Oscuros Secretos

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Capítulo XVIII

Taylor

Caminaba hacia mi oficina aun con ese sentimiento de asco recorriendo por mis entrañas; me sentía la peor escoria, había dañado personas importantes dentro de mi hogar, nadie podía comprender como en unas horas todo el teatro que habíamos armado para Cassie se había ido a la mierda; me sentía horrible al desconfiar de mi mejor amigo, y de mi hijo, luego de que ellos se fueran todos nos dispersamos por el lugar, cada uno enfrascado en sus propios sentimientos, en la tarde nos reuniríamos nuevamente en la sala de juntas.

-Sé que ha sido un día bastante pesado- dije sentándome en la cabecera de la mesa- pero esto lo causamos nosotros y es hora de asumir las consecuencias de nuestros actos- dije sin gracia pues yo había sido uno de los precursores de tantos males.

-Nosotros partiremos mañana mismo- dijo Samuel- necesitamos buscar información- dijo con rabia- por favor en nuestra ausencia cuídenla- dijo él sin mencionar absolutamente nada, se levantó junto con sus hermanos y Gabriel, estaban destrozados nuevamente habían perdido a Cassandra por un estúpido error.

-Cristina, Johanna y Trisha- dije y estas asintieron- se quedarán esperando en casa que lleguen los hombres de Cassie- dije- y también esperaran a la compañía de mudanzas de la manada ya no tiene sentido que sigamos viviendo en la dimensión terrenal- estas asintieron sin rechistar- estaremos más cerca de ellos viviendo en Azaurus.

-Yo me llevare a los niños- dijo Camile enojada y Dominic se sorprendió- eres familiar de una loca criminal- dijo su mujer a Dominic, este gruño junto con Taylor y Trevor- nos iremos y te mandare los papeles del divorcio- dijo ella, desde hace mucho venían discutiendo y al parecer esto le afecto bastante- no confió en que puedas cuidar de nuestros hijos- dijo ella- y necesito proteger a mis hijos- se levantó nerviosa y se retiró junto con Susan y Matt.

-Daniel- dije y este salió a relucir- necesito que te quedes a cargo de la manada en mi ausencia la de Dominic, Robert, Trevor y la Carter- dije y este asintió.

-Quiero ser parte de las tropas de guardias que mandaran a entrenar- dijo y un nudo se formó en mi pecho, todos mis hijos se iban y no sabía cómo detenerlos para que no se alejaran- he estado en ese complejo y pude observar un poco los entrenamientos- dijo el alucinado- tengo que comportarme como un guerrero, como el futuro beta de esta manada-dijo él – no como un niño malcriado soy un lobo, no un humano- dijo serio- debo educarme- asentí dándole la razón, él asumiría el cargo de beta de esta manada.

-Nosotros iremos a Nightmare en un par semanas- dije señalando a Trevor, Dominic, Robert, Carter, y Abadon- todos se retiraron, Nathaniel se había ido a su hogar en el momento en el que sus hijos se fueron con Cassandra, cuando estuve completamente solo; permití que las lágrimas salieran de mi sistema, el gran alfa había sido quebrado y su familia se había destrozado por sus errores; perdió a su pequeño e inteligente cachorro, a su hijo que a pesar de ser diferente siempre había sido especial; un niño que merecía más que un estúpido puesto de alfa o de beta o peor aún de guerrero, merecía algo mejor algo donde destacara y ese lugar no había sido capaz de dárselo él y se arrepentiría toda su vida.

Trevor

No podía describir el dolor que mi cuerpo sentía; era peor que cualquier daño físico que han podido causar en mis 126 años, mi niña, mi pequeña se había ido por mi maldita culpa, por mi miedo a perderla, por mi cobardía, por mis mentiras y mis errores.

Estaba en un bar de la manada bebiendo, controlando esas increíbles ganas de correr en su búsqueda y abrazarla hasta que me perdonara, no sería posible, si quería conservar mi vida era mejor estar alejado de ella.

Estaba desesperado por verla nuevamente.

Nightmare era increíble conocía muy poco del complejo en donde trabajaba, pero sabía completamente que nos iba a dejar boquiabiertos, la vería una última vez, no vería a la mocosa infantil y tierna, vería a la mujer a la  que todos le temen.

Quizás no me gustaría ver eso, siempre la había cuidado como mi bebe y ahora ella ya no me necesitaba o prefería no necesitarme y eso señoras y señores me destrozaba; porque como muchos acá, la necesitaba en mi vida y por imbécil la había perdido; había perdido la razón de mi vida.

 

Sam

No sé en qué momento todo se había ido al carajo en tan poco tiempo; no comprendía porque la vida tenía que ser tan injusta con mi pequeña, como era posible que todos le arrebataran lo que amaba y que nosotros su familia contribuyéramos a ese daño; se perfectamente que la culpa recae en mí, había prohibido rotundamente hablar con mi hermana sobre nosotros y eso había terminado muy mal.



Skyler_Abs

Editado: 16.10.2019

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