Pacto Final (libro 3)

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Capitulo 11

   - Con esto podremos camuflarnos un poco. - dice Violet y abre los brazos, admirando su traje de cuero negro que recubre todo su cuerpo hasta el cuello. 

 Asiento y tocó el material de mi propio traje, igual al suyo y lo siento como una segunda piel.

   - ¿Será igual de práctico para movernos rápido?  en caso de tener que... - ladeo la cabeza, no queriendo atraer mala vibra. - Bueno, ya sabes.

 "En caso de que nos descubran y tengamos que huir o luchar" Hago una mueca. 

 Violet frunce el ceño 

   - Esperemos no tener que averiguarlo. - suspira y puedo ver que sus manos tiembla un poco. 

   - No te preocupes. - le digo y agarro su mano. - Todo estará bien. - trago saliva, porque sé que  lo digo tanto para ella como para mi. - Yo te protegeré, Violet. - y eso es algo de lo que jamás debe dudar. 

 Violet cierra los ojos y en un segundo su alegría de siempre esta de vuelta.

   - Por supuesto. Estaremos bien. 

 Cabeceo, dandole la razon. Y ahí terminamos el tema.

   - Me siento un poco desnuda la verdad. - hago una mueca y me muevo un poco.

 Violet levanta las cejas y después se menea.

   - A mi me parece bastante sexy. - sonríe. - Me pregunto que diría Lucas al verme. - dice y  su sonrisa se vuelve triste.

 Mi corazon sufre al verla asi, asi que sacudo la cabeza y sonrió.

   - Cuando vuelva puedes ponerlo de vuelta y comprobarlo por ti misma. - le doy una mirada picarona y rie. Porque rescataremos a Lucas y estará bien. 

 Juntas nos movemos de manera casi provocativa y lanzamos unas carcajadas al aire. Mi cola de caballo se balancea y roza mis mejillas.

   - Realmente apestamos para bailar. - dice Violet todavía riendo. - Jamas he aprendido.

   - Ni yo. - levanto una mano y ella levanta la suya y chocamos los cinco. 

 Tocan la puerta de la habitación y ambas saltamos de la sorpresa. La voz de Dante nos gruñe el otro lado.

   - Si ya acabaron con los juegos, es hora. 

 Pongo los ojos en blanco, pero abro la puerta. 

   - No seas aguafiestas. - bufa Violet detrás de mí.

 Dante se cruza los brazos. Su traje es similar al nuestro, solo que el suyo consta de un cinturón que cruza su espalda, donde sus dos espadas descansan. Ladeo la cabeza.

   - Imagino que no seras el unico que lleve armas. ¿Verdad? - lo imito, cruzandome de brazos. - Llevaré cuchillos. 

 Dante asiente, estando de acuerdo y me da el cinturón negro que tenía en su mano y le tira uno a Violet, que lo atrapa en el aire. 

   - Sabia que dirias eso. - sonríe de lado. - Vamos. Les daré los cuchillos. 

 Violet viene a mi lado y seguimos a Dante hasta llegar a la antigua sala donde descansamos luego de practicar. Y cabe mencionar que no somos los únicos. 

 Mis padres están juntos, tomados de las manos. Aaron y Beleth sentados en un sofá, ignorándose completamente. Sitael esta cruzado de brazos, apoyado en la entrada. No puedo ocultar la decepción que me provoca no ver a Orion. "Tranquila, Emma. Ya habrá tiempo para hablar con él" Y al recordar el comportamiento que tuvo hace un rato, mi pecho duele y mis ansias de verlo crecen. Necesito saber que le ocurrió.

 Beleth silva cuando nos ve y su mirada brilla mientras me repasa con la mirada. Siento el calor subir por mi cuello. Aaron le gruñe y Beleth levanta las manos, divertido. 

 Le doy una mirada a Violet diciendo: ¿Ves? Desnuda. Ella tose y se tapa la boca para ocultar la sonrisa.

 Dante  me acerca un par de cuchillos de mango ancho. Son como espadas en versión miniatura y al sostenerlas, me maravillo de lo ligeras que se sienten. Perfectas. Y me siento más segura con ellas. Me pongo el cinturón y ató los cuchillos a cada lado, suspirando de alivio. Realmente extrañaba mis cuchillos. 

   - Una vez que terminen. - dice Sitael y aprieta los puños. Está preocupado. - Deben ir al lugar al que se transportarán y llamarme. - traga saliva y mira a Dante. - Ya sabes como hacerlo. - y  en sus ojos puedo ver la lucha que tiene entre la razón y su corazón. 

 Sus palabras me dejan confundida. Frunzo el ceño.

   - ¿Al lugar que nos transportaremos? - miró a Dante. - ¿No se supone que nos transportaremos al pueblo? DIrectamente al túnel. 

 Dante niega lentamente 

   - Sería demasiado riesgoso, aun si escondemos nuestras energías. -  me mira y luego s Violet. - Nos transportaremos a las afueras del pueblo. Llevará un poco más de tiempo llegar, pero nos evitaremos no deseados. 

 Respiro, sabiendo que Dante tiene razón. No sabemos si las criaturas de Los Mayores o las personas controladas por ellos, estaran cerca.

   - Una cosa más. - dice Dante y se acerca a nosotras. Recita unas palabras en otro idioma y la punta de su dedo brilla. Toca la frente de Violet y esta se tambalea hacia atrás. Y cuando viene hacia mi, estoy insegura, pero lo dejo, porque confío en él. Pone su dedo en mi frente y siento como si una onda se esparciera por mi cabeza. Me mareo y cierro los ojos, sintiendo que el suelo se mueve. Al cabo de un segundo se detiene por completo y abro los ojos. Veo que Dante  tiene los ojos cerrados y me doy cuenta de que también se toco la frente.



S. Luque

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En el texto hay: demonios y angeles, guerra, chica hibrido

Editado: 28.08.2018

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