Patinemos Juntos: En tu mente #2 ©

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Capitulo 11

Laura la pasaba mal en algunos momentos que lo único que podía hacer era desahogarse con muchas lágrimas, aunque intentara parecer feliz, se la arrebataban por los recuerdos del patinaje y de Daniel.

 

Ahora está segura que lo extraña más que nunca en la vida. Está en su cuarto pensando en toda la situación que la rodea hasta tal punto de no poder caminar sus padres le están decorando un cuarto y remodelarlo en el primer piso, así nadie le costara llevarla hasta arriba.

Sus hermanas han estado apoyándola en muchos sentidos, ahora está planeando algo para conversar de manera tranquila, le ha dicho a sus hermanas que le ayuden a salir de aquí en la noche, el primer paso en convencer a Alex de ir con ellas, no ira a la empresa así que solo lo llamara.

Él le contesta de manera tranquila, lo invita a estar en un restaurante, al principio no acepto pero al recordarle ellas que es su sirviente triunfo para convencerlo.

 

*************

Llego la hora, Odilia y Madison les mintieron a sus padres diciendo que iban a un concierto pero solo dejarían a Laura en el restaurante mientras ellas irían al concierto.

Laura quiere estar con alguien que la comprenda como Alex, quien ha sido un amigo muy fiel en este mes, logrando bastante confianza. Esta confundida ante el comportamiento de Alex, por muchas razones se comporta muy cariñoso y por otros un perfecto idiota pero ella acepta su manera de ser.

-¿Segura que vendrá hermana? – Odilia se preocupa por su hermana – si quieres nos quedamos hasta que venga.

-No – les respondo tranquila – el siempre cumple sus promesas.

-Ok – se coloca en cuclillas Madison y le da un beso en la frente – nos vemos luego.

-Adiós – las dos se despiden de su hermanita menor, entra en el restaurante para sentarse en una mesa, no piensa pedir nada hasta que venga Alex, después de cinco minutos aparece a su lado para darle un abrazo como buenos amigos que son.

-Perdón por llegar tarde – responde aparentando lastima, cosa que no deja de ver Laura.

-Deja tus perdones aun lado y mejor pidamos bebidas – habla Laura con una sonrisa.

-¿Tomas? – la voz de Alex salió ronca por lo inesperado de su comentario.

-Desde hace un año que no lo hago – se mueve el cabello para un lado – así que no pienso irme de aquí sin antes darme un buen trago.

-Ok chica ruda – habla bromeando, llamo a un mesero para pedirle cervezas entre tequilas.

Los dos comenzaron a beberlas cuando se las trajeron, resaltaban muchas conversaciones entre ellas sobre la empresa, Laura no le gusta hablar tanto de ello pero con Alex se sentía segura de decir de lo que pensaba de la política.

 

La situación se estaba volviendo más cómoda para ambos aunque estaban muy borrachos, eran pasadas de las once y la gente se había ido, solo ellos quedaban entre risas.

-Ya años que no me divertía tanto – exclama Laura entre risas – la última… - le sale un hipo – fue cuando me invitaron a una fieta de la universidad.

-Yo todos los días me divierto – dice en forma coqueta – pero en las noche.

-Adivino – agarra un vaso de cerveza y se lo toma de un solo trago – por las mujeres.

-Acertaste – se lleva la mano a su cabello demostrando lo atractivo de su cara – pero esta sin duda es la mejor sin sexo.

-¡Ja! Era evidente que lo dirías – su voz sale en un hilo porque comenzó a bostezar – aunque llevamos poco tiempo de amistad que te conozco.

-Yo te conozco más – habla rápido – sé que te gusta el patinaje.

-Pero solo eso – reclama ella haciendo un puchero – yo sé que eres un mujeriego.

-Eso ya no es parte de mi – afirma dejando a Laura admirada – ahora solo me dedicare a ti.

-¿Me estas proponiendo matrimonio? – queda impresionada, pero después empieza a reír.

-No pero… me gustas – los dos comienzan a reír a carcajadas, luego brindan llevándose la botella de cerveza a sus labios – te pareces a una chica que conocí hace un año, algo así.

-¿Qué chica? – hace ojitos poniendo atención lo que dirá Alex – apenas llevamos unos minutos de casado y ya estás pensando en chicas.

-No bebé, para nada – apenas término se rieron del uno al otro – estaba borracho en esa fiesta y conocí a una chica de ojos celestes iguales a los tuyos – le señala con el dedo sus ojos y ella por verlo pone los ojos pandos, él se rio de su inocencia – comencé a bailando con ella, pero lastimosamente solo recuerdo sus ojos, no porque la buscaría sin parar.



Brenda_Ava

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En el texto hay: recuerdo, celos, amor

Editado: 19.11.2019

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