Óbito

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Diálogos

Mis amigos me ayudaron demasiado con el funeral de mi madre pero eso no quita mi tristeza, ahora que voy al colegio solo me enfoco en lo que le gustaría a mi mamá que hiciera, salir adelante y ser el gran escritor que algún día le prometí, que lástima que ella no esté aquí, que lástima que no pueda abrazarla otra vez ni acariciar ese rostro, mis pensamientos ahora denotan lo mal que me siento e inseguro que soy, mis letras ya no son las mismas ni mis actitudes las mejores pero por ahora no lo puedo intentar por los días que pasan más rápido aquí, el primer día que regresaría a mi rutina me paré mas temprano, solo así creería que vería tan siquiera a mamá despertarse o durmiendo, ese mismo día vi a esa chica del cual ya no me importa, sentía el amor en mi por ella pero ahora, no me es necesario mirarla ni saludarla, inclusive tuve mi primer contacto con ella, tropezándonos pero no importó, solo me alejé lo más que pude, por más que quiera hacer conexión con el mundo exterior no puedo y tampoco quiero, supongo que es un proceso natural de la muerte de un ser querido, pero ese ser querido era mi mundo, Fernando se siente bien, trata de hacerme reír pero no es necesario hacerlo , todos mis compañeros saben de esta noticia y me ofrecen un pésame, no me hace sentir mejor ni apoyado porque no la traeré de vuelta, mis clases son tan aburridas ahora, me puse al corriente con mis materias pero son tan fáciles que me hacen más aburrido, mientras divagaba y dialogaba con Fernando menciona algo de una tal Daila que ha platicado de mi con él, llegando a la conclusión de que esta chica es la misma de la parada del bus ¿Por qué nunca me lo mencionó?, ¿Le causó interés?, ¿Qué pensará ella de mí? Fernando comentó que ella me vió con ojeras y muy cansado, tan mal me veo que solo me miró por mi condición, creo que ella aún no sabe la muerte de mi madre, ahora que han terminado mis clases tengo que irme a mi casa, mis hermanos trabajan y yo me quedo en la casa para hacer los deberes, cuando tomaré el bus se acerca Daila, fue algo extraño, creo que tuvimos una charla, entre tantas platicas de mi sentir y su vivir llegó a preguntar por mi ausencia, se dio cuenta de mi ausencia a lo que yo respondí sobre el fallecimiento de mi madre, ella se quedó sorprendida y me gustó su respuesta, me hizo sentir mejor pero no me arregló el día, dijo que todas las personas nacimos para morir y vivimos para morir, nadie puede escapar de la muerte pero con un poco de suerte, puedes burlarte de ella, con grandes acciones que realices, con vivir cada instante disfrutándolo cada momento de todo lo que has sembrado a lo largo de los años, eso me recordó a mi mamá tanto, a ella le gustaba trabajar, amaba su trabajo y sobre todas las cosas siempre nos apoyaba y se sentía orgullosa de nosotros, ella nos cosechó y al menos ese día entendí que sufrir por la muerte de alguien es egoísta de nuestra parte, esta persona ha terminado su misión en esta parte de la vida, se ha ido en la tierra pero no en la mente, se despidió del mundo pero toca a tu corazón, y que mejor forma que rendirle tributo haciendo lo que te gusta, lo que le dijiste que querías ser, lo que piensas tener y siempre recordándola, al menos ese día pude pensar con más claridad, Daila ayudó un poco y comprendí el camino.



Hernandez

Editado: 23.09.2019

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