Pandora

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Capítulo 11

Capítulo 11

Carta N° 19

12 de diciembre de 2021.

6  Semanas  y dos días de embarazo.

2 Meses.

Hola, de nuevo.

Sé que este debe ser como el décimo noveno mensaje que te he escrito. Lo he intentado por todas las redes sociales habidas y por haber, hasta intenté por el método más viejo.

Cartas.

Pero la respuesta fue la misma. No había.

Jamás entendí el porqué de tu ida sin ninguna despedida y siendo honesta, creo que jamás lo entenderé. Creía que la discusión que habíamos tenido tenía solución, pero imagina mi reacción al enterarme de que repentinamente habías decidido marcharte.

No pienses que deseo o deseaba que tu sueños jamás lograras. No es así, nunca fue así. Pero el temor a perderte me carcomía día y noche.

¿Quién lo diría?

Tú y yo.

Lo recuerdo y no puedo evitar sonreír y suspirar porque algún día regreses a mí. Debo admitir que la esperanza aún alberga en mí y cada vez se fortalece más y más.

¿Estoy haciendo bien?

¿Mantener la esperanza viva? O ¿Debería dejarlo ir?

Penny dice que debería olvidarte, tal como tú lo hiciste, sin culpa alguna. Pero, han pasado tan solo tres días desde tú partida, que la idea de borrarte es imposible y menos por lo que llevo conmigo o mejor dicho, dentro de mí.

Supongo que si has leído mis otros dieciocho mensajes, sabrás lo que diré a continuación. Sin embargo, volveré a decirlo. Tal vez, las cartas no llegaron a ti y los mails no se enviaron.

Lo que sea que haya pasado, no impedirá que revele lo que está sucediendo.

Estoy embarazada. Hoy he cumplido seis semanas y dos días.

Y estoy asustada. Me siento sola, mi madre aún no lo sabe.

Penny es la única hasta ahora que sabe mi situación y me apoya y aconseja. Doy gracias por al menos, tenerla a ella.

Asher, te necesito, te extraño.

¿Por qué me has dejado?

¿Acaso jamás te importé?

¿Me amaste como yo te amo a ti?

Duele y siento que todas estas preguntas, plasmadas en este papel, jamás tendrán una respuesta.

No quiero alargar esto, pues mi mano ya duele y el estar lagrimeando sobre estas palabras no ayuda mucho y no quiero que recibas esta carta con mis lágrimas en ella.

Solo deseo que sepas, que te odio, así como te amo.

Y que si vuelves, aunque lo niegue una mil veces, estaré esperando por ti. Soy tuya y siempre lo seré. Pero solo vuelve, por favor.

Vuelve.

Te amo, por siempre, para siempre y un día más.

Pandora.

Sequé una lágrima de mi mejilla y procedí a introducir la carta en su sobre. Ya había terminado, justo antes de que Penny pasara por ella y la llevara junto a Dana.

Quizá debería ir yo. Después de todo es mi suegra o lo era.

Pero no podía, no estaba lista.

—¿Qué haré contigo, bebé? —Miré mi abdomen—¿Por qué me has elegido? ¿Por qué ahora? —Suspiré y negué apoyando mi respaldar sobre la silla—Hago muchas preguntas ¿Verdad? —Sonreí levemente—Que idiota soy. Pero lastimosamente para ti, seré tú mamá—Mordí mi labio inferior con fuerza—No voy a dejarte…—Sollocé en el silencio de mi habitación—Tú y yo seremos un equipo, aunque esté temblando de miedo, pero prometo que seremos solo tú y yo—Lo acaricié con las yemas de mis dedos—Hasta que tú papá nos encuentre, solo seremos nosotros dos.

Salté ante el sonido de mi celular—¿Penny?

—Ey—Suspiró—Escucha, Dana no estará hoy en su casa, pero le entregaré la carta en cuanto llegue ¿Está bien?

—Sí, bien. ¿Dónde estás?

Penny rió—No te enojes ¿Sí? —Fruncí mi ceño, envarándome de la silla.

—¿Qué has hecho?

—Estoy con Ben y con Dick…—Gruñó—Sabes que son como una molesta garrapata y no han querido separarse de mí.

Mordí la uña del dedo anular—¿Por qué habría de enojarme por ello? —Negué con media sonrisa—De hecho, es cómico.

—Bueno…no lo será tanto, cuando revele donde estamos.

Apreté mis labios—¿Penny…?—Mi voz se cortó ante la voces provenientes del salón. Agudicé mi oído y estuve a punto de chillar ante la voz de Ben.

¡¿Qué carajos hacen aquí?!

Tanteé con desesperación mi bastón, situado a mi derecha y al ponerme de pie, caminé hasta llegar al punto dónde iban a colgar algunas cabezas.

—¡Pandy, Pandita!—Dick vociferó y sonreí antes de que sintiera sus brazos rodearme y elevarme del suelo.

—¡Con cuidado, animal! —Ben logró que Dick me liberara y luego se oyó el abofeteo por su parte hacia Dick—Ella ahora es más sensible—Mi piel perdió color ante las palabras de mi amigo—Se debe tratar con cuidado…—Lo sentí caminar hacia mí—Hola, Pandora y hola a ti—Susurró acariciando mi vientre.

—¿A quién más está saludando? —Oí cuestionar con confusión a Nana Hailey.

—¡Está loco! —Bramó Penny con nerviosismo—Así es Ben y ¿Qué decir de mi buen amigo Dick? ¿Puede creer que pelea con su hermana de cinco años por quien tiene el control de TV…—Comentó—No para hasta hacerla llorar, es un salvaje.

—¡Ay, por favor! —Se quejó Dick—¡La niña es un demonio!¡No lo niegues!

—Es cierto, Pennywise—Esta vez habló Ben—La niña es insufrible.

—¿Así que, estos dos…—Habló Nana Hailey—Hacen llorar a una niña de…?

—Siete años—Reveló Penny—Es un ángel.

Dick y Ben gruñeron.

—Bien, como a estos caballeros les encanta pelear a una niña, hoy no comerán bizcochos de almendra y avellana—Sentenció Nana.

—¿¡Qué!? —Chillaron ambos con indignación.

—Ese es el castigo.

—Escuche Nana Hailey, me arrepiento ¿Sí? —Habló Ben—Prometo no volver a pelear con lucifer…—Carraspeó—Quiero decir con Kara.



MagieBlack

Editado: 04.02.2020

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