendo su mano en forma de saludo. No soy maleducada, así que le devuelvo el saludo y las miro con confusión. La otra chica y Ethan se percatan de su gesto y dirigen su mirada hacia mí, no puedo evitar que una pequeña sonrisa se emboce en mis labios al ver la sonrisa de alivio de Ethan, hemos hablado ayer pero uno siempre se extraña supongo.



holaquetal59

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En el texto hay: hermanastros, sexo y enredos, amor

Editado: 01.11.2019

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