Only Death

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Las horas pasaban y no tenía nada de comer, buscaba y buscaba algún lugar en donde embarcar pero no encontraba nada. Ya no me sentía extraño, todo aquello que me había pasado antes ya no me afectaba en ese momento pero, después de varios días sin haber comido y tomado algo me empezaba a sentir mareado, las olas del mar me alborotaban demasiado. 
Al día siguiente empecé a sentir un olor muy fuerte a comida y desperté con la boca llena de saliva, pase la vista por todas partes y no veía nada hasta que después de unos minutos vi una pequeña isla en la cual por fin pude embarcar, al bajar note que ese olor crecía aún más. La isla no era tan chica pero tampoco demasiado grande, habían algunos árboles regados por todas partes, en medio se encontraba un pequeño castillo, no parecía haber nadie por aquí, o al menos eso creía yo. Al entrar al castillo no encontré a nadie así que decidí buscar la comida pero no encontré nada. Busque alguna habitación en la cual descansar, en el fondo de un pasillo vi una puerta, camine por este para llegar hasta ahí, creí que sería una habitación. De repente escuché crujir el grueso suelo de piedra antes de que cayera en lo que parecía un pozo. Todo estaba oscuro, pasaba el tiempo y seguía cayendo, no sabía a dónde llegaría. Después de unos minutos caí en agua, no era salada, así que me di cuenta de que estaba fuera del mar. El agua me llegaba a las rodillas, estaba en un tipo de túnel debajo de aquel pequeño castillo, un poco de luz se reflejaba en el agua, las paredes de bloques de piedra se encontraban desgastadas por el agua. Solo tenía dos caminos, adelante y atrás. Fui hacia adelante esperando encontrar alguna forma de salir de ese lugar, en el camino me encontré con celdas con las puertas ya deshechas por el agua y el tiempo, estas se encontraban abiertas. Adentro de las celdas había restos de esqueletos colgados a las paredes, el musgo crecía por todas partes, empezaba a oler mal cada que me adentraba más. Al final del túnel, vi unas escaleras, al subir me encontré con una puerta que estaba cerrada, trate de abrirla pero todo intento fue inútil, me encontraba desesperado por el hambre y sed que tenía en ese momento. De pronto escuché una voz un poco siniestra: 
-Así que quieres salir de aquí ¿cierto? 
-¿Quién eres tú?...  
Muy sorprendido y algo asustado le respondí. No veía a nadie pero esa voz se escuchaba detrás de mí, busqué por todas partes pero no había rastro de nadie ahí: 
-No vas a encontrarme, mejor sigue mis instrucciones si deseas salir de aquí… 
Tenía miedo en ese momento pero acepté seguir sus instrucciones para salir de ese lugar. 
-Para conseguir la llave, tienes que regresar por dónde llegaste y avanzar hasta lo más profundo de este túnel, en la última habitación está la llave, pero cuidado está lleno de peligros… 
 



Gustavo Mellado

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En el texto hay: aventura, suspenso

Editado: 15.08.2019

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