Obligada a ser tuya

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Capítulo 17

Era un echo Carlos ya había dejado los papeles del divorcio para que yo los leyera y los firmara. Era abogado y uno muy bueno, el había echo los papeles del divorcio. En ellos explicaba que él se quedará con todo, la casa y lo que hay dentro de ella, no tendrá que darme nada, y la custodia de Madison será mía, no creo que se oponga.

Tomó el bolígrafo lista para hacerlo, acomode mi mano para empezar a firmar, pero cuando lo iba a hacer algo me de tuvo, mi mente quede en blanco. No es que no supiera como firmar, pero me quedé ahí, estática, sin mover ni un músculo, solo respiraba. ¿Por que no quería firmar? ¿Era tan difícil hacerlo?

Tenía que firmar, pero no quería, no podía, nada me ataba a él, solo tenía que firmar. Mi mano empezó a temblar, mi cuerpo empezó a ponerse frío, mi respiración empezo a faltarme, hasta el punto de no poder respirar, intenté llamar a alguien, pero mi voz no salía, intente levantarme pero al hacerlo caí al suelo, mis ojos se volvían pesados hasta que se cerraron y todo se volvio oscuro. 









 

-Tiene que tranquilizarse ella estará bien-escuchaba voces, intente hablar pero no salía nada, intente abrir mis ojos pero tampoco lo logre, solo escuchaba.

-Tienen que hacer algo por ella.

-Señor tiene que mantener la calma, esta en un hospital-no reconocí ninguna de esas voces.

-Como quiere que lo haga si ella está ahi sin moverse, solo respira.

-Término la hora de visita vaya a fuera-de hay no escuche nada más. 









 

-Emma cariño.

-Amor-dije sonriendo-¿Que ocurre?

-No despiertes sigue dormida-dije apuntandome con una arma- ¡Mi dulce amor! -sonrió como sicopata.

-¿Que haces? -dije algo asustada.

-Solo quiero mantenerte a mi lado-BAN, disparo el arma, revise mi cuerpo no me había dabo-Aun no quiero lastimarte...







 

-¡LA PERDEMOS RÁPIDO! ¡A SALA DE OPERACIONES! 







 

-¿Que pasó? ¿Como esta el?

-Él no importa, solo importas tu.

-¿Como que él no importa?-dije de manera brusca.

-Si por él estas aqui-dijo papá de manera muy fría.

-Me vale mierda papá él es muy importante para mi y quiero saber cómo está.

-¡Esta muerto! Contenta eso querías saber.

-¿Que? ¡No es cierto! ¡DIME QUE NO ES CIERTO!

De inmediato llega una enfermera.

-Retire se señor altera a la paciente-mi padre obedece-Calmate cariño respira te pondré unos calmantes cierra los ojos y duerme. 









 

-¡LARGO ZORRA! VETE. POR TÚ CULPA EL ESTÁ MUERTO.

-Lo siento yo en serio...

-Saquenla.














 

-Dame otro trago-la chica abedece.

-Deberías de dejar de beber das asco-dijo un chico a mi lado.

-A ti que te importa.

-Me importa, ya que una chica tan linda como tú no lo debería hacer.

-Me vale lo que a ti te importa.

-Tienes carácter me encanta.

-Pierde te.

-Soy... 










 

-Esto es grandioso-dije para darle un beso en la mejilla-. Gracias por todo lo que has hecho por mi.

-No hay de que Emma-sonrio formando unos bellos holluelos-¿Quieres ser mi novia?

Mi sonrisa se borro-No se, su muerte todavía me duele no quiero lastimarte.

-No lo harás, tal vez no sea como el pero te llevaré a lo más profundo de este mundo, te lo garantizó. 











 

-Lista Emma esta será la primera, relájate y acelera hasta el fondo.









 

-Siempre serás mi primer amor-me entraga una caja color rojo-abrelo.

Lo hago-¡Wow es lindo! ¿Pero quien tiene la otra mitad?

-La tengo yo, preciosa. 













 

-Emma tienes que despertar, amor-siento como toman mi mano-Lamento ser tan  cobarde pero te extraño como un loco.

-Tiene que retirase no puede estar aqui.

-Si lo siento ya me voy. 














 

Esta tan silencio.

No se donde estoy solo hay más oscuridad.

Aparece una luz, la sigo. Me veo un una arma y mis manos llenas de sangre, hay esta el sicopata, viendo desde lejos sonríe como un loco.

De pronto estoy bañada de sangre aún con la arma en mis manos, sonrió, me siento atrapada en mi propio cuerpo. Más sangre.

-Es hora que te vuelvas-el mismo tipo con la arma-recuerda que te amo-BAN esta vez acierta y da en mi pecho sale sangre poco a poco voy perdiendo la conciencia.














 

Piiii, piiii eso empezó a retumbar en mis oídos, mis ojos se abren bruscamente pero lo cierro por la luz, poco a poco los vuelvo abrir acostumbrando me a la luz. Me siento en la cama y lo primero que veo es a Matías hablando por el móvil. 
¿Que diablos hacía el aquí? 
¿Que diablos hacía yo el hospital?

-¿Que pasó? -al escuchar mi voz el me observo sus ojos mostraban preocupación.

-Quedaste inconsciente y tu secretaria entró a tu oficina te vio ahí tira, de inmediato te tragieron al hospital luego me llamaron por ser mi esposa.

-¿Cuanto tiempo estuve dormida?

-Casi una semana-sonrio-¿Como te sientes?

-Como si una aplanadora hubiera pasado por todo mi cuerpo.

-Espero que te mejores, Emma te extraño tanto y lo lamento fui tan cobarde.

-Los dos somos tan idiotas, el matrimonio de ambos nunca debió existir, ¿como cambiar a una persona como tú?



Mari Lopez

Editado: 06.09.2019

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