Pasión a lo Griego

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Capitulo Uno

Haber heredado el rancho de su tía abuela Lisa, había sido un dolor de cabeza para Hope. Ahora se encuentra envuelta en líos judiciales a causa de esa tierra, y todo esto fue provocado por un hombre sin piedad ni miramiento. Eros Dimitriou, volvió con la intención de recuperar lo que por derecho le pertenecía, al él y su familia, y no pensaba largarse hasta consiguiera lo que se propuso. Pues todos en esa zona lo conocían y bien sabían que no tenía piedad.

Ahora se encontraba enfrente de ella intentando persuadirla y así poder ganar otra partida más.

-No entiendo por qué has venido hasta acá- esa pregunta estaba rondado hace horas en la cabeza de Hope, la pobre se sentía amenazada bajo la atenta mirada de aquel hombre. Si, daba miedo, pero no había que pasar por alto lo atractivo que era. Ya a sus 25 años había perdido toda esperanza de encontrar el amor verdadero, o tan solo una persona que le correspondiera a ese dichoso sentimiento. Tras haber pasado una espantosa relación en su adolescencia, había decidió alegarse de todo ese embrollo, hoy en día se encontraba sola con su mascota, que algún día fue de su tía abuela Lisa.

-Era muy necesario, si no queremos llegar a los tribunales.

-¿Qué pretendes?, sabes bien que este lugar me corresponde, quedo bien claro en el testamento que Lisa dejo- hablo con furia, pues este tipo ya la estaba estresando, que tan difícil podría ser entender que todo se lo había dejado a ella, que lo que un día de fue su familia ahora ya no le pertenecía.

-Sabes bien que esto fue y seguirá siendo de mi familia. Tu tía le quito este lugar a los Dimitriou, ese testamento no puede ser legal, si bien sabe que nunca fue por el buen camino ¿No?- arqueo una ceja. Y en parte tenía razón, su tía no había sido una persona a la que admirar en sus mejores tiempos. Pero Hope no tenía ni idea de cómo había conseguido ese rancho, y eso era un gran problema, ya que si él tenía razón, ella quedaría en la calle, sin trabajo ni un techo en donde dormir, y ni pensar que comer.

-¿Cómo piensas probar eso?

-Solo es cuestión de mostrar a un juez los papeles de la casa- eso puso nerviosa a Hope- Pero quise ser bueno, y pensé, porque no ofrecerle un trato a la pequeña Hope Hall- en sus ojos se encontraba la perversidad- ¿Sabes?, eh tenido algunos problemas con los inversionista de la empresa de mi familia, ellos creen que no soy apto para ser presidente de tan gran imperio, lo que por cierto me parece una falta de respeto, pero volviendo al tema, ellos piensa que si me caso y siento cabeza todo estará mejor, tontería en mi opinión.

-¿Y qué pinto yo en esto?

-Pues ahí es cuando entras tú- se paseó por toda la sala mientras le explicaba su gran plan- necesito que seas mi esposa, solo por un año, como recompensa te quedas con el rancho- Hope lo miro incrédula, no creía lo que acababa de escuchar. ¿Casarse con él? Es que estaba loco, nunca se cayeron bien, pues siempre supo los problemas que tenía su tía abuela con esa familia, por lo tanto había pasado su rencor y odio a su pequeña sobrina- ¡Vamos Hope! No me mires así, con este trato ambos nos beneficiamos, tu no quedas en la calle, y yo me libro de eso pesados inversionistas ¿Qué dices?

-Es una total falta de respeto, ¿Qué piensas? ¿Qué porque esté a punto de quedarme en la calle voy a recurrir a vos como una damisela en apuros? Pues lamento decepcionarte, no soy ese tipo de mujeres, así que si me haces el favor de retirarte- señala la puerta.

-Veo que está un poco alterada, sabes que voy a ser considerado y voy a dejar que lo pienses por tres días. El lunes a primera hora voy a volver, y créeme que quisiera escuchar una respuesta positiva. No me gustaría dejarte en la calle- y con esto último dicho se retiró.

Hope observo por la venta, mientras Eros se iba. Lo conocía desde chico, Lisa se había enredado con un Dimitriou en sus buenos tiempos, de esa relación saco el rancho en el que por ahora vivía. Eros siempre había sido implacable, obsesivo, mujeriego, y posesivo, protector con su familia. Como todo Griego, la familia lo es todo, por eso la había tomado por sorpresa, a su edad se esperaría que se casara y tuviera hijo. Y resulto todo lo contrario, ¿Qué había visto en ella? Tenía tantas mujeres a sus pies que no tendría problema de conseguir una esposa fácilmente.

Ahora se había quedado con un problema enorme, si no aceptaba se quedaría en la calle. Bien había dicho su madre que estudiar música no serviría para nada, pero amaba tocar el piano. Pasó un mes buscando trabajo en su campo de experiencia, pero ya se había rendido y estaba considerando fuertemente en aceptar el empleo de camarera que le habían ofrecido en el pueblo.

Su idea era vender el rancho, e irse de ahí, pero si era cierto que los papeles los tienen los Dimitriou, y aun peor que todo está a su nombre, no le quedaba otra que aceptar el trato.



Miky

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En el texto hay: griego, millonario, amor

Editado: 22.02.2019

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