Ojos Esmeralda

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Capitulo 95.

 

 

-a dónde vamos?- 

 

-a pasar nuestra luna de miel- ruedo los ojos. 

 

-AL ya dime- le pido. 

 

-no- mete su cara en mi cuello. 

 

-por lo menos dame una pis.. Aunch! Allan- lo regaño porque me ha mordido en el cuello. 

 

-ya deja de preguntar tanto- 

 

-uff esta bien- me callo y miro por la ventana las nubes pasar. 

 

-falta mucho para llegar?- 

 

-Señora Axel!- me regaña. 

 

-ya esta bien, me callo- acaricio su cabello con mis dedos. 

 

Su mano esta metida entre dos botones que se encargo de abrir de mi vestido azul, descansando en mi vientre. Su cabeza se hace mas pesada en mi cuello y su respiración es mas pausada, se ha dormido. 

 

No puedo creer que ya este casada con Allan, siento que desde que lo conocí el tiempo ha pasado muy rápido. 

Parece que apenas ayer nos conocimos esa noche en la playa, hemos pasado por tantas cosas. 

Me quedo mirando las nubes pasar y sin darme cuenta me quedo dormida. 

 

Unos dedos acarician mi cuello y unos suaves labios presionan los míos cada segundo. Quiero quedarme así todo la vida. 

 

-levántate floja, ya llegamos- 

 

-aja..- sigo sin abrir los ojos mientras disfruto de las caricias y los pequeños besos. 

 

Cuando su tacto me abandona, busco con los ojos cerrados su mano para llevarla otra vez a mi cuello. 

 

-sigue dándome besos AL- murmuro. 

 

Lo escucho reír y abro un ojo, se ve tan hermoso riendo, esta a un centímetro de mi cara y siento su aliento mentolado chocar con mi cara. 

 

-no te rías y sigue dándome cariñito- me da un corto beso y me toma de la mano. 

 

-vámonos de aquí y lleguemos a casa para así poder seguir dándote cariñitos-  murmura seductor en mi oreja haciéndome erizar. 

 

Con mucha pereza me levanto, tomo a AL osito que estaba a un lado y bajamos del avión, para enseguida subirnos a un auto. 

La noche ya ha caído y yo estoy mas dormida que despierta. 

 

Después de unos cinco minutos en carro y de estar observando por la ventana me doy cuenta donde estamos. 

 

-estamos en la Isla?- el sueño y la pereza se han salido de mi cuerpo. 

Allan voltea a verme y sonríe. 

 

-por que no hay nadie en las calles?- pregunto, la vez que Allan me trajo aquí, habían personas habitando en las casas que ahora se ven solas. 

 

Se que ya es de noche y que tal vez estén dentro de sus hogares pero es que ni siquiera se ve la luz prendida en una de esas casas. Parece una isla fantasma. 

 

-porque no hay nadie en la isla- responde y aparca el carro, se baja y yo hago lo mismo.

 

-por que no hay nadie?- camina y me toma de la mano para guiarnos hasta la casa. 

 

-porque yo quiero que no haya nadie, para que solo estemos tu y yo solos, sin que nadie nos moleste- mueve sus cejas de arriba a bajo. 

 

La casa esta iluminada cuando entramos pero no se ve nadie en ella. 

 

-y a donde han ido las personas que vivían aquí?- sigo preguntando, mi hombre se detiene, me toma de la cintura quedando frente a él. Apoyo mis manos en su pecho y alzo la cabeza para verlo a los ojos. 

 

-por que todo tienes que preguntarlo?- 

 

-porque quiero saber- respondo inmediamente. 

 

-la curiosidad mato al gato- 

 

-pero murió sabiendo- sonríe. 

 

-tu tienes respuesta a todo! No puedo contigo- ruedo los ojos. 

 

-quiero ir al baño- 

 

-aquí abajo hay baños, y arriba tambien- me señala una puerta, intento alejarme de él pero no me suelta, lo miro y cuando voy a pedirle que me suelte, entonces sus labios están presionando los míos, su lengua quiere invadir mi boca pero no lo dejo.

 

-déjame besarte- me pide. 

 

-déjame ir al baño- me suelta a regañadientes y yo enseguida voy al baño. 

 

Termino y salgo, lo escucho hablar por teléfono y sigo su voz. Esta parado frente a la gran ventana que da a la playa. 

 

**-estén pendiente a todo. Me avisas cualquier cosa. No les des mas plazo a pagar, el que no pague ya sabes que hac..-** quito el celular de su mano y corto la llamada. Se gira y me mira con el ceño fruncido. 

 

-si vamos a estar en plan de luna de miel, no quiero a la mafia metida entre nosotros dos. O es ella, o soy yo. Decide..- hablo firme pero sin ser grosera. 

 

-lo siento mi ángel, tienes razón. No mafia mientras este contigo- le entrego el celular y miro por la ventana. 

 

-quieres ir a dar una vuelta?- sus dedos largos y gruesos se entrelazan con los míos. 



EsmeraldaP

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En el texto hay: pelea romance, amor y familia, mafia y peligro

Editado: 26.02.2019

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