Paraíso En Llamas (libro 2)

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Capítulo 37

Estoy renqueando hacia la casa de Caín, estoy demasiado cansada para sentir, demasiado insensible para mentir, y por eso mismo les ordené a todos que no me hicieran más preguntas sobre lo sucedido, menos sobre Sam.

Scott murió. No necesité mis dones o un arma para hacerlo, y debo admitir que se mantuvo fuerte hasta el final. Se movía rápido incluso herido, y mi mandíbula amoratada es testigo de eso, sin embargo cuando peleé no sólo lo hice por mi o por los míos, me di cuenta de que es tiempo de ser tan egoísta. Cuando le rompí el cuello pensé en la humanidad y de lo que haré para que vuelva a restaurarse.

Sin embargo, antes de empezar a soltar mis planes y empezar a dar órdenes, tenía que hacer algo primero, y eso es ver cómo está Caín.

Cuando Drew me mira entrar suelta aire, Caín se incorpora de la cama con un rostro adolorido.

-Qué bueno que llegas, tuvimos que sedarlo para evitar que fuera a ver lo que pasaba.- Dice Drew. Caín lo interrumpe.

-Lo escuché, Scott logró entrar ¿Cómo ha pasado?

-Es posible que sucediera anoche, cuando tuviste ese bajón.- Lukas se mueve de la cama y me hace señas de que me siente, lo hago con el cuerpo adolorido.- Me imagino que estaba merodeando por los alrededores y aprovechó la situación.

-Es mi culpa.- Dice cansado.

-No, no es así. De hecho, me alegra que lograra cruzar, porque me ha abierto los ojos, en más de un sentido.

Frunce el ceño.-¿Te ha hecho daño?¿Dónde está? No podemos dejar que vuelva con su grupo.

-No lo hará, porque está muerto, yo lo maté.- Las palabras ni siquiera queman cuando las digo.-
Estoy segura de que ve a través de mis barreras porque les dice a Drew y a Lukas que nos dejen solos. Cuando nos quedamos a solas sé que está a punto de preguntarme lo que pasa pero no lo dejo ni comenzar cuando yo ya estoy hablando.
Cuando termino está más pálido de lo normal, sus ojos abiertos y enojados.

-Lo confirmó todo.- Le digo.- Así que no hay nada que explicar.

-No sé qué decirte.- Admite.- Me gustaría mucho poder salir de esta cama y poder golpearlo...
-Créeme, él ya está lo suficiente golpeado.- Digo con dolor al recordar sus heridas. Soy estúpida por aún preocuparme por él. Sam estará repuesto en un día o dos, mi corazón por otro lado quién sabe en cuánto tiempo.

Sam curó a mi corazón de la herida de Jesse, pero ¿Quién estará ahí para curarlo de la herida de Sam?
-Abby, no sabes cuánto lo siento, si pudiera eliminar todo ese dolor lo haría.- Sonrío tristemente.

-Lo sé Caín, lo sé.- Trago saliva.- Quería hablarte de algo, algo muy importante.
-¿Sobre qué?
-El futuro de todos.
Sus ojos se abren por la sorpresa, incluso yo me sorprendo al escucharme hablar. Parezco tan segura de mi misma, ni siquiera vacilo, las ideas no me hacen estremecer a pesar de que son demasiado duras y peligrosas, a pesar de que apestan a sangre y muerte.
-Si quieres mi opinión... es un plan arriesgado que hace que la guerra que tuvimos hace meses parezca un sueño en comparación con esta pesadilla, morirán mucho y los que no entonces se mantendrán bajo peligro las veinticuatro siete, pero si funciona, y tengo fe de que así será, nos salvarás a todos Abby.

-Sólo quisiera... tener un soporte en estos momentos, me siento tan sola Caín.

-No lo estás, recuerda que aunque seas la líder ahora, ellos no te obedecerán simplemente por el título, sino porque confían en ti. Yo lo hago.
Una lágrima se resbala por mi mejilla.- Estás preocupada.- Observa él.- Y no es por el plan.
Niego con la cabeza.- Quiero saber cómo está.
-¿Y por qué no vas a verlo?
-No estoy lista.
-No cometas los mismos errores Abby, no huyas.
No planeo hacerlo, es justo por eso que asesiné a Scott.

Cuando Jesse me dejó, yo corrí a esconderme, esta vez no pienso esconderme a pesar de que me esté derrumbando con cada segundo que pasa.

-Le diré a Elías que me avise cómo sigue ¿Te parece?
Yo logro asentir con la mirada en el suelo.-¿Tienes dónde pasar la noche?
-Donde mis padres, la casa de Natalia ya es ocupada por Maggie y yo... pasaba la noche con él así que...

-Puedes quedarte aquí, hay muchas habitaciones ahora que todos se han esparcido por el pueblo.- Logro asentir.

Busco la habitación más alejada y en cuanto entro me hecho a llorar.

Mi pecho se desgarra con cada respiración, la imagen de Sam aparece frente a mi y eso hace que solloce aún más fuerte. Sabía que era demasiado bueno para ser verdad, lo sabía en cada noche que me quedaba despierta mirándolo dormir.
¿Cómo pude caer de esa manera? ¿Por qué mi corazón siempre elige a los incorrectos?
¿Será este mi castigo por ser como soy?
Mi mente divaga en esa noche, me sentí tan libre con él, le conté mucho sobre mi y él escuchó como si de verdad le importara, no era así. Y sin embargo me curó, con sus mentiras y acciones falsas logró restaurarme. ¿Por qué si me quería muerta me devolvió a la vida?



Abby Conrad

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En el texto hay: guerra, virus, ancla

Editado: 12.03.2018

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