Paraíso En Llamas (libro 2)

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 16

Al luchar contra Sam las siguientes noches, supe que aquel día en aquella batalla, tuve suerte de no encontrarme con él. Porque estoy segura de que no estaría viva si hubiese sido lo contrario.
Él era un experto, se movía con gracia y agilidad. Primero fueron enfrentamientos mano a mano. Caí sobre mi trasero más de diez veces en una hora. Me di cuenta que lo que había aprendido en la comunidad no se parecía en nada a lo que Sam me estaba enseñando ahora. Él decía "No tengas piedad si tu enemigo no lo tiene contigo"
Me estaba enseñando a ser letal, a no dudar de mis movimientos. Me enseñó a atacar de manera rápida, por la espalda y de frente. Por los costados y desde el suelo.
Habían pasado tan sólo un par de días pero él me explicaba de tal forma que aprendía rápido. Me enseñó cómo caer de manera que al levantarme no tuviera que hacer mucho esfuerzo.
Nadie sabía que entrenábamos de noche. Era nuestro secreto.
Todos teníamos una rutina. Después de ir a la bodega Sam, Cam, Devon y yo íbamos al hospital. Nunca subíamos, era demasiado peligroso pero observábamos cada cambio de guarda, incluso nos metimos al lugar en donde se monitorean las cámaras que está resguardado por dos guardias. Planeamos que el día en que nos infiltremos alguno de nosotros se quede a cargo de las cámaras. Pienso que Elías sería perfecto para el trabajo.

Un día nos fuimos de noche ya que también queríamos estar al tanto de los cambios en la noche y descubrimos que por la noche hay cambio de personal, no cualquier doctor, sino del personal encargado del último piso, incluso todos los guardias se cambian por la noche.

El grupo tres, que lidera Caín se encargó de seguir a varios del personal del hospital, dándonos una confirmación. Trabajan para el gobierno.

Elías buscó el perfil de varios de ellos y nos encontramos con la verdad confirmada.

Mientras tanto yo, estaba nerviosa por el día en que entraríamos. Estuve hablando con Zack y Nat bastante sobre cómo haríamos las cosas y ellos estaban de acuerdo conmigo, asesinar a todos los infectados a sangre fría, era algo despiadado, incluso si ellos quisieran atacarnos por el hambre, creo que deberíamos buscar otra opción, algo menos doloroso para ellos o al menos que haga su muerte rápida.

Justo ayer nos enteramos que todos los presidentes se reunirán, nosotros sospechamos que es para iniciar algún movimiento contra los Orígenes y Medio Orígenes, pero hasta ahora no hemos tenido ninguna confirmación.

Acabábamos de llegar al hospital, mi mente sin embargo estaba ocupada por demasiados pensamientos. No podía ir donde Zack o Natalia para hablar sobre mi idea de buscar alguna otra opción.

Apenas y saludo a los chicos y me siento en un escalón con la cabeza entre las manos.

Hasta ahora las opciones en mi cabeza son limitadas. Nada de balas o cuchillos con ellos, ya han sufrido demasiado. Me he puesto a mí como ejemplo de cómo se sentiría morir de esa forma.

Uno de mis miedos es la muerte y cómo será el día en que me marche de esta vida.

Odiaría morir a causa de una enfermedad, ya que me rebanaría la cabeza pensando en cuando será mi último día, no podría dormir tranquila. Odiaría morir ahogada, tan sólo pensar en el oxígeno que dejaré de sentir poco a poco me hace estremecer. No me gustaría morir desangrada, sería una muerte lenta y por lo tanto agonizante. Una bala en la cabeza tampoco es una opción para mi ya que yo no sería capaz de dispararme, creo que soy demasiado cobarde para hacerlo y menos si es alguien quien va a dispararme. Creo que la mejor opción para morir sería durmiendo. Dormir y no despertar. Pero nadie elige cómo morir, la muerte simplemente llega a su tiempo. Pero yo puedo evitarles el dolor a todos ellos, puedo cambiar eso.

Sam se sienta a mi lado, choca su hombro con el mío y a penas en un roce.

-Hoy has estado distraída.- No es un regaño, sino una observación, pero de todas formas me disculpo.

-Lo lamento, tengo... demasiadas cosas en la cabeza.

-¿Puedo saber?

-Bueno, no estoy del todo de acuerdo con el plan.

Frunce el ceño.-¿Hay algo malo en el plan?

-Para mí, todo. La idea es que entremos y les disparemos a todos los infectados pero me parece algo demasiado... Inhumano.- Hago una mueca de tan sólo pensarlo. De tan sólo imaginarme haciéndolo.- Sé que ellos están infectados y que no pueden ser curados, que la única forma de aliviar su dolor es quitándoles la vida pero no así, no así.

No espero que él hable, sé que está de acuerdo con deshacerse de ellos, tiene cordura, sabe lo que es correcto w incluso sus sentimientos están bloqueados gracias a sus entrenamientos de cazador. No se puede permitir sentir, o al menos eso pienso de él. Pero me sorprende cuando lo escuchó hablar.
-Si eso es lo que piensas ¿Por qué no lo has dicho?
-Porque no sé cuántos me apoyarán.- Ahora es su turno de fruncir el ceño.
-¿Y eso te ha detenido antes?- Me pregunta en voz baja.
-No...
-¿Y por qué ahora? Si no te sientes cómoda...- Mira a Caín.- Díselo.
-¿Qué opinas tú? ¿Qué crees que es mejor?
-Sabes que no tenía compasión al matar.-Dice sincero. Y era lo que esperaba de hecho, no me sorprende.- Pero tienes un punto. Ellos están enfermos, y sí, son una amenaza. Pero al menos se merecen una buena muerte después de toda la mierda que han estado ahí encerrados.
Me lo quedo viendo. Hasta él, un cazador insensible piensa que no se merecen morir así. Choca su hombro con el mío sonriendo de lado.
-Ve y suéltalo, pastelito.- Dice mi apodo aún más bajo y sonrío antes de levantarme y dirigirme hacia Caín.
Él está frente a la mesa larga revisando el diseño del hospital hecho por Sam.
Le toco el hombro y se gira.
-Abby.- Asiente.-¿Pasa algo?- Él había estado un poco distante desde que decidí unirme al grupo de Sam y no al de él. Antes, cuando nos volvimos a encontrar me dijo que debíamos hablar, sin embargo ahora, con tiempo y todo, no me ha buscado para hacerlo.
-De hecho sí, necesitaba hablar contigo sobre el plan, sé que ya lo tenemos listo, que lo hemos discutido varias veces en estos días y que cada paso está decidido pero...- Suelto aire y por puro reflejo miro hacia las escaleras, pero Sam ya no está ahí, miro sigilosamente unos metros a la derecha y ahí está, con Cam y Devon, asiente hacia mí con rostro serio.
Me giro nuevamente hacia Caín y veo que ha seguido mi mirada. Grave error.
Me aclaro la garganta antes de continuar.- Creo que debemos buscar otra opción, no creo que debamos matarlos de esa forma. A los infectados me refiero.
Frunce el ceño con los brazos cruzados sobre su pecho.
-No sé a qué te refieres.
-Me refiero a que habíamos planeado asesinarlos con armas con silenciador pero eso es algo frío, además alertaría a la gente ver tanta sangre. Creo que debemos buscar una opción menos sangrienta y menos dolorosa para hacerlos dormir. Si te pones a pensar, el tan sólo vernos entra con armas los alertará, causará pánico, no es una buena forma de morir.
-¿Hay acaso buenas formas de hacerlo?
-Sabes a lo que me refiero. Sólo ponte en su lugar. Piensa en qué pasaría si tú estuvieses postrado en una de esas camillas, sabiendo que te tienen, que jamás verás a tus conocidos porque el gobierno no te deja ir, imagina el dolor que ellos están sintiendo, sintiendo cómo tu cuerpo muere con cada segundo que pasa, preguntándote qué tienes, por qué todos a tu alrededor mueren y luego reviven siendo algo más... ¿No estarías aterrado? Porque yo sí, y me estaría volviendo loca.
-Ellos nos matarían en cualquiera oportunidad.
-Y aunque no sean ellos, otros lo harán, pero están enfermos, al fin y al cabo lo están. No se merecen una muerte así, merecen descansar.
-Sabes que con balas es la única forma de morir.
-Entonces buscaremos algo que tenga que ver con una muerte cerebral, pero no así, por favor, no así.
Se queda callado un momento. Mis manos sudan por el nerviosismo. Tengo esperanza. Una vez lo hice cambiar de opinión, y aunque también hubieron muertes, estoy segura de que fueron menos que las que hubiesen habido con los planes que Caín tenía. Puede volver a pasar. Estoy segura.
Caín suelta aire antes de negar con la cabeza.-Lo lamento.- Dice.- No tenemos mucho tiempo. Si al menos propusieras algo firme, pero ni siquiera tú conoces otra opción ¿O me equivoco?
No, no lo hacía. Tenía ideas pero nada seguro, nada que proponer más que las palabras que acabo de decirle.
-No.- Susurro.- Pero estoy segura que si entre todos lo discutimos...
-No hay tiempo.- Repite.- Tienes razón en que se merecen algo mejor, que han sufrido bastante, pero al final, muerte lenta o rápida, terminará de la misma forma. No podemos atrasarnos, los presidentes de han reunido para discutir Dios sabe qué pero estoy seguro que es algo que nos incumbe, están planeando algo y debemos prepararnos para eso.
-Entiendo.- Aunque no lo hacía.- Entiendo ahora lo que me espera a mi si llego a contagiarme de ese virus.
-Abby...- Me llama. Pero niego con la cabeza.
-Ya déjalo tienes razón. Pero no me culpes por tener humanidad.
Le doy la espalda y empiezo a alejarme, siento la mirada de varios tras de mí, miro a Sam mientras lo paso a él y a sus amigos y luego bajo hacia el laboratorio.
James, mamá, Elías y Drew están trabajando con Max.
Quizá no fue bueno venir. Pero aun así, a causa fe mi enojo, decido acercarme.
Abrazo a mamá por detrás.
Ella me saluda.-Hey, no sabía que habías vuelto.
-Acabo de hacerlo.- Digo mirando hacia el Max sedado.-¿Algún avance?
-Dejamos de alimentarlo hace veinticuatro horas.- Dice Drew anotando algo en su libreta.- Le tomamos muestras de sangre, el virus es menos agresivo dentro de ellos cuando no se alimentan. Hicimos una prueba, lo pinchamos con una aguja en el dedo, este no sanó como debería. Pensamos que la curación es así de acelerada por la alimentación que llevan, al dejar de comer el cuerpo empieza a marchitarse a cómo debería estar cuando mueren y regresan.
-Nuestra carne los mantiene vivos.- Digo soltando a mamá.-No es sólo el hambre, es la necesidad por vivir.
Drew asiente.- Así es, ellos empiezan a morir de nuevo, empezando desde adentro. Si no se alimentan en determinado tiempo, su cuerpo se empezará a descomponer y luego morirán.
Ahora entiendo otra de las reacciones de Tessa el día en que me atacó, ella estaba ansiosa por alimentarse y según mis cálculos, ella llevaba días viva otra vez, ella quería comer porque no lo había hecho en quien sabe cuántas horas. Por eso olía de esa forma, estaba muriendo. Sin embargo no llevaba tantas como para afectar su curación.
-Otra cosa más que entender.- Murmura mamá.
-¿Cuánta cantidad necesitan para reponerse?- Le pregunto a Drew.
- No puedo estar seguro, no sé cómo es que se alimentan, no los he visto personalmente, a Max lo alimentamos con sangre pero es suficiente para mantenerlo fuerte y despierto.
- Comen carne, nuestra carne así que se mi atrevo a opinar, diría que hacen falta un par de mordiscos.
Elías hace una mueca de asco pero asiente.
-Creo que también opino eso. Deben repudiar la carne humana.



Abby Conrad

#6641 en Fantasía
#13445 en Novela romántica

En el texto hay: guerra, virus, ancla

Editado: 12.03.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar