Paraíso Stanfers

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Ouroboros

“La curiosidad venció a mi vergüenza”

Francine Zapater

         El frío de invierno en territorio Squadrys era un dolor para los huesos de Eric, Verónica estaba a su lado castañeando sus dientes, claramente molesta porque Cyndi los haya enviado de regreso a estas fortalezas; los había transportado a las afueras de la ciudad, no debían levantar la más leve sospecha que estaban notificando a otro vigilante, que no era el de este continente, los problemas que abrasaban sus tierras.

         – Todavía no puedo creer que estemos aquí de nuevo – se quejaba Verónica por enésima vez en el trayecto de regreso a la ciudad capital.

         El invierno ya estaba azotando estas tierras lo cual lo hacía el último lugar que ellos desearían estar luego de dejar un invierno atrás, pero Eric no estaba pensado en eso; todavía podía recordar el rostro cubierto de repugnancia de Mara hacía él, le temía y lo peor era que no lo reconoció. Sea lo que sea que hayan dicho de su pasado, ella no lo tomó como debería. Incluso parecía estar…

         – Estas pensando de nuevo en ella – dice Verónica deteniéndolo a pocos metros de las puertas.

         Los guardias en las torres de hielo eran Squadrys, su ropa era de color azul oscuro mientras daban sus recorridos por el lugar, ya los habían notado, pero no se molestaron en acercarse, Eric todavía podía sentir como ellos lo miraban con miedo; cuando los rumores corren empeoran a cada distancia, y como este es otro continente, él puede ser acusado por traición o incluso asesinato. Lo dejan estar en ese lugar solo por decreto de Cyndi, por nada más.

         – Me vio como si viera a un monstruo – dice Eric con voz temblorosa tomando como escusa el viento gélido de invierno que los rodeaba – Ya debe saber lo que hice para que me desterraran.

         – Ambos sabemos que tú crimen fue menor – dice ella seria – No sé porque, pero Steven no me da buena espina. Noté el camuflaje a leguas, Mara podría estar en peligro.

         Eric ya lo había reconsiderado, cuando vio a Steven él estaba serio, podía observar todavía las cadenas en su cuello, pero ¿Eran solo un camuflaje? Además él no ganaría nada separándolo de Mara ¿cierto?

         – Eric Castglars y Verónica Stark – dice una voz fina proveniente de su espalda, ambos se giraron sorprendidos y encontraron a una chica envuelta en una túnica azul pálido, ocultando cualquier rastro de su rostro y piel – Se me ha informado su llegada, ahora ustedes deberán presentarse ante el consejo para una declaración.

         No era más alta que su compañero, Eric por su tamaño deducía que apenas y tendría unos doce o trece años, además su voz parecía ser la de una niña aún, la miró de arriba abajo con duda y ella soltó una risa baja mirando de uno a otro, o eso pareció mientras movía su cabeza de un lado a otro murmurando algunas cosas en un idioma desconocido.

         – No tengas dudas señor Castglars – respondió la chica acercándose a ellos con paso silencioso – Nadie aquí le hará daño – giró su atención a Verónica y casi pudo percibir una sonrisa lobuna mientras hablaba – La ira no le servirá de nada. Deben confiar más en las personas, con o sin órdenes.

         Ella podría leer a través de su alma ¿Cómo era eso posible?

         – Odio cuando alguien duda – se quejó la chica y suspiró moviendo la cabeza ¿cansada? Eric no podría decirlo, no entendía a esa chica – Ya es hora de ir a la sala del consejo.

         Extendió dos pálidas manos fuera de la túnica y colocó las palmas hacía arriba, esas palmas y manos tenían cicatrices, Eric podría reconocerlas a kilómetros de distancia, eran cicatrices de peleas, armas, elementos; ella bien podría ser una guardiana. Las costumbre es Squadrys eran muy diferentes a Monleach, este territorio era más rígido.

         – Rayos – se quejó la figura chasqueando la lengua – Como los odio cuando están cerca.



Laczuly0711

Editado: 12.10.2018

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