Oscura Obsesión

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 2

Jasper

Mi madre está sentada en el borde de la cama de mi hermana, está revisando cada fotografía en su álbum, las lágrimas corren por sus mejillas, desde ayer no hace más que pensar en Dekeam, está buscando algo, algún indicio que le diga dónde puede estar.

Mi padre salió de casa desde las cuatro de la mañana, ha estado buscándola por todas partes, la policía no nos ha dado más información, sólo hemos visto el video de vigilancia de aquel supermercado, ese escalofriante video. Mi padre no me dejó ir con él, dice que es mejor que apoye a mi mamá en este momento, está destrozada, mi madre me pidió llamar a cada amigo que tiene, pero nadie parece saber nada de ella desde que se fue de la fiesta, mientras hablo por teléfono no puedo evitar pensar en si está bien, si está sufriendo o si volveré a verla.

Alguien toca el timbre, dejo el teléfono sobre el sofá, me levanto a abrir la puerta con la esperanza de que sea una persona con noticias de mi hermana, pero del otro lado solo está Ian, el mejor amigo de Dekeam, luce muy mal, tiene ojeras, no ha dormido bien, tiene los ojos llorosos y sus manos tiemblan.

— Hola Ian, pasa.

— Lamento molestarlos, Solo quería saber si han averiguado algo sobre Dekeam. — Dice mientras camina hacia la sala.

— Aún no, la policía ni siquiera ha encontrado nada en su auto.

— Jasper... lo lamento, debí haberla acompañado a casa.

Ian lleva sus manos a su rostro con frustración, seguramente ha estado buscándola desde muy temprano sin tener éxito.

— No es tu culpa Ian. — Dice mi madre bajando las escaleras.

Ella se acerca a nosotros, saluda a Ian con un fuerte abrazo y se sienta en el sofá.

— Ven aquí. — Dice dándole palmadas al sofá. — ¿Podrías decirme que sucedió en la fiesta?

Ian se sienta junto a mi madre mientras yo me quedo de pie.

— Dekeam llegó a las nueve.

— ¿A las nueve? Ella salió a las siete treinta de aquí. La casa de Kyara no está a más de cuarenta minutos en auto.

— Eso es muy extraño, tal vez se detuvo en algún lugar. De hecho, cuando llegó a la fiesta estaba actuando un poco extraño, había tomado antes de llegar a la fiesta, de eso estoy seguro, bailamos un rato, tomó vodka con jugo de naranja y luego una cerveza. Luego de eso fue al baño, se tardó como diez minutos en salir, creo que vomitó allí, me dijo que regresaría a su casa y se fue.

— ¿Bebiendo antes de la fiesta? — Digo incrédulo. — Ella apenas bebe una o dos cervezas en las fiestas.

— Lo sé, pero olía a alcohol antes de que le ofreciera algo de tomar, además creo que había estado llorando.

— ¿Sabes si estaba metida en algún problema? — Pregunta mi madre.

— No, de hecho, estaba muy feliz, me dijo que ganó el semestre y que uno de sus profesores la eligió para ayudarlo en uno de sus proyectos.

— Ella nunca mencionó nada. ¿Por qué no nos dijo? — Dice mirándome atónita.

— No lo sé. — Suspiro.

El timbre suena nuevamente, luego con desesperación tocan la puerta, voy a abrir la puerta apresuradamente, del otro lado de la puerta está Mark, el novio de mi hermana.

— Acabo de ver las noticias, dime que ella está aquí por favor. — Dice con una voz entrecortada conteniendo las lágrimas.

— No sabemos dónde está, pensé que no regresabas hasta la próxima semana.

— Vi las noticias y regresé de inmediato ¿Puedo pasar?

— Sí, claro.

Me muevo unos pasos hacia la derecha para dejarlo pasar, mi madre al verlo se levanta del sofá para saludarlo, lo abraza mientras llora.

— Lo lamento tanto señora Stanfield, he estado buscándola por todas partes desde que regresé, no sé dónde más buscar ¿Hay algo que pueda hacer por usted?

— No, ya has hecho suficiente al buscarla, es mejor que descanses, debe haber sido un largo viaje para ti ¿Quieren comer algo?

— No gracias, seguiré buscando a Dekeam, hay una cabaña abandonada en el bosque que me gustaría revisar. — Dice Ian sacando las llaves de su auto

— ¿Puedo acompañarte? — Pregunto sin dudar.

— Seguro. Media vez tu mamá este de acuerdo.

Todos observamos a mi madre mientras decide.

— Está bien, pero vuelvan antes de que oscurezca.

— Sí mamá. — Digo dándole un beso en la frente.

— ¿Les molesta si me uno a ustedes? — Pregunta Mark.

— Por supuesto que no.

Los tres subimos al auto de Ian en dirección a la vieja cabaña del bosque, nadie habla en todo el camino, sólo estamos concentrados en el camino, buscando alguna pista, para mí todo es sospechoso, hasta una simple roca podría ser una pista, incluso Ian y Mark son sospechosos para mí.

—————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————



Daniela Berkel

#80 en Thriller
#41 en Misterio
#30 en Suspenso

En el texto hay: misterio, secuestro, acosador

Editado: 18.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar