Ojos Esmeralda

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Capitulo 88.

 

 

Allan y yo salimos del hospital; antes me aseguro de que Sally este en el hospital aún, y que me prometa que no se irá y los dejará solos, ella me hace la promesa y me regala un abrazo cálido, que agradezco, pues me ha hecho sentir bien. 

 

Subimos al carro y Allan maneja sin soltar mi mano. 

 

-quién fue?- pregunto viéndolo mientras conduce. 

 

Él quita su mirada del frente y la fija en mí, como si no supiera de que hablo. Resoplo y ruedo los ojos. 

 

-quién le hizo eso a papá y a Jeff?- vuelvo a preguntar. 

 

-mi ángel...- lo interrumpo. 

 

-no me digas que no sabes, porque se muy bien que si- Allan frunce el ceño mientras mira al frente, luego por las ventanas de los lados. 

 

-espera un segundo- me avisa, saca su celular y hace una llamada. 

 

**-están todos aquí? Ya los vieron? Muy bien. Estén pendientes. Si, ella esta aquí conmigo. No me importa. Lo mataré de una vez. Los quiero atentos y listos. Muy bien-** corta la llamada. Me siento recta en el asiento de cuero.

 

-que pasa Allan?- pregunto con miedo. 

 

-perdóname mi amor. No quería que sucediera así, pero esta pasando y va a suceder. Solo quiero que hagas lo que te pida- detiene el carro y me mira. 

 

-Allan.. Que pasa?- toma mi cara entre sus manos y me besa. Un poco rudo y apasionado al mismo tiempo, que deja mis labios hormigueando. 

 

-te amo- a continuación, saca su pistola de la espalda y la recarga. Estoy confundida no entiendo nada. 

 

Entonces abre la puerta del carro sin darme una explicación y baja. 

Ya es noche y afuera esta todo oscuro, no hay faroles ni luna para iluminar la calle. Ni siquiera se donde estamos. En el momento que Allan baja, los focos de varios carros se prenden, alumbrando la solitaria calle. Miro horrorizada todo. Sin pensarlo dos veces, me bajo del carro y corro hasta el lado de Allan que está parado frente a su auto. 

 

Frente a nosotros hay un hombre delgado y alto, vestido de traje negro, que me mira de pies a cabeza con morbosidad, lame sus labios y sonríe. Me escondo detrás de Allan, para que no me siga viendo. Estoy asustada hasta la médula y observo todo horrorizada. En mis oídos retumba mis pálpitos y mis manos tiemblan.  

 

Detrás de ese hombre hay un grupo de quince mas armados hasta los dientes. 

 

-uff tu muñeca si que esta buena... Cuando me dejarás probarla?- mi estomago se revuelve por el comentario asqueroso de ese hombre. 

 

-estas cavando tu propia tumba cada vez mas profundo- el tono de voz de Allan me hace erizar, suena tan peligroso. Asomo mi cabeza por el lado derecho de Allan. 

 

-eso crees? Somos dieciocho hombres contra uno. Dejemonos de tanta palabrería, hagamos lo siguiente... Dame a tu puta, la pruebo para ver que tan buena es en la cama, tal como te dije en la nota. Y con respecto a ti, solo te iras con mis chicos, y esperarás a que te avise que tal me fue con ella- me señala, y fija sus ojos en mi, las nauseas aumentan. 

 

Allan irradia enojo, parece un león a punto de atacar. Si no lo conociera tan bien, me daría miedo. 

 

-ya van tres veces que llamas a mi futura mujer por puta, sabrás que te las cobraré. Te has metido conmigo y sabes que no saldrás ileso- su tranquilidad al hablar lo hace ver mas amenazante y peligroso. 

 

-Axel.. Axel.. Ya es hora de que dejes tu trono y nos dejes a otros gobernar. Quiero que se haga historia, mejor dicho, haré historia. Que la gente sepa que yo Paul Reed, mate a Jeff, a Antonio y a Allan, y que aparte de todo, se quedo con la linda Esmeralda de ellos- que horror!

 

Qué esta diciendo este estúpido?! Él fue el que atento contra papá y Jeff? 

 

-MALDITO, BASTARDO!- le grito y salgo de la espalda de Allan para encaminarme hacia esa bestia y golpearlo, pero mi hombre me retiene tomándome de la cintura con sus fuertes brazos.

 

-oh! Que tenemos aquí? La mujer es agresiva, espero que seas así en la cama tambien- mi pecho se hincha de rabia y solo quiero golpear al idiota que tengo enfrente. Intento zafarme del agarre de Allan pero no me deja. 

 

-Allan déjame ir a golpearlo- le pido con rabia. 

 

-ya va mi amor. Solo espera un segundo- Me susurra en la oreja. 

 

-deberías dejarla, así ella misma viene hacia mi. Nos ahorraría tiempo- 

 

-te dará una buena paliza Paul- le dice mi hombre burlándose de él. 

 

-eso crees? Yo necesito que me deje agotado en la cama, no en una pelea de niñita indefensa y sin fuerzas- se ríe el otro.

 

-ya veras como te deja agotado malnacido- murmura Allan y me deja ir. 

 

Salgo corriendo hacia el tipo, él esperaba que yo le diera una bofetada, y le diera unos puños sin fuerzas. Pero se equivocó, mi primer golpe fue dirigido a la boca de su estómago dejándolo sin aire, mi puño derecho lo impacto muy fuerte contra su mandíbula, lo tomo del cuello y aprieto duro, no he dejado ni un segundo para que se recupere. 



EsmeraldaP

Editado: 26.02.2019

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