Patinemos Juntos: En tu mente #2 ©

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Capitulo 7

Laura

Hay una variedad de vestidos de novia hermosos, Marina está colocándose uno para que lo podamos ver Samanta y mis hermanas, son buenas amigas con Mariana y Samanta; hemos venido más de diez veces aquí, con el fin que encuentre un vestido hermoso, la primera vez fue el jueves y ha pasado un mes después de ello.

Pronto será navidad, estamos a una semana y media y mañana será la votación de la próxima marca, concluyendo que vendrá también la modelo Sandra pero lo que más me tiene preocupada es la apuesta, tengo miedo y no sé si ganare. A finales de Diciembre será la boda de Mariana, la adelantaron para luego ir a Hawai.

Si pierdo, debo tranquilizarme para luego decir que soy lesbiana, ese patán se cree que podrá hacer lo que yo le hice pero a la vez lo comprendo, fui muy cruel con mi venganza, no dejo de reírme junto a mis amigas lo que le paso.

 

-¿Qué les parece este? – sale Mariana con un vestido largo sin mangas que le queda súper bien, tiene combinada unas perlas en la cintura hasta el escote, mi amiga parece feliz con ese así soy la primera en hablar.

-Te queda hermoso, para mi te quedas con ese – mi sonrisa refleja que es verdad.

-Apoyo a Laura – ahora es Madison – es hermoso aparte con tu piel se ve… - silba como toda una diva.

Las demás dieron su opinión positiva, dejando a Mariana convencida que ese era el vestido perfecto.

Me imaginaba casarme algún día, con la única persona que lo soñé fue con Daniel, porque realmente lo quería pero todo se ha ido directo a la basura, sin patinaje y sin novio.

 

Enseguida compraron el vestido, me gusto ya que se le miraba bien en ella, no sé si mis amigas lo aceptaron porque ya estaban cansadas o porque en verdad les gusto.

Olivia Odilia me empujaba en la silla de ruedas hasta la salida, me querían cuidar en este lugar por razones de familias (mi madre) la comprendo realmente, nos dirigimos a comprar los zapatos entre otras cosas para su boda en enero, de repente nos sentamos en una heladería, mis hermanas serían las damas de honor.

-Ya que las damas de honor ya las tenemos – Mariana se escucha demasiado contenta – los vestidos se los daré unos días antes de la boda.

-No hay problema – Samanta habla con seriedad, solo las escucho.

-Laura – Mariana me habla – quería proponerte algo – asiento confundida - ¿quieres ser una dama de honor?

Mis palabras no salían de mis labios, mi amiga es tan buena que me quiere hacer eso, niego con la cabeza.

-No sería buena idea – le respondo rápido y nerviosa – estoy invalida y eso arruinaría tus planes.

-Para nada Laura – me mira con una sonrisa – hazlo por mí, quiero que seas parte.

Las demás solo me miran queriendo convencerme, no sé si sea correcto pero solo por ella lo hare.

-Está bien – le sonrió para que este convencida que lo hare – Muchas gracias.

-Gracias a ti – responde con una sonrisa, son las mejore. Mi padre nos ha dado permiso, bueno, solo a mis amigas les dio permiso de no ir a trabajar e integrarme al grupo, también no he ido ya que después me voy con mis hermanas a mis terapias.

 

Luego de despedirnos de Mariana y Samanta, nos subimos al auto de Madison directo al hospital, el doctor Marco me atiende muy bien, siempre debo utilizar un pans para estos tipos de ejercicios que hare, al llegar nos recibe. Lo bueno de este hospital que mi familia puede ver lo hacemos.

Comenzamos con los ejercicios de piernas que debo estirarla, pero el doctor me ayuda ya que yo no puedo, dicen que esto ayuda demasiado que algunas personas caminan después de esto.

 

Es demasiado cansado esto que termino sudando, por ello siempre me amarro el cabello para que no me cuesta, quisiera que en estos momentos estuviera Daniel, sentiría mucho apoyo de parte de él y sin duda el me ayudaría con los ejercicios. Ahora Olivia es quien me ayuda, el doctor no lo hace porque quiere que “hay conexión como familia” me gusta la idea pero no me agrada que me vean sufriendo ya que algunos ejercicios duelen.

Terminamos los procedimientos de la terapia, el doctor me recomendó pastillas por si sufría dolores en el cuerpo después de esto.

 

Solo esperaba que no fuese así, luego nos retiramos a nuestra casa, mi madre nos recibió con agrado, para luego nos dio comida, Jeremy está trabajando, solo Olivia se iría y luego Madison se quedaría pero no tanto tiempo, quería irme al cuarto pero debo quedarme en la sala hasta la noche y eso sería desagradable, mi cuarto es mi protección y me gusta por en veces mirar desde la ventana.

Mi madre y yo nos divertimos viendo películas, también le gusta leer así que hicimos debates, me siento bien con ella, me hace reír demasiado y me gustaría poder levantarme de aquí y abrazarla pero ahora ellos deben acercarse a mí para hacerlo.

Aunque soy adulta para hacer lo que hacíamos con Jeremy que nos atrapaba, solo de pensarlo me deprimo.

-¿Qué tienes Laura? – mi madre me pregunta.

-Nada que no pueda solucionar – miento y ese es mi problema, tengo miedo de hacerla sentí mal.

-Olvídalo, no te merecía – esas palabras me herían – fue un estúpido.



Brenda_Ava

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En el texto hay: recuerdo, celos, amor

Editado: 19.11.2019

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