Ojos Esmeralda

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Capitulo 55.

 

 

-gracias por el almuerzo AL. Te amo. Nos vemos luego- estamos estacionados en frente de la reja de entrada de mi casa, mi mano esta acariciando su cabello mientras nos miramos.

 

-te amo- sonrío. 

 

Esa forma única que tiene este hombre de mirarme es.. no se como describirlo, es como si estuviese viendo el ser mas hermoso que ha existido, me hace sentir hermosa, única, afortunada, y amada. 

 

Amada por ese hombre que la gente teme y solo ve su lado malo, pero es porque él así lo quiere. 

 

-sigues enojada por el moretón y las armas?- su cabeza esta apoyada en el respaldo de la silla y su cara mirando hacia mi lado, sigo acariciando su cabello.

 

-AL.. El moretón te salvas que no se ve, porque si no, en serio que tendrías problemas y no solo conmigo- el sonríe y me da una de esas sonrisas sexy.

 

-ya entendi, nada de moretones en lugares donde tu familia pueda verlo. Lo tendré en cuenta para la próxima vez. El chocolate en tu cuerpo se ha convertido en mi dulce favorito- no puedo evitar sonrojarme y mirar hacia otro lado. Suspiro y le miro otra vez.

 

-con respecto a las armas.. Me toca aceptarlo AL, como te dije, tengo que aprender a vivir con todo lo que suceda en sus vidas. Porque se muy bien que no puedo apartarme de ustedes- nos quedamos en silencio solo viéndonos.

 

-nos vemos mañana- le susurro. 

 

Él se acerca a mi y pasa una mano por mi nuca para atraerme a él y besarme, muerde con suavidad mi labio inferior y luego sonríe, deja su frente apoyada en la mía.

 

-que lástima que hoy no pueda quitarte el vestido y esa ropita que tienes debajo de el- 

 

-AL..- me quejo.

 

-te amo mi ángel- por fin me deja ir, bajo del carro y camino hasta la entrada de la casa, Allan se va apenas cruzo por las rejas. 

 

Papá esta en casa porque su Range Rover esta aparcado. Los gorilas están parados en su lugar y cuando paso al lado de ellos hacen un asentimiento de cabeza como saludo, a esta hora hay pocos porque es cambio de turno. 

 

Entro a casa y todo esta en silencio, se ve desierta. Decido darle un pequeño susto a papá y camino con mucho cuidado hacia su oficina evitando al máximo hacer ruido. 

 

La puerta esta medio abierta, me asomo para ver si hay alguien. 

Y que sorpresa me llevo al ver a un hombre apuntando a papá con una pistola, mis manos tapan mi boca para evitar hacer ruido y me descubran. 

 

Mis nervios se disparan, mi corazón late tan frenéticamente que creo que pueden llegar a escucharlo y mis manos sudan y tiemblan. 

 

No se que hacer. Estoy en estado de shock. No puedo verle la cara al hombre porque esta de espaldas. 

 

Unas lagrimas necias se me escapan sin permiso pero enseguida las quito con mi mano. Trago duro. 

 

Necesito hacer algo rápido, sino mataran a papá. 

 

Miro hacia todos lados tratando de ingeniar algún plan para ayudar. Una idea se formula en mi mente y se que puede o no puede funcionar, pero tengo que arriesgarme a hacerlo, papito haría lo mismo por mi si mi vida corre peligro; creo que los gorilas de afuera no se han dado cuenta, y Frank no debe estar en casa porque si no estuviese aquí con papá. 

 

Entro con mucho cuidado, papito me ve y abre los ojos, intenta decirme con la mirada que me vaya pero esta vez no le haré caso. Le hago señas para que no haga, ni diga nada.

 

-te matare Antonio. Por fin. Y los inútiles de tus hijos no podrán ayudarte. Y mucho menos esa hijita que se rumorea por ahí que tienes- le amenaza. 

 

Tomo un candelabro de hierro grueso que hay en una mesita al lado de la puerta y camino despacio sin hacer ruido, estoy asustada y tengo miedo de que mis manos dejen caer el objeto y el tipo se de cuenta; suspiro profundo y con una fuerza y decisión desconocida golpeo fuertemente al tipo en la cabeza. 

 

Se escucha un disparo en el momento que el candelabro impacta en la cabeza. Pego un grito por la sorpresa. 

 

El tipo cae sobre la mesita de centro estrellando su cara en el vidrio y haciéndolo diminutos pedazos que arañan su piel, hay sangre saliendo de su cabeza, no puedo creer que he matado a un hombre, qué he hecho? 

 

Sin hacer ruido alguno, con el corazón a punto de salir de mi pecho, y con miedo a ver lo que le ha pasado a papá, alzo la cabeza y éste se escuentra con la mano en el hombro izquierdo, sigo aferrando con fuerza el objeto.

 

-PAPÁ, PAPITO ESTAS BIEN?- grito, tiro el objeto al suelo y me acerco a él en seguida, se ha sentado en uno de los muebles y aprieta fuerte su herida que no deja de sangrar, estoy asustada. 

Me arrodillo a su lado.

 

-hija por favor vete- me suplica con los dientes apretados.

 

-No papá, no me iré. Mírate estas sangrando, ese te hirió- hablo entre sollozos y no se que hacer para que la herida deje de sangrar. 

 

Muevo mis manos en el aire tratando de ocuparlas en algo, pero me doy cuenta que no puedo hacer nada y acaricio su cara. 



EsmeraldaP

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En el texto hay: pelea romance, amor y familia, mafia y peligro

Editado: 26.02.2019

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