Nunca me olvides

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Capítulo dos: traiciones y mentiras

Aldana miraba el plato servido, sola en el comedor, revolvía una y otra vez la comida, sin sentido en estado autónomo. Se preguntaba porque tanto vacío. Sus padres le permitieron pasar el verano en casa de su primo, ni siquiera esa noticia la hacía sentir feliz. Sonó su celular que la atrajo a la realidad.

“esta noche fiesta de disfraces en casa de clarisa, no acepto un no por respuesta”

Aldana no respondió, el mensaje proveniente de Yamila. El grupo de amistad lo formaban Yamila, bárbara y Fernanda, por supuesto en este momento Fernanda para Aldana estaba vetada de por vida. Ellas se conocían desde pequeñas por eso le daba vueltas al asunto ¿cómo Fernanda no le dijo la verdad? ¿Por qué la engaño de esa manera? Sonó nuevamente el celular.

“te lo digo de verdad, esta noche a las nueve te paso a buscar y si tengo que arrastrarte para que salgas, lo hare, besos”

Yamila nunca se daba por vencida con nada. Yamila le conto a Aldana que esa noche ella estaba presente y no podía creer cuando vio a ellos besándose y con respecto a la foto podía ser cualquiera porque estaba lleno de personas. Tuvieron una fuerte discusión con Fernanda que termino afuera del bar con insultos y cachetadas, para Yamila también Fernanda estaba vetada de su vida. Aldana creía que si podía hacerle eso a ella, se lo podía hacer a cualquiera, por ese motivo Yamila tomo la decisión de cortar la relación de amistad con ella.

Yamila una persona hermosa de corazón puro, ingenuo en algunas ocasiones y no entendía algunas charlas, motivo de bromas en el grupo. Pero siempre estaba en cualquier momento para Aldana y esa actitud se la agradecería siempre.

-¿Aldana?- tocaron su hombro-

Ella giro y apenas sonrió. Andrés parado a unos centímetros de ella. Su hermano mayor. Cada vez que ella lo miraba le hacía acordar a su madre, sus ojos marrones claros, cabello oscuro. No podía creer como había sacado un adn tan parecido, era una fotocopia de su madre.

-¿Qué?- respondió ella, con tristeza-

- Yo sé que ahora ves todo oscuro o que se termina tu mundo. Pero a los diecisiete años recién empezas a vivir. Yo soy más grande y se porque te lo digo. Vas a superar lo que estás pasando. Es una desilusión muy grande pero el tiempo cura todas las heridas.

-¡Por favor Andrés tenes veintiún años! no quieras darme lecciones de vida.

- No lo tomes a mal, pero son unos años más. Te guste o no. Yo también pase por una ruptura. El primer amor te marca, el último es el que te salva y ese creo que falta para que lo encuentres… pero quien te dice… capaz que lo encontrás a la vuelta de la esquina.

- el amor no es para mi querido hermano- trato de forzar una sonrisa-

- lo que sucedió entre Fernanda y Leonel es una jodida mierda- replico andres en un tono grave, Aldana lo observo fastidiosa y tranquilizándose comento- Yo sé que vas a superarlo.

- ¿A vos también te engaño tu mejor amigo con tu novia?- ella lo miro comiéndose con los ojos-

El no respondió y desvió la mirada.

-No, fueron otros los motivos. Pero la ruptura, el dolor es el mismo ¿no te parece? – reino el silencio por uno momentos y Andrés prosiguió- ¿lo seguís amando?

-Si- respondió ella, atragantándose para no llorar delante de el-

-¿Queres que lo golpee?- le guiño un ojo-

Aldana meció su cabeza, negativamente.

Andrés la abrazo y ella no pudo resistir, quería desahogarse sin palabras, lloro amargamente.

-Es bueno llorar Aldi, limpia el alma, eso es lo que siempre dice mamá. Yo siempre voy a estar para vos, contas conmigo. Los dolores compartidos son menos tristes. No es necesario hablar, llora y yo siempre voy a estar para secar tus lágrimas, y darte estos abrazos- la abrazo y balanceo rápidamente, la aparto despacio dejándola frente a el-

Aldana se rio con desgano, Andrés le rozo la mejilla y se sentó a su lado. El tomo su mano, se miraron y ella comprendió que siempre tendría a su hermano, en las buenas y en las malas.

Miro el celular marcaban las nueve de las noche. Ubicados en el umbral de la puerta, Andrés fumaba un cigarrillo.

-¿Estas segura que queres ir a esa fiesta?-pregunto preocupado-

Aldana asintió.

-Si no te sentís cómoda, me llamas y voy a buscarte ¿ok?

Aldana asintió.

-Aldana, si no vas hablar ¿a qué asistís? Parece que vas a un velorio- dio una bocanada al cigarrillo-

-Asisto Andrés porque Yamila no me dejaría tranquila- revoleo sus ojos-

- ¿Es una fiesta de disfraces?- la miro de arriba, abajo-

-Si- ella no recordaba habérselo comentado, pensativa le pregunto- ¿Cómo sabes?

-Porque todos los años en ese colegio cuando finaliza el verano, se realiza la fantástica fiesta de disfraces, rutina, asistí a tu colegio, en esta ciudad nada cambia. Además me juntaba con el hermano de cristina. ¿Es ella la que este año le toco organizarla?

-Se llama Clarisa –le explico Aldana - y Si- contesto secamente-

-Cristina, Clarisa es lo mismo- le respondió sin darle importancia- ¿Por qué no te disfrazaste?



J.A.PRIMUS

Editado: 12.09.2019

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