Paraíso Stanfers

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Retorno a la Ciudad Fantasma

“Si no persigues lo que quieres nunca lo tendrás. Si no vas hacia adelante siempre estarás en el mismo lugar”

Nora Roberts

         Mara detuvo el ataque de Steven por segunda vez y apretó los dientes cuando un escalofrío le recorrió el brazo, él había sellado la salida con fuerzas Stanfers, está pelea era entre ellos dos hasta que alguno se descuidará y perdiera.

         – Por lo que veo ya reconoces el rostro verdadero de Castglars – sisea el hombre al separarse – Es algo aburrido no confundirte.

         Seguía vistiendo el rostro de Eric, ese rostro que había besado esa misma mañana, no podía mirarlo a la cara porque lo veía a él, el verdadero dueño de ese rostro, solo tenía que mirar su cuerpo para saber que no era Eric.

         – No creo que sea más divertido que manejar a Jacob – continua el chico mientras pelean, cuchillo contra cuchillo y defensa contra defensa. Debía aceptar que ella se estaba volviendo rápida – Eric no puede matarlo porque lo sigue viendo como un amigo y esa es su perdición.

         La pateó con todas sus fuerzas en el estómago llevándola a la pared detrás del escritorio y sonrió triunfal, era solo una ficha, esa mujer lo manejaba a su antojo y él no lo notaba, se levantó con un ojo cerrado y lo miró jadeando, su hombro se dislocó con el impacto y el cuchillo no sabía dónde había caído.

         – Eres buena peleando – dice Steven caminando a paso lento hacía ella – Ya veo lo que vio Castglars en ti.

         – No, no lo has visto – demandó Eric apareciendo por la puerta con las chicas a las espaldas jadeando con sus armas en mano.

         Mara apoyó la mano derecha en la mesa jadeando y sonrió, el escudo se había guardado de nuevo, una defensa increíblemente fuerte, cuando terminarán con todo este asunto de la misión le agradecería por ello a Janie.

         – Hola bastardo – saludó Janie con su arco preparado cubriendo a Mara – Pensé que habías sido desterrado.

         – Y yo que Castglars estaba muerto – dice Steven sin demostrar miedo – Pero las cosas cambian. Las personas mienten.

         – ¿Qué quieres de los vigilantes? ¿Por qué los atacan?

         Eric estaba serio con sus cuchillos en mano, Maite y Janie cubrían a Mara de cualquier golpe mientras ella buscaba curarse, por ese particular estaba segura; relajó su respiración lista para el crujir de huesos y gritó cuando su hombro volvió a su posición habitual. Eric la miró preocupado y Steven, aprovechando ese reflejo del chico, lo atacó obligándolo a caer de bruces al suelo.

         Mara quería decir que estaba bien, pero sus palabras fallaban jadeantes mientras su hombro se curaba, Eric estaba en el suelo peleando contra Steven, ninguno de sus movimientos podían admirarse, se oía el sonar de golpes, piel contra piel, impactos de miedo que se hacían mientras giraban; gruñidos, Mara no quería seguir escuchando nada de eso.

         – Dime que tienes el cuchillo – dijo Janie analizando la situación con su arco preparado.

         – Lo guardé al entrar – jadeó Mara incorporándose con la ayuda de Maite – Ahora tenemos que ayudar a Eric.

         Un grito ahogado se escuchó a lo lejos y cuando todos levantaron la vista se instaló un silencio sepulcral en la sala, en la puerta estaba Mitch con algunos guardianes de la ciudad fantasma, Steven estaba en el suelo a un lado del cuerpo de Eric con un cuchillo de obsidiana en la pierna. Mara miró a su amigo y él la ignoró por completo centrando su atención en Maite furioso.

         – ¿Está es tu forma de vigilarla? Te dije que no debía salir de la ciudad – rugió el hombre al momento que los guardianes apresaban a Steven.

         – Yo salí porque quise, Mitch – aclaró Mara colocándose frente a él – Tenía que venir a la ciudad y no me hiciste caso cuando…



Laczuly0711

Editado: 12.10.2018

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